La Ley de la Atracción

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Capítulo 8 «Nos vemos pronto Félix» En memoria de mi amigo Félix Sánchez

Aquella mañana no espere que las cosas cambiarán tan rápido. Cuando me desperté con la emoción de salir para ver a Ann Loren revisé mi teléfono celular y lo primero que veo es un mensaje de ella y debajo el grupo del salón, usualmente ahí no compartimos mucho, pero era extraño que digamos se hubiese activado y justo en la madrugada. Pensé en abrir el mensaje del grupo pero lo dejé para después, al abrir el mensaje de Ann Loren este decía:

«Hola inútil ( así te tengo agregado) quisiera verte y no se si regresamos al Mall. Ven a buscarme temprano» 

Mi corazón se aceleró y lleno de emoción le respondió con un gran « Si », recuerdo que casi me pongo a dar saltos por la habitación, pero mi alegría terminaría de cierta manera cuando abro los mensajes del grupo del salón y la primero que veo es esto.

« Holis chicos
Nuestro amigo Félix murió »

En ese momento no sabía que pensar, a mi mente llegaron muchos recuerdos, momentos en los cuales había compartido con él y simplemente decir ¿ Ya no estará más?, me senté en el borde de la cama y desperté a los chicos y les comunique la lamentable noticia.
— ¿Enserio? — exclamó Tom mientras su mirada se perdía en sus recuerdos. Chino no dijo nada, el siempre es muy reservado en estos temas y hace bien.
Salimos de ahí rápidamente en dirección a nuestras casas y quedamos de vernos en la casa de Félix y pasar el día con la familia.
Al llegar a mi casa mis padres estaban ahí y al verme sólo me abrazaron, no se porque lo hacían, pero podía sentir en ese momento que mis padres sentían empatía con la familia de Félix. Mi madre me miro y me decía .
— Mi niño, ¿Qué haría si te llegó a perder? — mi madre es casi siempre una mujer sensible, sólo que está vez estaba hecha un mar de lágrimas y mi padre no se quedaba atrás. Particularmente ambos son afectivos pero tienen un límite, pero esta vez la muerte de Félix les hizo pensar en si ese hubiese sido yo, su único hijo.
Desayune y tome otra ducha y junto con mis padres salí hacia la casa de Félix. De camino ahí yo conduje el vehículo pues no sentía que mis padres estuvieran en su pleno momento, los comprendía y a mi también me dolía, sólo que no se si por ser joven o solitario yo de cierta manera no manifestaba aquellas emociones, algunos podrán pensar que soy insensible, pero es que no veo las cosas como todos y a veces me pregunto ¿ Y si todos lloran ? Porque es lo que la lógica indica según la ocasión, entonces ¿De qué sirve? Todos lloramos, todos estamos tristes y ¿Después? Bueno no espero que alguien me entienda.
Cuando llegamos a la casa ya Tom estaba ahí con su familia, eran las 10:00 am. Al entrar la madre de Félix estaba en la sala sentada en su sofá y llena de lágrimas junto con su otra hija. El padre de Félix estaba en la cocina, de nuevo alguien debía ser el fuerte. Mi madre llegó y se acercó a la Sra María y con un abrazo ambas lloraron y compartieron el dolor, mi padre se fue a la cocina, ahí encontró al Sr Félix quién servía unas bebidas, pero no podía evitar que una que otra lágrima se le escapara. Cuando mi padre entró a la cocina y le colocó la mano en el hombro y el Sr Félix volteo a verlo, ya no pudo contener el llanto y en un abrazo silencioso rompió en llanto.
Por mi parte yo me sentía extraño, pues no sabía que decir a la madre de Félix o a su padre y menos a la hermana de él.
Luego Tom se me acerco y me llevo aparte y me dijo.
— Es una pena, luchar tanto y morir. — lo decía con unas cuantas lágrimas en sus ojos.
— Qué complicado es el Cáncer — le respondí.
Félix había sido nuestro compañero de colegio y de parroquia, pues aunque ya se había graduado hace unos años, lo recordaremos pues fue nuestro líder cuando estábamos en la pastoral juvenil y fue Catequista del otro grupo, así como un gran amigo y consejero. La última vez que lo vi fue en un encuentro nacional de jóvenes, ahí estaba con su novia, la misma que conoció en la pastoral juvenil y ahora era la viuda. Después de ese encuentro lo vi sólo un par de veces y aunque supe que se había enfermado de Leucemia no pude visitarlo, aunque providencialmente me encontraba con él cuando no estaba en quimioterapia y ciertamente ya no era el mismo, pero aunque su aspecto había cambiado su interior era el mismo o era mejor. Además tenía un hijo, un bebé que no conocerá a su padre, pero que cientos de personas, pues Félix pasó por la vida haciendo el bien y somos muchos los que podemos contarle a ese bebé quien era su padre, un hombre que vivo y al final si murió, pero para la misma persona por la que había nacido, Dios.
Su esposa no estaba en casa, aún seguía en el Hospital.
Mi madre por su parte seguía con la Sra María y mi padre con el Sr Félix. Yo me senté en una silla y saque mi celular, y revisé los viejos mensajes de WhatsApp, sólo que tenía los datos móviles apagados, es algo que hago siempre para ahorrar megas y no ser molestado. Cuando revisaba me encontré con un mensaje del grupo de pastoral juvenil, ahí Félix sólo compartió las lecturas del día. Por lo que veo también me las envío a mí, yo no abrí el mensaje, ni el del grupo de pastoral juvenil, creo que ya hace mucho que no leo el Evangelio, pero este tenía algo interesante y me llamo la atención está parte.



JmTulier

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En el texto hay: romance juvenil, humor romance pasión, amor

Editado: 28.02.2019

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