La Extraña Vida de Devany O'farrell

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Capítulo 3 “10,000 Miles”

Llevaba tres horas de viaje y el autobús había hecho una parada a mitad del camino para estirar las piernas y comprar cosas.

En la parada me baje a estirar las piernas por unos minutos y de paso fui al baño a hacer mis necesidades. Al volver al autobús revise la hora en mi celular, eran las 11AM.

No pude evitar notar que tenía más llamadas perdidas de mis padres. Debían estar desesperados tratando de encontrarme, me sentía mal por ellos.

Apague mi celular de nuevo para preservar la batería y para no ver los mensajes y llamadas perdidas de mis padres.

El autobús retomo su camino pocos minutos después y me quede dormida por el cansancio.

. . .

Cuando desperté estábamos ya en Dublín y yo era la única restante en el autobús, así que me puse de pie. Arregle un poco mi cabello, tome mi mochila y camine hacia la salida.

Cuando me encontré fuera del autobús me acerque a una mujer de la tercera edad y le toque el hombro. Ella se dio vuelta al instante para mirarme.

-Disculpe señora, ¿sabe de algún hotel barato que quede cerca? –le pregunte cordialmente.

Ella me miro sorprendida y aterrorizada. No entendía que le pasaba, era la primera vez que la veía en mi vida.

–¿Se encuentra bien? –le pregunté, algo intranquila por la manera en que me miraba.

–¡Tu…! –se limitó a decir con un tono aterrorizado y sorprendido en su voz.

No supe que decir, estaba tan sorprendida como ella.

Me miro por unos segundos más y hablo de nuevo.

–Tu eres la mujer de los túmulos… –me miro con los ojos abiertos como platos.

Un escalofrió recorrió mi espalda, supe a qué se refería.

¿Quién era esta señora?

Aun sin decir nada trate de alejarme pero ella fue más rápida y me tomo del brazo haciendo que una serie de imágenes borrosas parecieran en mi mente.

Un cuervo.

Llevas la muerte como si fueran esposas, estas condenada…

Las voces se escuchaban como un susurro distante pero las lograba escuchar bien.

Un bosque.

Huye Devany, sálvate…

Una sombra.

Tú eres la culpable de todo…

¡ATRAPENLA!

Las imágenes desaparecieron tan rápido como llegaron y al volver en mí la anciana ya se había ido.

Respiraba entrecortadamente y me costó recordar donde estaba, se había llenado de personas y eso lo hacia todo más difícil para mí. Sentía que me estaba ahogando.

Empecé a retroceder rápidamente y choque con alguien. Al darme vuelta, un hombre de cabello castaño claro estaba agachado recogiendo unos papeles esparcidos por el suelo

–Lo siento mucho –me disculpe–, no vi por donde iba.

–Me di cuenta –respondió indiferente levantando la cabeza.

Ahora que lo podía ver de más cerca, el hombre aparentaba tener unos cincuenta años, ya que tenía canas y un bigote del mismo color de su cabello, también tenía unos llamativos ojos celestes que miraban con cansancio. Se veía un poco desaliñado.

Termine de recoger sus papeles y se los entregue, me disculpe de nuevo y él se limitó a asentir con la cabeza. Se puso de pie rápidamente con intención de seguir su camino pero antes de que pudiera lo detuve.

–Disculpe –comencé–, ¿sabe de algún hotel barato?

–Lo siento, estoy ocupado. –el señor hablo con un acento británico marcado.

–Bien –dije decepcionada.

Comencé a caminar en sentido contrario pero antes de que diera tres pasos oí al señor llamarme.

–¿Si? –pregunte.

–Lo siento por mi actitud, es que he tenido un día muy largo –se mostró arrepentido–. Soy Elliot Carter

El señor Carter acerco su mano derecha para que la estrechara.

–Devany O’Farrell –dije tomando su mano y estrechándola.

–Encantado Devany –respondió con una sonrisa cansada–. Respondiendo a tu pregunta, hay un hotel en la setenta y cinco de Lower Gardiner Street. Es barato.



Coral

Editado: 11.04.2018

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