La Mansión. Saga Ranchos Nº 1

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Capítulo 15

Lucelie furiosa recogió todas las pertenecías de su esposo Roberto y las mantiene en un rincón de la habitación, no las quiere sacar para evitar las burlas de don Roberto, que en esos días se han vuelto más frecuentes, convirtiéndose en el pan diario de cada día.

_¿Cómo sigues?_ Teodora la observa detenidamente y con mucha inquietud__ ¿Sigue persistiendo el malestar que me contaste ayer?_ Ese día se cumplían tres días de la partida de Roberto, y ella se veía muy triste, mientras revolvía sin cesar el desayuno que tenía frente a ella.

_No, hoy me siento muy bien __ su voz era melancólica __ fue el olor del guisado me provocó nauseas_ tomó un trago de café que ya estaba frío.

Teodora estaba mirándola fijamente. La veía cambiada y ahora muy triste. Eso le partía el alma.

_Lucy... quiero preguntarte algo__ la mujer se sentó al lado de ella y tomó una de sus manos entre las suyas__ cariño, ¿Te testas ciudadano?

Lucelie la miró con curiosidad y le sonrió ante aquella pregunta tan tonta.

_ ¡Claro! Tu mejor que nadie sabes que yo jamás me expongo, lo prometí a Oscar…._ los ojos azules de Lucelie miraban con cierta burla a Teodora que estaba roja.

_No amor__ la vieja regordeta y morena suspiro colorada, era más difícil tocar ese tema con esa mujer que tanto se cuidaba de que pensara mal de ella, y para Lucelie el sexo era tema tabú _¿Te estás cuidando cuando te acuesta con tu esposo?

Lucelie se puso color escarlata.

_ Yo...yo....__ bajo la mirada avergonzada.

_Tranquila cariño, ese hombre es tu marido__ le sonrió y acaricio la mano que sostenía __ y cualquier mujer con dos dedeos de frente estaría encantadísima de tener intimidad con él __ la miraba con picardía para que ella se relajara__ no tienes por qué avergonzarte, él es tu esposo ante la ley.

Lucelie bajó la mirada triste al plato donde yacía el desayuno frio.

_ ¿Qué es lo que me quieres preguntar? ¿Qué si comparto intimidad con él? __ la miro nuevamente y suspiro __ si, desde hace dos meses.

_Y...¿Te estás protegiendo para no embarazarte? __ la mujer la observaba y pudo darse cuenta que la joven no había ni siquiera pensado en que podía estar embarazada.

Lucelie la miro y su rostro comenzó a perder el color escarlata para volverse blanco como una hoja de papel.

_Yo...no... __ trago en seco el nudo formado en su garganta _ Nosotros...__ respiraba nerviosa _ nosotros nunca nos hemos cuidado __ hablaba rápido __ pero para embarazarte no debe faltarte el periodo, por lo tanto no hay problema, a mí me vino...

 

_No siempre, cariño__ la interrumpió bruscamente Teodora __ y en tu caso es más problemático, por el problemas que tuviste en el pasado de las hormonas, eres más propensa a embarazarte aun con el periodo_ suspiro y se levantó para servirle un vaso con agua, al verla horrorizada __ además no todas las mujeres nos embarazamos iguales, siempre hay algo de diferencia__ le entregó el vaso el cual una mano temblorosa lo recibió y bebió dos tragos largos.

Lucelie, bajo el vaso rápido a la mesa.

_ Teo, ¿Tú crees....?_ no logro formular la pregunta porque se levantó y corrió al baño.

Teodora la vio salir corriendo y suspiro sonriendo.

_ Si, cariño, estoy más que segura que estas esperando a tu primer hijo_ lo dijo en la soledad de la gran cocina.

Rato después y con el rostro desencajado y pálido se volvió a sentar en la cocina sin apartar la mirada de Teodora.

_¿Te sientes mejor? __ Le pregunta la mujer.

_Teo, ¿Cómo hago para saber si estoy embarazada? Y si lo estoy podrías guardarme el secreto _ la joven la miraba angustiada.

La intriga asomó en los ojos cansados de la anciana, pero ella sabía que en el momento que se enterara el abogado, se ejecutaría otra cláusula del testamento de Oscar, y todos lo sabrían.

_Sí, mi niña __ la abrazó para infundirle paz y confianza __ primero vamos a verificar ese embarazo y luego miramos que pasa.

Maritza que se dirigía a la cocina a buscar su desayuno se detiene en el quicio de la puerta y sonríe al escuchar la conversación de las dos mujeres.

 

Es tal la alegría que ella siente, porque por fin Roberto podrá saber la verdad sobre Anastasia, y así descansar de aquella horrible venganza, y de una vez por todas ser feliz. Va dando salticos de gozo y en su cara se refleja el brillo que ilumina todo lo que está a su alrededor.

Don Roberto al verla frunce el ceño y la detiene movido por la curiosidad y tiene que saber que está pasando, es lo que ha estado haciendo durante todo ese tiempo que ha estado en la mansión, saber.

_ ¿Por qué tan contenta?_ Su voz carece de algún tipo de emoción _ ¡Cuenta!

La joven le sonríe con ojos brillantes por la emoción.

_¡Estoy muy feliz por Roberto!_ grita emocionada por el feliz acontecimiento _ya muy pronto él podrá saber la verdad sobre Oscar y Anastasia _ le comenta con gran algarabía __ Y así dejar esa estúpida venganza y vivir, como él lo merece.



Miky

Editado: 11.09.2018

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