La hija de Helena

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CAPÍTULO 13

 

 

¿De verdad el destino existe?

Me cuestione tantas veces si de verdad el destino existía porque era más creyente de que cada quien forjaba su día a día y que todo lo que nos pasaba era por nuestras decisiones.

Entonces me pregunto, ¿Mis decisiones me llevaron a todo esto? ¿Fueron las decisiones de Helena?

No lo sé, pero todo esto, una madre muerta, un abuelo buscándome, un primo peleando con izan, Allen enredado con otra que no soy yo.

¿Fueron mis decisiones las que me llevaron a esto? ¿O simplemente sin importar la decisión que tomara terminaría en esto porque era mi destino?

Quiero resolver todo esto que está pasando y por mucho que le de mil vueltas me es imposible procesarlo todo, Dash, Richard, Helena, Allen, Izan, mi cabeza estallara.

Pero entonces cuando me veo en el espejo frente a mi más confundida me siento, mi largo cabello que usualmente lo llevo liso esta levemente ondulado y mi rostro lleva un maquillaje que usualmente no usaría pero no me quejo, esto es para ayudar a Wendy y no me hace sentir tan incómoda como pensaba. El tan esperado desfile de Wendy es hoy y estoy realmente fascinada con el vestido que llevo, pero más fascinante es que Wendy tenga fotografías de cada una de mis pinturas y que se haya inspirado en ella, es una loca de remate.

—Te vez confundida.

No me había percatado que Wendy estaba a mi lado cruzada de brazos luciendo algo intrigada. Llevaba su cabello en un moño y un vestido amarillo, a veces envidiaba ese color de su piel porque lucia de maravilla en ese color.

—Tienes varios minutos viéndote en el espejo, para ya  que pareces extraña y me da pena decir que eres mi amiga.

—Mejor amiga —le corrijo.

—Bueno, es cuando más pena debería darme —toma mi mentón y lo eleva viéndome a los ojos—. Dios, la ventaja de tener esos ojos azueles es que el maquillaje ahumado se ve espectacular. Perra suertuda.

—¿Gracias? —Con su mirada está obligándome a que le cuente lo que me oprime, sedo ante ella—. Estoy feliz, lo juro. Solo que ver a Allen con ella no es algo que me agrade.

—Solo ignóralos, es lo que estoy haciendo yo con Izan y su zorra de turno. —Besa mis ambas mejillas—. Me tengo que ir, ¿Esta bien? —Asiento—. Vendré por ti en un rato.

Desaparece entre las chicas y cuando no logro verla giro de nuevo a verme en el espejo, pero ya no soy la única que se refleja, porque Sarah se refleja a mi lado. Volteo a verla y luce impresionante, no hay que quitarle merito a Candy, el vestido es precioso.

—Te ves hermosa, Irene.

—Tú también…

—Solo quería desearte suerte y decirte que los diseños de Wendy están impresionantes, no le digo a ella ya que parezco no agradarle.

Y acertó, y lo peor de todo que cuando alguien le cae mal a Wendy no hay poder en la tierra que haga cambiar eso.

—No es que no le agrades —mintiendo descaradamente—. Solo que Wendy es un poco difícil.

—Sí, lo note. Solo quería desearte suerte.

—Para ti también.

Candy llega y sin decirme nada jala de Sarah llevándosela consigo, si Sarah no le cae bien a Wendy estoy segura que yo no es que le agrade mucho a Candy.

—¿Qué hacías hablando con el enemigo?

Salto en mi asiento al escuchar a Wendy reclamarme.

—¿Enemigo? ¿Hablas en serio, Wendy?

—Claro que hablo en serio. Vamos ya es mi turno.

Una sensación extraña se instala en mi estómago supongo que por los nervios y es que jamás he hecho algo como esto y no quiero defraudar a Wendy.

—Lo harás bien ―quiero parecer tranquila y ruego para que tenga razón, no quiero hacer el ridículo delante de toda esta gente—. Por favor, no te vayas a caer.

—Wendy, es no me ayuda.

—Solo te estaba advirtiendo.

No espera una respuesta de mi parte y me lleva hacia donde en algunos minutos debo salir, sus delgados brazos me rodean brindándome un corto abrazo y va hacia donde yo debería salir en unos momentos, se escuchan los gritos y sé que Wendy está hablando pero no logro escuchar lo que dice, solo los aplauso logro escuchar y de un momento a otro veo la cara fascinada de Wendy frente a mí.

—Lúcete, chiquita,

Respiro profundo y voy a la dirección en que mi mejor amiga había regresado estoy en shock por la cantidad de gente que me observa y mis labios tiemblan cuando trato de sonreír.



YariiTorrez

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En el texto hay: romance, amor, drama

Editado: 20.11.2019

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