La Hermana De Mi Mejor Amigo

Tamaño de fuente: - +

1

Era el primer día de clases, pero a la vez el último semestre de mi carrera en Turismo. Sentía nostalgia saber que no volvería a realizar los viajes tan locos que tenía con mis compañeros. Así que me propuse que este año debía disfrutarlo al máximo.

Deje los pensamientos melancólicos y me dirigí a la U.

Ya extrañaba ver a los chicos correr por los pasillos, apresurados por no llegar tarde a sus clases; vida de universitarios, en uno de aquellos pasillos me encuentro con Juan, mi mejor amigo.

A decir verdad, él es más que mi mejor amigo, es como un hermano, nos conocemos muy bien, sabemos cuándo el otro está mal o cosas así; casi somos almas gemelas, todos nos molestan diciendo que parecemos novios, pero eso nunca pasará. Yo no lo veo de esa manera, además, yo tengo a mi novio Marcos, él ya se graduó de la U y está trabajando en la empresa de su padre. Lo quiero mucho, aunque, a veces se ponga celoso por mi relación con Juan, pero que se aguante.

—Amorcito, pero que gusto volver a verte.

Juan se había ido a Italia a visitar a su hermana menor, que hasta el día de hoy no conozco, he visto fotos de cuando era una niña y es muy bonita, pero nada más, de ahí conozco a toda su familia.

—Bebé, por fin te veo, ya te extrañaba, me dejaste mucho tiempo— le reclame haciendo puchero. Era la verdad, lo había extrañado, aunque hubiéramos estado chateando todo el tiempo, sí, era un poco exagerada.

—Lo sé, tú no puedes vivir sin mí, pero ya sabes, quería ver a mi hermanita, aunque estoy feliz, porque me dio una excelente noticia.

—Así, y cuál es esa buena noticia, si se puede saber— le dije muy curiosa.

—Después te la digo, porque quiero ir al baño, y ya mismo tenemos clases—Y de esa manera se fue, sin darme la noticia que lo tenía feliz.

Salimos a receso, pero no pude ir con mi amigo, porque llego mi novio y me llevo a un restaurante a comer. Marcos era un excelente novio, el mejor que había tenido, pero no termino de enamorarme completamente, no sé la razón por el cual no llego a sentirme completa, sigo sintiendo un vacío en mi pecho.

Creo que aún no llega la persona indicada, que me haga perder la cabeza y termine sintiendo elefantes en mi panza. Ni siquiera sé si existirá, o tal vez son estupideces mías y Marcos es el amor de mi vida.

—Amor, qué te pasa, estas muy pensativa hoy— Me había quedado en blanco y no escuche lo que me decía— Te estaba comentando que mi padre quiere que hagas las pasantías en su empresa, ya sabes que en la agencia de viajes se necesita guías para los turistas que llegan pidiendo el servicio.

—Si amor, lo siento, me quede pensando en las tareas que enviaron hoy, son muchas y eso que recién comenzamos clases. Y pues no es mala idea, yo quiero especializarme en guía y esas pasantías me ayudarían mucho. Lo voy a pensar bien y te doy una respuesta, vale.

—Bueno, lo piensas y me dices, ahora volvamos a la U, no quiero que llegues tarde a tus clases por mi culpa.

Y así lo hizo, me llevo de vuelta. Me dio un beso y se fue a su trabajo, mientras yo a mi aula para mis últimas horas de tortura, perdón, de clases.

Habíamos terminado clases e íbamos juntos a nuestras casas, por suerte no vivíamos tan lejos así que avanzábamos un buen tramo juntos. Al llegar a la esquina él se fue por su lado y yo por el mío, pero quedamos en la tarde para ayudarnos con la tarea, era mucha y entre los dos lo terminaríamos más rápido.

Llegue a mi casa a almorzar, más bien pedir comida a domicilio, esto de vivir sola tiene sus contradicciones, después de hacer mi pedido fui a bañarme, hasta que aparezca la comida o Juan, para terminar todo.

Acababa de cambiarme de ropa, cuando llegó la comida y ni a los cinco minutos, apareció mi amigo.

—Hmm... Que rico está. Amiga del alma de esta manera voy a venir todos los días—decía, después de que casi se acaba toda mi comida y yo lo miraba con odio.

—Que bueno que te guste, para la próxima paga tú, yo no probé casi nada

—Tranquila bebé, yo te invitare, todo lo que quieras. — y me dio un beso en la mejilla.

Después de comer, hicimos los deberes y nos quedó tiempo para ver pelis.

—Oye, ahora que me acuerdo no me has dicho la buena noticia aun— yo no me había olvidado que estaba feliz por una noticia que tenía.

—Ah verdad, me olvide de contarte. La noticia es que...— me iba a decir cuando sonó su teléfono y contestó.



May

#237 en Joven Adulto

En el texto hay: lgbt, chicaxchica, lesbico romantico

Editado: 25.11.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar