La Mansión. Saga Ranchos Nº 1

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Capítulo 4

Roberto tenía muy claro que lo llevaba a ese lugar, él solo quería vengarse de don Oscar, el culpable directo de la muerte de Anastasia la mujer que él tanto amaba, pero este lo citó no para aclararle la muerte de ella, que es su más deseado deseo y a cambio lo hizo ir para heredarle lo que por ley a él le pertenecía, con lo que no contaba era con el lastre de mujer que tenía que cargar como contrincante.

Desde el mismo momento que la vio sintió como una ráfaga de fresco cálido invadió todo su sistema, mareándolo, haciéndolo sentir vulnerable, ni la presencia de su hermosa Maritza lo hizo sentir cómodo o seguro. Esa mujer en particular eran las que él detestaba, tan autosuficientes y poco dependiente de los hombres, no le gustaba ni poquito.

_¿Qué vamos hacer? __ Roberto miraba los ojos azules de ella __Debemos tomar un decisión.

_No podría soportar contigo ni una hora, te mataría __ le dijo ella con brusquedad. Los ojos de él la penetraban causando un placer desconocido y le agradaba y ella comenzó a temer de si misma __ solo lárgate y déjame en paz.

Los ojos de él brillaron. Ella lo vitalizaba.

_¡Eso quisieras! __ se burló y sonrió. Sonrisa que distrajo poderosamente a Lucelie __ ¡Pues no! Me quedo, así que decide, cinco años, dos años o diez u once meses__ la sonrisa se hizo aún más profunda, él no supo porque pero, la última opción le llamo poderosamente la atención e imagino a él metido en medio de esas piernas que vio en el campo, apretándolo con fuerza y él penetrando con más ansias que ganas. Sacudió la cabeza para librarse de esas imágenes. Pero la verdad era que se puso duro de solo imaginársela __ Entonces que decides _ carraspeó la garganta para aclararse un poco, estaba aturdido por sus febriles pensamientos.

Ella torció la boca. Está en un aprieto muy serio, quería cumplir la promesa que le había hecho a su esposo, pero no quería quedarse con ese hombre que la agitaba de manera extraña.

_¿Dos años? _ Lucelie, dudo un poco, no se sentía muy segura de poder aguantar mucho tiempo con ese hombre tener pensamientos obscenos, además estaba la hermosa novia, la cual sintió un deseo de poder sacarla de la casa y no dejarle que lo volviera a tocar. ¿Qué estaba pensando? ¿A ella qué carajo le importaba lo que él hiciera con esa fulana? Suspiro para retomar la conversación _ Dos años, y ustedes dos duermen en el establo_ puntualizo y se levantó.

_¡Ah, no chiquita! __ la tomó del brazo y la detuvo. ¡Error! Se dijo él mismo, porque la emoción que sintió lo dejo impresionado, nunca antes había sentido una descarga de electricidad tan brutal por todo el cuerpo excitándolo tan rápido y cuando esos ojos se clavaron en los de él, se perdió por unos segundos _ Yo...duermo...con mi esposa.__ ¿Por qué dijo eso? Pensaba él confundido y aun pero ¿Por qué lo deseaba con tanto ardor?

_¡Jamás!_ respondió nerviosa, esa mano era como brazas ardiendo en su piel y el calor que desprendía la estaba invadiendo de manera rápida por todo su ser _ ¡Suéltame!

Él la miro y la soltó con renuencia, molesto consigo mismo por lo que estaba sintiendo por la joven.

_Me voy hablar con Maritza le explicare lo que decidimos , por lo pronto piensa en la mejor habitación para mí y para mi "amante" _ la dejo enfadada, porque él sabía que ella se enojaría al escucharlo. Si decidía vivir en la Mansión, se quedarse allí....con ella....en su cama, aunque le tomara tiempo. Sonrió ante aquella idea que giraba con fuerza en su cabeza.

Ella lo miraba como caminaba parecía un lince de los que tanto a ella le toco defender a su ganado, silencioso y taciturno pero no podía confiarse, esa clase de animales te atacan cuando tu menos lo piensas, y ella estaría más que preparada. Pensaba muy concienzudamente.

Roberto trataba de convencer a una joven que lloraba.

_Maritza, entiende porque lo hago __ la mira con cariño, tenían una relación abierta hasta dos meses atrás donde decidieron darse una oportunidad, los lazos aun no eran firme ni fuertes. Ella lo había convencido prácticamente de que se hicieran novios, pero era consciente de que él no la quería, se apreciaban como amigos, solo eso.

_Claro _ bajo la mirada con tristeza __ se lo importante que es para ti saber, porque ese hombre Oscar mató a Anastasia, por eso estas aquí ¿Cierto?__ ella dudaba de la verdadera intención de Roberto al aceptar aquel matrimonio.

_Si, esa es la verdad, quería enfrentarlo, pero él murió y solo me queda este vacío y quiero llenarlo con venganza __ La mirada de él era perdida.

Ella le tomó el rostro en sus manos y con cariño hizo que la mirara.

_Y ¿Crees que haciéndole daño a ella, podrás saciarte? __ ella limpiaba las lágrimas de su rostro __ Roberto espero que no te equivoques.

_Me siento lleno de odio, quiero llenarlo de alguna manera y pienso que si descubro lo que paso con Anastasia, podre satisfacer esa necesidad__ dijo molesto__ pero al morir Oscar no sabré nada. ¡Por favor entiéndeme Maritza!



Miky

Editado: 11.09.2018

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