La Hermana De Mi Mejor Amigo

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Despertamos entrando la tarde, creo que nos habíamos excedido ahora hasta a mí me dolía.

He creado un monstruo sexual

—¿Come ti senti?— pregunté girando mi cuerpo de lado, para poder observarla.

—Físicamente, muerta, parece que hubiera hecho varias horas de ejercicio. Emocionalmente, increíble, me encantó estar contigo.

—Pues se puede considerar un ejercicio; yo me apuntaría a todas las clases y a todas las horas si es contigo— no me canso de ella— además, estoy más que feliz. Por fin nadie nos interrumpió, los astros estaban a nuestro favor.

—Eres una depravada sexual, solo piensas en sexo— respondía mientras se ocultaba con las sabanas.

—Ay no te me hagas la inocente, que bien que me pedías más. Me sorprendiste con esa postura de tu pier...— no pude terminar de hablar porque me tapó la boca.

Me encantaba ponerla roja de la vergüenza.

—Cállate, no es necesario recordar.

— ¿Te mojas si lo escuchas?, cochinota.

—En serio Valentina, párale. O te me vas de la casa.

—Alguna vez ¿dejarás de botarme?— me parecía gracioso que siempre hacia lo mismo.

—Tú, te lo buscas. Yo mejor iré a bañarme, necesito relajar el cuerpo.

—Andiamo— me auto invite.

—NO. Quiero bañarme sola, por favor.

—Está bien, solo porque me duele un poco. No conocía ese lado salvaje. Cuando tus dedos comenz...— no pude terminar la frase porque me lanzó una almohada a la cara mientras iba al baño.

Seguí acostada rememorando lo que había pasado ayer y hoy. No me quedaba duda tenía que terminar con Sofía, no puedo seguir engañándola, pero no sé cómo hacerlo.

Una llamada me sacó de mis pensamientos.

¡Mierda! Sofía

—Bueno.

—Amor, que tal. ¿Dónde te has metido? fui a tu casa y Juan me dijo que no sabía dónde estabas.

Maldito chismoso

—Ah—y ahora ¿qué le digo?— Salí temprano y no le avisé a él. Tenía unos asuntos que resolver.

—Pensé que te había pasado algo, como no contestaste mi mensaje.

—No, estaba descargado. Y después me olvidé. Mi dispiace

Maldita mentirosa

—Entiendo, ¿puedo ir a buscarte donde estés?

Sí, claro... Ven donde Carla

No me parece chistoso subconsciente.

—Amor, ¿estás ahí?, ¿me escuchas?

—Sí, sí.

Non ti preoccupare, ya estoy yendo a casa, allá nos encontramos.

—Bueno, voy para allá.

En lo que me meto por mentir.

—¿Te pasa algo?— no me había percatado que ya había salido del baño.

¿Cómo se atreve a salir solo en toalla?, no sabe lo que me provoca su cuerpo.

—Oye, cierra la boca.

Me reí de su comentario, me levanté rápidamente y la tome de la cintura.

—Te encanta provocarme. — le susurré

—No sé de qué hablas.

Comencé a besarle su cuello y mordía su lóbulo.

—No empieces, que acabo de bañarme— ya se estaba calentando. Ay que linda.

—Y yo que quiero hacerte acabar.

—Eres tremenda, niña— me dio un piquito en los labios. Mientras buscaba su ropa.

—Oye, tengo que irme. Sofía me espera en casa.

Vi cómo se tensó un poco

—Entiendo— fue lo único que pronunció.

Me acerqué y la abracé desde atrás muy fuerte

—Hablaré con ella, no puedo seguir separada de ti— le di un beso en su mejilla.

—Está bien. Yo mañana hablo con Juan.

Tengo que procesar todo lo que ha pasado hasta ahora.



May

#236 en Joven Adulto

En el texto hay: lgbt, chicaxchica, lesbico romantico

Editado: 25.11.2019

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