La Estrella Más Bella

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Capítulo 1

Sara Roy.

El ensordecedor ruido de mi alarma logró despertarme a duras penas, abrí mis ojos y me quede viendo el techo por varios minutos sin tener ganas verdaderas ganas de empezar el día. Pero debía hacerlo.
 

Removí las sábanas que me cubrían, levantándome de la cama con pereza. Me calcé unas pantuflas y caminé fuera del cuarto soltando un largo bostezo, entrando posteriormente al baño desenrede mi cabello mientras encendía la ducha, me quite el camisón de dormir y las bragas adentrándome en el helado chorro para lograr despertar completamente, luego temple el agua procediendo a bañarme completamente.

 

Cuando acabe, envolví mi cuerpo en una toalla y volví a mi cuarto, abrí mi armario y decidí ponerme una blusa tipo corce corta con las mangas en los brazos negra, unos jeans negros ajustados y mis botines favoritos. Peine mi cabello con la mitad de este en un moño algo suelto y me maquillaje simplemente con un delineado grueso y rizador de pestañas.

 

Me observé en el espejo un rato, tenía ganas de hacerme otro tatuaje solo necesitaba un lugar. Mis piernas y manos estaban casi completamente cubiertos, el brazo derecho... ya no tenía lugar, guié mis ojos hacia mi otro brazo y ¡bingo! Tenía un buen espacio en el pliegue donde su unía el antebrazo con el brazo.

 

Salí de mi cuarto con dirección a la cocina, pasé por la sala, subiendo a la pequeña tarima de madera donde se encontraba esta. Saque un cartón de leche del refrigerador y un vaso de la alacena vertiendo su contenido en este.

 

Mi dispuse a beberlo en lo que subía al piso superior, donde se encontraba mi pequeño estudio, tomé los libros que necesitaba para hoy, los guarde en mi bolso y volví a la sala, dejé el vaso en el lavaplatos enjuagandolo.
 

Una vez terminé, me encamine a mi cuarto nuevamente para buscar mi teléfono, encontrándome dos llamadas perdidas de mi amiga Selene.
 

Ups.
 

Me apresuré a salir de casa, no sin antes dejarle su comida a mi gata Nieves. Tomé mis llaves y cerré la puerta, baje por el elevador hasta la recepción saludando al portero.
 

— Buenos días señor Hendrix.— le di una sonrisa amable en lo que caminaba.

 

— Buenos días señorita Roy, sus amigas llevan esperándola en el coche desde hace diez minutos.— me informó el  anciano quitando la vista de su periódico.— Que tenga un lindo día.


— igualmente.— respondí en cuanto salí del edificio. Pude divisar en la acera de enfrente el auto de las Campbell perfectamente estacionado. Me apresuré a cruzar y a subir al coche en los asientos traseros.— Ya llegue, ya llegué.— dije con una sonrisa inocente mientras mi amiga rubia me veía con ganas de querer lanzarme en el domo de los juegos del hambre.
 

— ¡Hasta que  apareces! Maldita sea, te hago el maldito favor de esperar para llevarte a la universidad ¡y tienes el coraje de llegar tarde!— me dijo molesta cruzándose de brazos.

 

— ¿Disculpa? Te recuerdo que este es MI auto, y yo les estoy haciendo el favor de llevarlas a ambas  a la uni para que le reclames algo.— dijo su gemela con diversión mientras conducía.— Buenos días Sara ¿cómo amaneciste?— pregunto con su característica amabilidad viéndome de reojo por el retrovisor.


— Muy bien, gracias Aurora.— le digo con una pequeña sonrisa mientras llevaba mi vista hacia la ventana.
 

Tal vez deba platicarles un poco de mí, bueno mi nombre es Sara Roy tengo veintitrés años y me encuentro en mi quinto y último año de universidad en la carrera de cirujana.

 

Vengo de una familia normal, viví toda mi vida con mi padre (mi madre nos abandonó cuando nací). Mi padre es mi ejemplo a seguir, es el tipo de persona que cuando la vida le da un duro golpe, se levanta y se empeña en lograrlo. Es una persona muy obstinada, leal y cariñoso, también es muy molesto y loco.


Soy amante de la adrenalina,  lo descubrí en tercero de preparatoria, cuando Selene y Penelope me obligaron a saltar en bongee, desde entonces siempre he optado por la aventura, manejo una motocicleta en carreras ilegales, me gusta escalar montañas y elegí la cirugía como vocación.
 

Mis mejores amigos son Selene (la loca que va en el copiloto), Daniel un chico muy guapo que va en nuestro curso, el cual conocimos cuando entramos a la Uni. Y Penelope.
 

A Selene y a su hermana las conozco desde primero de la secundaria y congeniamos de enmediato, al tener gustos muy parecidos. Con su hermana me llevaba bien, pero nunca fuimos muy cercanas. Penelope llego al país cuando estábamos en tercero, y aunque seamos muy diferentes de la pelirroja en cuanto a gustos, y personalidades, etc. Logramos conectar de inmediato, tenemos un humor similar y hemos estado juntas desde entonces.
 

Cuando acabamos la secundaria, mis amigas y Aurora y su amiga decidimos mudarnos a la ciudad, Vancouver para continuar con nuestros estudios.
 

Aquí conocimos a Daniel, los primeros días de clases, es un chico demasiado... peculiar, es un ratón de biblioteca de primera, le encanta pasarse horas entre páginas de libros soñando con conseguir un amor como y citando sus palabras "Jace y Clary" o Travis y Paloma. Es la mamá del grupo, siempre está cuidándonos y regañandonos. Es un tipo muy ambicioso en cuanto a su carrera en la cirugía, es un asco en los deportes a diferencia de su hermano mayor, pero tiene un excelente corazón. Es demasiado tierno y apretujable, al menos hasta que le das alcohol porque se vuelve todo un galán. Tiene un sentido del humor sarcástico e irónico y adora responderle a todos de esta manera, aunque muchas veces no se da cuenta.
 

Selene es el tipo de persona que te cuestionará todo en vez de obedecerte a la primera, es extrovertida, loca y un peligro con el alcohol, es una aficionada al skate, suele llevarlo a todos lados y hace toda clase de saltos y piruetas. Tenemos los mismos gustos en bandas (Twenty One pilots, Panic! At the disco, sleeping whit sirens, black veil brides, Queen). Esta loca pero la amo.
 



Iara

#8966 en Novela romántica

En el texto hay: prohibido, lgbt, amor

Editado: 27.02.2019

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