La delgada linea de la Verdad

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Capitulo 5

El camino a casa se ha acortado, no me percate en que momento el día se transformó en noche, pero aquí estoy observando desde la ventana como todos están sentados en la sala de estar, aunque lucen preocupados reflejan felicidad, el señor Olga no deja de andar de un lado a otro mientras los demás sonríen con pesar. Camino hacia la puerta, cuando esta se abre todos me miran, ansiosos, preocupados, sonrientes, Olga se acerca abrazándome, sin siquiera imaginarlo todos me abrazan, esto me parece extraño, es complicado sentirse “querida”, sentir que vuelves a ser importante para alguien por inercia me disculpo. Deborah con la jovialidad que la caracteriza rompe el hielo con una broma la cual hacen a todos reían.

¿Cuéntanos como estuvo tu paseo hoy? -interroga Gabriela

Mujer, ella está exhausta debemos dejarla descansar. - la interrumpe su esposo

Si creo que es mejor que se dirija a su habitación. - cuestiona Luis

Es verdad, ¿te acompaño, te parece bien? - se ofrece Daniela

¿Por qué tienen que ser tan amables?, ¿No les bastas con sus problemas diarios?, ¿Acaso no es suficiente con su propia miseria?, sonreír, la clave para ocultar cualquier emoción negativa.

Muchas gracias por preocuparse, pero creo que es demasiada actividad por hoy, y si les parece bien me iré a mala habitación sola. - me despido con una sonrisa

Claro, Srta. María Emilia, descanse. - dicen al unísono

El cansancio no me permite tener los ojos abiertos, camino con pesadez hacia la habitación, antes de entrar me percato que en el centro del pasillo hay un retrato un poco tétrico, pero a la vez acogedor,

Se puede visualizar una casa un poco antigua, cubierta por suciedad, en plena destrucción y a lo lejos una persona con los brazos cruzados mientras sonríe, no una sonrisa hipócrita sino una sonrisa llena de esperanza. Si no hubiera tenido las enseñas constantes de que la humanidad es más de lo que parece, que no es simplemente destruirse entre sí para obtener un beneficio, creería que el retrato representa la necesidad de autodestruirse pero por más me disguste la idea, el mensaje que desea brindar el retrato es que a pesar de que tu mundo se destruya, siempre vendrá algo mejor, ¿Cómo lo sé?, fácil, mi padrino se pasaba la mayor parte del tiempo reafirmando de que entendiera que la vida es más que sufrir, lo único que no me enseño es sobrevivir sin él.

Con resignación abro la habitación, se siente asquerosamente bien estar aquí, sentirse sola, pero a la vez acompañada, me recuesto en la cama sin siquiera sospechar que el sueño ganaría la batalla.

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Francesca, despierta muchacha. - se escucha desde lejos

Sobresaltada por escuchar la voz de mi madre, me despierto sin recordar que había dormido en la secreta de mi armario, casi caigo pero mis torpes y habilidosas manos me ayudan a amortiguar el futuro impacto.

No quiero repetirlo, despierta Francesca, escucho la dulce y molesta voz de mi madre.

Querida madre ya estoy despierta.- respondo mientras se asoma en mi habitación

Hoy es un día importante y decisivo para mí, no fue fácil convencer a mi madre de que acepte que su hija de apenas dieciochos años trabaje con un forastero, dos décadas atrás hubiera sido una abominación pero hoy en día en la época de los 60, se lucha por la libertad de expresión, igualdad de género, el movimiento de los derechos, la sociedad se unió en búsqueda de libertad y por primera vez en muchos años personas de diferentes países se atrevieron a alzar la voz en contra del sistema, por toda la lucha que se vive puedo gozar de que mi madre me diera permiso para trabajar, tal vez toda la revolución que se está viviendo no se vea reflejado en mi pequeño pueblo, pero siempre me ha gustado leer, aprender que el mundo tiene muchas maravillas que ofrecer, aprender que podemos hacer cosas que ni siquiera imaginamos.

Me alisto lo más pronto posible, mientras escucho los múltiples consejos de mi madre, sé que tiene miedo a que me suceda algo, que la presión de los perjuicios me agobie por eso sin que lo espere la abrazo y le agradezco por ser mi madre, no sabría que hacer sin ella, es mi pilar, mi fuente de vida, es la mujer más perfecta que conozco, jamás encontrare alguien como ella, desde que mi padre murió se ha encargado de cubrir cada una de mis necesidades pero es hora de que haga algo por ella, siempre repite que algún día tendré que hacer mi vida y que ella no se opondrá.

Son las ocho de la mañana, me encuentro frente a lo que será el primer consultorio médico que tendrá nuestro pueblo, para mí es un gran avance que el alcalde permita que esto suceda, aunque no era de sorprenderse dado que hace tres años una extraña enfermedad ataco el pueblo donde más de una decena de niños fallecieron, esto ha obligado a dejar atrás una de las reglas más sagradas de la colina no permitir la entrada a forastera, siempre se ha creído que la naturaleza es capaz de curar cualquier mal, siempre hemos dependido de los curanderos pero el accidente que casi nadie menciona, nos permitió abrir paso a nuevas experiencias, estoy tan feliz de ser parte del cambio.



DATOMI

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En el texto hay: secretos, amor prohibio, frustacion

Editado: 11.04.2019

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