La magia del amor (brujas 1)

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Capitulo 2

-¿Una bruja? No creí que el rey diera crédito a historias para niños, ¿No tienen las brujas el mismo origen de las princesas que mostraban en la televisión? – dijo ella divertida, camino hasta quedar frente al rey y se recostó en la pared intentando parecer tranquila, relajada, aunque la verdad es que no sabía que era lo que sentía, pero lo que si sabía es que debía irse lejos y no volver, debió haber hecho caso a su instinto y debió seguir su viaje sin mirar atrás.

-¿Historias de televisión? ¿Qué sabes tú de eso? Eso no lo presentan hace mucho tiempo, te recuerdo que la televisión dejo de funcionar luego de las bombas que pusieron en las fuentes de energía y señal.

-Mi abuela, me conto como había sido su vida cuando aún era una niña, me conto muchas historias de princesas y programas de televisión, y casualmente en todas ellas había una bruja malvada que hechizaba al principie para obligarlo a caer enamorado o asesinaba a la princesa para quedarse con el príncipe, aunque claro, siempre terminaban muertas o desvanecidas, pero su papel en la historia siempre era el mismo – recordó ella con un suspiro, su amada abuela, extrañaba aquellas tardes en las que se sentaba a los pies de su silla y escuchaba atenta todas sus historias, desde su muerte había quedado completamente sola en el mundo.

-¿Dónde está ella? – pregunto él curioso al ver su rostro emocionado al hablar de su abuela, era puro y sincero amor.

-Murió hace un par de años, y antes de que preguntes, mi madre murió al darme a luz y no, no tengo idea de quien es mi padre – dijo ella rápidamente esquivando el tema – pero creo que nos estamos desviando, no, no soy ninguna bruja, soy una simple mujer que disfruta de ciertas aptitudes especiales, aunque no las de una bruja – explico ella, sabía que se podían generar ese tipo de comentarios entre la población si seguía haciendo tantas estupideces, y en algún momento aquellos comentarios llegarían al rey, en definitiva tenía que irse, y pronto.

-Bien, ahora quiero que me expliques como es que surgió tal rumor, porque si llego a mis oídos seguro que no es tan poca cosa, así que anda, quiero saberlo todo, te escucho – se cruzó de brazos y se acomodó en el sofá casi que acostándose en él; Amira puso los ojos en blanco y suspiro, debía escapar.

-No hay mucho que contar, las personas me pagan por hablarles del futuro y luego, cuando mis palabras no son de su agrado, generan rumores como esos, lo que es ilógico ya que las brujas no existen y de bruja no tengo nada – nunca le gusto al idea de dar explicaciones, su abuela siempre le dijo que evitara las preguntas y huyera, que los inteligentes sobreviven, no los valientes, era un mundo lleno de miedos, y gente inocente puede terminar pagando por ellos, el miedo era un sentimiento peligroso cuando no se sabe controlar.

-Entonces explícame en qué consisten tus aptitudes, seguro que así puedo hacerme una idea de la razón – la joven tomo una vieja butaca de madera que tenía cerca de la puerta de su habitación y se sentó en ella frente al rey.

-Puede que eso tome algo de tiempo y seguro que siendo el rey tiene mucho trabajo pendiente y debe volver pronto a su castillo – dijo esperando poder esquivar sus preguntas, sus cualidades siempre habían sido difíciles de explicar y mucho más de entender, además no le gustaba hablar de ello, prefería mantenerlo en secreto mientras, desde las sombras. Ayudaba a todo aquel que la necesitara.

-En eso te equivocas, de hecho tengo todo el tiempo libre que desee, aunque le parlamento tiene muy pocas facultades, prácticamente trabaja para mí así que bien puedo dejarles un poco de tarea, tengo disponible todo el niego que creas necesario – ella tuvo que contenerse para no decir una mala palabra, seguro que ofender al rey no era buena idea, mucho menos en su posición, sin embargo, tampoco se quedaría callada y mucho menos respondería a sus dudas así de fácil, aún tenía mucho que decir antes de darse por vencida.

-Eso se llama abuso de poder mi rey, usted debería saberlo mejor que nadie, ¿Acaso no fue el deseo y así mismo el exceso de poder el causante de las tres guerras mundiales que nos han llevado a lo que somos hoy en día? – en el momento en que el rostro de Adrián se transformó por completo entendió que había pronunciado las palabras incorrectas, tal vez debería empezar a pensar antes de hablar, seguro que eso la ayudaba un poco para no cometer tantos errores y no terminar metida en tantos problemas.

-Juegas con fuego Amira, no puedes venir a compararme, sin una razón válida, con los gobernantes que provocaron tantas muertes y destrucción, te recomiendo un poco de discreción y respeto con tus palabras si no quieres terminar encerrada o con verdaderos problemas, estoy intentando ser diplomático y hablar del asunto antes de tomar una decisión, pero no me la estas poniendo fácil – advirtió él con vos suave, intentando aparentar una tranquilidad que no poseía, pues no solo sus ojos lo delataron sino también sus gestos.

Adrián respiro profundo varias veces para contener la furia, ¿Quién se creía aquella mujer? No tenía la facultad y muchos la libertad de tratarlo de esa forma, él solo quería ayudarla, o por lo menos ese era uno de los propósitos, pero seguro que no era como para compararlos con tales monstruos.



Fernanda Suarez

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En el texto hay: bruja, amor y magia, fantasia romantica

Editado: 10.05.2018

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