La guerrera durmiente: la maldición © [completa]

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Capítulo 29 | El amor ayuda a sanar heridas que el odio creó

—Tenemos que hablar.

Nanaia se sentó en la silla a un lado de la camilla de Nairi y la vio, seria.

—¿De qué? —contestó Nairi, seca. Mantenía la mirada firme sobre los ojos de Nanaia.

—De Aurora.

Nairi bufó.

—¿Qué pasa con ella?

—Te salvó.

—Mató a Yamin —corrigió Nairi—. Tú deberías estar enojada con ella, no defenderla ni venir a hablar bien de ella conmigo. Porque eso es lo que vienes a hacer, ¿verdad?

—Fuiste grosera con ella hace rato, en la reunión, y Halli me dijo que la terminaste —dijo Nanaia—. Lo entiendo, estás pasando por un momento difícil. Pero no te lo tomes contra ella.

—¿Me vas a decir que tú no estás enojada con ella? ¿Cómo puede ser, si hizo que Yamin muriera?

Nanaia se encogió de hombros y parpadeó muy rápido mientras miraba hacia arriba.

—Estaba igual o más enojada con ella que tú. Pero estos últimos tres días Atem me hizo entender que Aurora no tiene la culpa. ¡Estaba tan furiosa! Después de todo, ella había convencido a todos de apoyar la idea suicida de Yamin. Parecía su culpa. Pero ella no lo mató, fue el rey. El rey siempre ha sido y será el que tiene la culpa, nosotros sólo hacemos las cosas lo mejor que podemos. Y Aurora lo hizo porque le importas.

—¿Y así como así la perdonaste?

—Me gustaría decir que fue fácil, pero no. Mira, estás pasando por uno de los momentos más difíciles que vivirás en tu vida, puedes tener tu espacio si eso es lo que necesitas. Pero debes aceptar que Aurora no tuvo la culpa, que todos hicimos lo que pudimos y que Yamin quería ayudarte. Él quería salvarte y, ¡mírate! Sucedió. Estás bien ahora.

—¿Cómo fue que te convenció de hacer todo esto? Tú, que tu vida es la resistencia, ¿cómo pudiste aceptar tales riesgos?

—Teníamos un plan. Era bueno, Gyneth hizo un buen trabajo, pero no nos dio tiempo de ejecutarlo, supongo.

Gyneth. Gyneth era la solución. Los ojos de Nairi se abrieron de par en par y se le llenó el corazón de esperanza.

—¿Y si le pedimos ayuda a Gyneth?

—¿Qué quieres decir?

—Quizá Gyneth pueda hacer algo. Ir al pasado, cambiar las cosas, revivirlo. ¡La magia es la solución!

—Nairi, no. No podemos hacer nada de eso. Ir en contra de la naturaleza y su flujo no nos traerá nada bueno. Mira, te juro que entiendo lo que sientes, lo siento también, pero no podemos hacer nada más que aceptarlo. ¡Como siempre! Eres fuerte, puedes con esto y más.

—Yamin me ayudó siempre que lo necesité —lloriqueó Nairi—. Era como mi hermano, era mi familia. ¿Cómo podré vivir sabiendo que él ya no estará?

—Como viviste cuando estuviste lejos, sin él.

—¡No es lo mismo! En ese entonces, al menos sabía que estaba bien, que estaba vivo. Pero ahora no va a estar ahí cuando lo busque. ¿Es que no ves la diferencia?

—Tómate tu tiempo, Nairi, pero peleándote con alguien que amas no es ni será una manera de lidiar con las cosas, le debes una disculpa a Aurora.

Nairi se quedó en silencio y Nanaia se fue con lágrimas corriendo por su rostro. Eran tiempos difíciles, como muchos a lo largo de su vida, pero aún así Nairi no podía con el dolor. Aunque Aurora no tuviera la culpa, no quería verla. No porque estuviera enojada, pues la ira había desaparecido, pero sí había un profundo dolor y vergüenza ante su estupidez. ¿Cómo había sido tan mala con alguien que sólo había querido ayudar?

***

Aurora había pasado toda la noche entrando en las tiendas de las personas y saludándolas, preguntándoles si estaban bien o si necesitaban algo. Muchos la buscaban en busca de consuelo, sobre todo los que no tenían familia en el campamento: huérfanos, viudos, personas que habían ido en busca de libertad y habían dejado a su familia a salvo. Todos necesitaban saber que las cosas iban a estar bien y que lo que había dicho Aurora no había sido un discurso lleno de mentiras.

Aurora no creía que fueran mentiras, pero no estaba del todo segura de si funcionaría. De cualquier manera, mantenía una sonrisa conciliadora y daba palabras de ánimo a todo el que las necesitara.



Leire Cortés

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En el texto hay: retelling, magia, labelladurmiente

Editado: 16.09.2019

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