La historia corta de Layla West

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V E I N T I D O S

Me despierto, veo que los rayos del sol entran por mi ventana. Me siento en paz, hoy todo se arreglará.

Sé que mi hermano donde este, estará feliz por lo que voy hacer.

Alado mío está durmiendo Emily, hoy es su día libre. Cuando le conté lo que hice. Se alegró y me deseo suerte. Le dije que olvidara el pasado y fuera feliz de nuevo. Se lo merece, por ser una linda persona.

Cite Anthony a las tres de la tarde, quiero olvidar todo. Voy a volver a tener una vida feliz.

Me levanto, me meto al baño y me lavo los dientes. Me tomo la pastilla para el dolor.

- ¿Qué hora es?- me pregunta ella.

Está sentada en la cama restregándose los ojos, recojo mi celular y veo la hora.

-Son las diez de la mañana. Ya es tarde niña, vamos a desayunar- ella asiente y bajamos.

Preparamos un delicioso desayuno, waffles con miel y una taza de café.

-Hoy cambiara tu vida- me dice de pronto, dejo la taza en el plato. La miró.

-Sí, amiga no te olvides lo que te dije- ella asiente.

-Te hice caso, hoy voy a salir con Edgar- la miro y sonrió de oreja a oreja.

-Es la mejor noticia que he escuchado, te felicitó amiga. Quiero verte feliz... También te quiero agradecer por estar estos días que, en verdad fueron horribles para mí. Me apoyaste, nunca me voy a cansar decir. Gracias- suspiro.

Ella se levanta y me da un gran abrazo, comienza a sollozar. Le sobo el cabello.

-Para eso estamos las amigas- se separa de mí y se limpia una lagrima- te quiero.

-Yo también te quiero... tengo que decir algo- ella me mira raro, se sienta de nuevo en la silla- el otro día fui donde... Scarlet- ella va decir algo- antes que me grites, te digo que le di una paliza por las dos, le dije todo lo que tenía guardado. Hasta la amenace que si contaba algo, le vendrá algo feo.

-Eso hiciste- comienza a reír- me hubiera dado gusto de ver su cara... Cuéntame todo.

Le cuento lo que hice, se ríe y al final me felicita por poner en su sitio a una zorra como ella.

Pasan las horas, ya son la una de la tarde. Voy a mi cuarto, Emily me ayuda a escoger la ropa. No sé qué ponerme.

Me decido por un vestido, que me presto Emily. Es blanco, tiene florecitas moradas en todo este. Es apegada al cuerpo y es dos dedos arriba de la rodilla. Escojo unas zapatillas amarillas. Me baño, me maquilló normal. Estoy nerviosa, es como si fuera mi primera cita.

Veo la hora. Dos y quince, me visto. Me seco el cabello y me lo dejo suelto.

-Ya está... Te ves hermosa Layla- sonrió, estoy súper nerviosa. Voy hacer mi vida y nadie me lo va impedir.

Salgo de la casa, no sin antes que Emily me de unos retoques al maquillaje. Le dijo que basta, pero al final ella gana.

Cojo un taxi, le dijo la dirección.

Miro la hora en mi celular que lo llevo en la mano. No decido traer cartera, solo lo justo para el taxi. Veo que faltan quince minutos, quiero llegar antes que él.

Cuando llego a mi destino, le pago al taxi y bajo del auto. No hay ninguna señal de él, eso me alegra pero también me asusta.

Camino hasta la arena, me quito las zapatillas y las llevo en las manos. Camino despacio y con calma. Me llegan todas clases de recuerdo, de estar feliz con mis padres hasta recordar sus muertes, de mi hermano y de Anthony.

Cuando llego al sitio me siento en la arena, el viento sopla me llevo mis cabello atrás de las orejas. Dejo mi celular en mi vestido y las zapatillas aun lado.

Pongo mis manos atrás apoyándome, respiro el aire puro. Siento unos pasos alado mío, mi corazón late con fuerza yo si se de quien son.

Se sienta alado mío, giro mi cabeza hacia él esta diferente. Veo que sus ojeras estas desapareciendo, ya no tienes los ojos rojos y su semblante ha cambiado. Me sonríe, lleva puesta una blusa con cuello en v, que le queda perfecto. También una pantaloneta caqui y unos Cross negros.

Le sonrió, las palabras se me esfumaron. Me pasaría viéndolo todo el día sin cansarme.

-Te perdonó... Nunca debí hablarte así, tu no...- me pone un dedo en la boca.

-Todos nos equivocamos, pero siempre hay segunda oportunidades y eso vengo a pedirte yo. Quiero que nos olvidemos del pasado y lo dejemos ahí. Ser felices, casarnos y tener una hermosa familia- su discurso me dejo sin palabras.

Este hombre habla hermoso, cada palabra que sale de su boca me enamora. Como lo voy a dejar ir... ¿Se quiere casar conmigo?

-Por eso te tengo una propuesta- a Dios que me atacan los nervios, se revisa el bolsillo y saca algo. Me muestra la cadenita que me regalo, veo el dije Always- ¿Te vienes a vivir conmigo a Canadá?

Esa propuesta me llego como un balde de agua fría. Irme a vivir con el Canadá.

-Pero mi casa, mis...

-Lo vendemos, dejemos este lugar donde todo lo que ha hecho es hacernos sufrir. Por favor Layla... Dejemos el pasado atrás y vivamos una vida nueva.

Dejar todo e ir con él. Ya no tengo nada que perder, puedo elegir el camino que quiera hacer mi vida, formar una familia y... Ser feliz.

Lo miro a los ojos, el me hace sentir feliz. Sonrió.

-Sí, aceptó irme contigo a Canadá, ser feliz dejar todo el pasado atrás y vivir el presente y esperar el futuro- veo su brillo en sus ojos, me soba la mejilla se acerca a mí, me besa.



Malex

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En el texto hay: bullying, romance juvenil, romances

Editado: 02.03.2019

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