La elegida

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Descubriendo mi pasado

Todos los cuartos eran exactamente iguales, iba a ser difícil no confundirme. Eusudrin abrió la puerta y quede maravillada con la habitación, me daba la impresión de estar en una película de la época medieval.

-Me encanta, es hermosa.

-Me alegra que sea de tu agrado.

Eusudrin estaba apunto de irse, pero lo detuve del brazo.

-¿Necesitas algo mas?-pregunto girándose para verme.

-¿Puedes quedarte un momento conmigo?

-Debo volver a mi vigilancia.

-Por favor...

-Como desees.

No lo conocia del todo, pero por el momento, no queria quedarme sola. Me senté en la cama y el se sentó a mi lado.

-¿Hay algun problema?

-Todo esto es tan extraño, dime que es un sueño.

-Esto no es un sueño, ¿porque te molesta ser la elegida?

-Porque no lo soy, no entiendo porque dicen eso.

Eusudrin salio a vigilar el pasillo, y luego tomo mi mano.

-Te mostrare algo.

Me guió a una puerta con varios candados. Pronuncio las palabras "asaratres" y la puerta se abrió mágicamente. Era un cuarto con una cantidad de frascos con sustancias brillantes. Tomo una bolsa que contenía una especie de polvo amarillo, lo esparció sobre mi, y mi cuerpo comenzó a desvanecerse.

Aparecí en un castillo con las paredes completamente destruidas, en los pisos habían varios cuadros de la misma mujer. Tome uno de ellos y al observar a la mujer note un parecido conmigo.

-¿Donde estamos?

-Este era tu hogar-respondió Eusudrin apareciendo a mi lado.

-Es imposible, recordaría haber vivido en este lugar.

-Era el castillo de tu madre, antes de que todo quedara en ruinas. La reina Cristal te transporto al mundo de los humanos para salvarte.

El caballero azul volvió a tomar mi mano y me llevo fuera del castillo. El reino que alguna vez le perteneció a mi madre, había quedado completamente en ruinas. Los arboles estaban secos y no había ningún tipo de animal.

-¿Que fue lo que paso?

-Este era el reino de Cristal, tu madre enloqueció de poder y se volvió una reina cruel. Se enamoro de Badrech, y te tuvieron. La reina Cristal se dio cuenta de las malas intensiones que tenia Badrech y lo dejo. Fue cuando las sombras empezaron a atacar, ella te puso a salvo. Y le entrego su anillo a la Reina Luna para que Badrech no lo obtuviera.

-¡¿Badrech es mi padre?!

-Si, seguramente el ya sabe que estas qui, quiere tu anillo.

-¿Porque quiere el anillo?

-Es el único que le falta para volverse mas fuerte, y ser inmortal. Ya consiguió el de la reina Merida y el de las otras reinas, solo le falta el tuyo.

-¿Porque estoy aquí?

No podía creer lo que me estaba diciendo, era producto de una reina malvada y de un hechicero. Me sentía culpable por el daño que causo la reina Cristal, en ese momento sentí que debía reparar el daño que causo.

-Seré la elegida.

-¿Lo dices enserio?

-Si, quiero que este reino vuelva a ser lo que era, y si ya no puedo volver a mi hogar, no me queda otra opción que pelear contra el.

-Me alegra que aceptes.

-Se que me arrepentiré después, pero no importa.

Eusudrin volvió a esparcir el polvo a nuestro alrededor y regresamos al castillo. Salimos del cuarto, y Eusudrin volvió a pronunciar "Asaratres". Y la puerta volvió a tener candados.

-No le digas a nadie que te lleve a ese lugar, tenemos prohibido, entrar en este cuarto.

-No lo haré.

Esudrimn regreso a su trabajo, mientra que me dispuse para ir con la reina Merida para decirle que acepte ser la elegida. Mientras caminaba por los pasillos del castillo, una anciana se paro frente a mi.

-Disculpa, ¿eres la elegida?

-Si, soy yo, pero puede llamarme Jessica.

-Mucho gusto querida, me entere de tu problema, y quería decirte que puedo ayudarte.

-¿Que problema?

-El de volver a tu mundo-la anciana señalo un espejo que estaba colgado en la pared-.Solo tienes que acercarte a el y tocarlo.

Fui hacia el espejo y puse mi mano en el. En el espejo apareció la imagen de mis padres preocupados por mi desaparición. Aparte mi mano del espejo, pero luego lo volví a tocar. Esta vez mi mano se hundió en el espejo.

-¿Esa es tu familia?

-Lo son.

-Solo tienes que atravesar el espejo, y estarás de vuelta con ellos.

Quería regresar a mi mundo, pero me sentía mal por aquel reino. Sentiría una carga de conciencia tremenda, si dejaba que lastimaran a la Reina Merida o a Eusudrin. El universo me trajo a ese mundo por alguna razón, ¿realmente quería volver a la realidad?, una vida rutinaria, era muy aburrida.

-Me quedare aquí-dije quitando mi mano para ver a la anciana.

-¿Estas segura?, no volverás a tener una oportunidad así.

-Muy segura, tengo una misión y no quiero defraudar a nadie.

-¡No sabes lo que haces!, ¡tu familia!, ¡tus amigos!, ¡tu vida!, ¿vas a dejar todo eso atrás?-la señora se estaba volviendo agresiva de la nada.

-Me quedo-dije firme.

-No sabes el error que cometiste...

La anciana se convirtió en un pájaro negro y se fue volando por una de las ventanas del palacio. Este lugar me resultaba cada vez mas interesante. Eusudrin llego corriendo junto a mi.



Alexandra Storm

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En el texto hay: amor y magia, hechiceras, fantasia magia

Editado: 02.05.2018

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