La concubina del faraón

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Capítulo 11

Nefera murió en el 1174 a.c a la edad de 18 años, su esclava Amelphitis se encargó de momificarla con sus dos hijos en brazos, la enterraron en el valle de los reyes escondida del mundo, mientras tanto jamás llegó la famosa carta que informaba sobre el nacimiento de sus hijos y el rey callo en una tremenda depresión al descubrir que su amada Nefera había escapado llevándose consigo a su hijo lo cual no le permitió conservar buenas relaciones con su hijo de diez años Ramsés IV su dolor fue más grande que le dio guerra a sus países vecinos permitiendo ganar el país de Hitita el cual destruyó después de dos años de una intensa guerra ya han pasado diez años desde que ella desapareció, él pensó en suicidarse hasta que un día descubrió que su concubina Isis le agregaba veneno a todas sus comidas y el solo espero a que le sirvieran la cena.

-Sabes Ramsés, ame a una mujer más hermosa que tú propia madre ya que a esta yo nunca la ame- le relato nuestra historia y de cómo su madre me contó que ella desapareció de mi vida sin dejar rastro y sin dejar que conociera a mi hijo.

-Padre ella era tan hermosa- dice risueño y su madre se va molesta.

-Ve a dormir pequeño, nada fue la culpa de nadie- digo besando su frente- llamen a las esclavas de Isis o por lo menos a la más fiel de todas-le informo a los guardias y ellos van a cumplir su orden.

-Señor trajimos a la más fiel de todas, ella la cuido desde que era una infante- me informa trayéndome una vieja esclava.

-Déjennos solos y que nadie sepa sobre este encuentro- les digo y ellos salen de la estancia dejándonos completa mentes solos.

-Su majestad porque ha mandado a llamar a esta humilde esclava- dice inclinando su cuerpo.

- ¿Tú eres la que coloca el veneno en todas mis comidas? - pregunto y ella palidece.

-Mi rey piedad, yo solo hago la voluntad de la concubina Isis- se levanta mostrando su viejo rostro.

-Solo te he llamado para informarte que me traigas más porciones del veneno más fuerte que poseas- la miro y halló una pizca de maldad en sus ojos- voy acabar con mi vida esta noche- le informo y ella se retira riendo por mi sufrimiento.

Por otro lado, el sufrimiento del faraón no fue suficiente para Isis, si no que hizo que su último deseo no se cumpliera cambiando el veneno por plantas medicinales, haciéndolo vivir un auténtico infierno personar viendo crecer a su único hijo haciéndole pensar en ese niño que nunca pudo ver crecer ni tener a su lado, en esa hermosa chica que juro amarle y solo escapó cuando vio que el atravesaba por una crisis nacional.

El faraón murió por una muy grande dosis de veneno que el mismo envío hacer con su esclava la cual le vio nacer, murió en el 1153 a.c a la edad de 46 años fue enterrado en el valle de los reyes momificado y enterrado en tres ataúdes de oro que envió a hacer en el cual está escrita la historia de los dos, cuando el rey murió su hijo Ramsés IV tomó el mando de Egipto y prohibió hablar sobre la anterior reina Nefera para después proceder a borrar todos los registros de su existencia; como un fantasma como nadie que famas pudo nacer.

Actualidad.

Me levanto con las mismas pesadillas de siempre y gritando las mismas frases, "Mis hijos, mis amados hijos" o "Ramsés ayúdame nuestros hijos" siempre lloro como una cría hasta que vuelvo a caer en sueño, tengo esta clase de recuerdo desde que cumplí los 17 años son más bien recuerdos de otra vida, pero ahora tengo 21 años y vivo en una pequeña isla llamada Nueva Zelanda, estoy recién graduada de la universidad con la carrera de arqueología.

Me levanto y me visto rápidamente para salir del pequeño departamento para poder tomar el tren el cual me lleva al pequeño edificio de tres plantas donde compartimos edificio con los de sismología y ciencias genéricas, no sé qué cosas raras realicen en sus respectivos lugares de trabajo; cuando entro a la oficina me sorprendo al ver varias personas con trajes y una chica con un vestido azul pegado a su cuerpo.

-Buenos días, ¿En qué le podemos ayudar? porque como notarán mi padre no se encuentra en la oficina-me le digo cuando llegó a mi pequeño escritorio, pero estos me ignoran hablando en un idioma raro.

-Buenos días a ti también señorita Collins- dice un moreno mientras se gira para poder apreciar sus ojos marrones oscuros y me nace la necesidad de besarlo lo cual es irónico ya que nunca he dado mi primer beso ni pienso hacerlo- mi nombre es Sebak Armet, soy un arqueólogo famoso en el medio oriente y no sé porque los dioses me enviaron hasta este marginado lugar- se ríe en mi cara.

-Lamento que mi trabajo sea un lugar tan malo donde trabajo, pero yo amo lo que hago- le devuelvo la sonrisa admirando cómo está vestido, un simple traje negro con un saco verde lo cual le queda para comérselo.

-Podemos pasar a tu oficina, hay algo que debo discutir contigo- dice sumamente relajado mientras mi corazón late a mil y yo solo puedo guiarlo a la oficina de mi padre.



Melissa Cordero Lopez

Editado: 07.08.2019

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