La Hermana De Mi Mejor Amigo

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16

Había agregado una cobija más porque era temporada de frío y no pensaba morir de hipotermia, bueno exagero un poco ya.

—Quieres hablar de lo que pasó—quizás suene imprudente pero necesitaba saber qué había sucedido, el comisario me había contado, pero quería escucharlo de sus propios labios.

Antes de contestarme dio un suspiro como tomando valor para contarme lo sucedido.

—Estaba en una discoteca cuando conocí il ragazzo de la pelea, él me ofreció un poco de lo que estaba consumiendo, y pues no pude negarme—la escuchaba atenta. Seguía sin creerlo— salimos de la discoteca a seguir consumiendo, pero el cerdo ese intento aprovecharse de mí, por lo que forcejeamos después que me había golpeado la mejilla.

—¿Por qué no lo dijiste? Para haberlo denunciarlo por acoso sexual.

—Quién le creería a una drogadicta que...— en eso recordé el moretón que tenía y me levante como resorte para buscar una pomada en su herida.

—Que traes ahí, te estaba contando mi penosa historia, y huyes como si tuviera peste, vaya decepción— cruzó sus brazos tan infantilmente que solo me causo gracia.

—No huí, solo fui por esta pomada para ubicarte en ese feo moretón que tienes, si no le aplicas nada vas a quedar más fea de lo que eres — le solté con gracia.

—¡JA! Ya quisieras. Bene, por el bien de mi belleza, hazlo.

—Idiota, duele— Debía admitir que lo hice a propósito

—No seas bebé y aguanta.

—Pues tú no tienes cuidado, no servirías como enfermera... Ah no si, algunas enfermeras son igual de bruscas que tú.

—Ya no reniegues tanto, terminé.

Me dirigí al baño a dejar la pomada, para volver a la cama.

Estábamos en un silencio incómodo, hasta que a mí se me ocurrió hacer una excelente pregunta.

—¿Desde cuándo te drogas?— creo que la sutileza no es mi fuerte.

—Hmm... Desde los 16— lo dijo un tanto incómoda.

Iba a realizar otra magnifica pregunta, pero ella continuó hablando.

—Sabes que se siente que tus padres te envíen lejos desde niña para dejar de ser una carga para ellos. Crecer con gente que ni conoces, en otro idioma y adaptándose a su cultura. — yo no supe que responder— È fatale, crecer en soledad, es horrible; y no me vengas con: "pero te iban a visitar" creo que en todo los años que viví lejos se dignaron a ir unas dos veces por año, solo en fechas especiales. Ya sabes, las fotografías para demostrar que tienes una famiglia perfetta, esa ha sido mi puta vida.

Encontré una salida en los tatuajes, sentir ese dolor hacia que me sienta viva, mi piel reaccionaba a la aguja. Cada rosa que llevo son las veces que pasé sola todos estos años— era triste escuchar lo que me contaba, tenía una media manga con rosas, ahora sabía el significado —Y por qué rosas te preguntarás, pues mi sento como ellas, intento florecer, pero con cada desaire, descuido, me marchito, me debilito— no pude contenerme y me atreví a acariciar su brazo, al primer instante se sorprendió por mi osadía pero luego tan solo se relajó.

—Son rosas hermosas — era verdad, aunque tenía algunas marchitas, seguro plasmaban su sufrimiento.

—Comencé a drogarme, cuando el tatuarme ya no tenía ningún efecto en mí, el dolor había desaparecido fue ahí cuando me ofrecieron, dude un poco si te soy sincera, pero daba igual, no tenía nada que perder— mientras ella seguía contándome con sus ojos cerrados, yo me mantenía acariciando sus tatuajes— Desde ese momento no pude parar, estar bajo los efectos, es tan diferente, senti che tutto va bene, que eres invencible, que nadie puede vencerte, ni lastimarte, hasta que pasa y necesitas de más.

Sono una persona disgustata, una hipócrita, me muestro a los demás siempre con un sorriso, con una actitud despreocupada, loca, pero nadie conoce mi realidad. No quiero dar pena, ni lastima si voy por el mundo contando mis tragedias, prefiero ser el payaso que ríe, pero llora por dentro. — había quedado sin palabras. Ver aquella persona destrozada y débil no estaba en mis planes, es que... Joder, es Valentina, chucky la chica más loca que he conocido, y saber que todo es una simple fachada me hace sentir mal por el trato que he tenido con ella.

No sé ni en qué momento pasó, pero tenía mi frente pegada a la suya.

—No eres un asco Valentina, simplemente eres humana, con debilidades y dificultades como cualquiera. Agradezco que hayas tenido la confianza de contarme tu historia, no sabes lo que significa para mí— nos quedamos viendo a los ojos y no sé quién se acercó a quien, pero nuestros labios se unieron en un casto beso, como sellando esta madrugada de emociones fuertes. Cuando nos separamos, solo sonreímos y nos abrazamos para de esta manera dormir.



May

#199 en Joven Adulto

En el texto hay: lgbt, chicaxchica, lesbico romantico

Editado: 25.11.2019

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