La Métrica De Nuestra Vida

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Capítulo 5

Cuando ya había subido las escaleras y me encontraba en mi habitación me permití relajarme. Coloque una de mis manos en mi pecho y me di cuenta de los rapídos latidos de mi corazón, no sabía si era a causa de haber subido las escaleras de una manera apresurada o por el motivo de que mi padre. Me recoste en la cama, aún con el uniforme de la academia puesto y trate en vano de alejar todos los malos 
pensamientos. Malcolm es mi padre, la persona que me creo con amor e ilusión junto a mi madre; pero muchas veces me pregunto donde se encuentra su amor por mí, el amor que debería tenerle a su hija. A veces pienso que el amor que tenía en su corazón se lo a llevado todo el recuerdo de mi madre; solo dejandome a mi el espejismo de su recuerdo, ya que era muy parecida a ella.


No soportaba la carga emocional del momento, por lo que deje que un par de lagrimas se derramaran a cada lado de mis mejillas. Su caída se me hacía eterna, dolorosa y quemaban al paso que humedecian mis mejillas. Era uno de esos momentos en los que necesitaba las palabras de mi madre, por lo que rapidamente busque su diario y seguí la lectura donde lo había dejado la ultima vez.

Hoy era uno de esos días en los me sentia inusualmete triste y melancolíca. Se suponía que que mis clases de música de la universidad ya habían tenimado, pero aun no tenía animos de volver a mi viejo departamento. No era facíl el estar estudiando bellas artes y a la vez estudiar enseñanza en piano, pero de lo ultimo se me hacía un poco más llevadero al saber manejar el instrumento. Me encontraba ahí, absorda frente al piano de cola negra en uno de los salones de música de la universidad, tocando notas sin sentido. Hasta que poco a poco las notas me llevaron en un sentido melocido, después de un tiempo sonreí; ya sabía ha que canción me estaba llevando mis sentidos musicales y sin frenar a ellos me deje llevar como el viento cuando atrasta las hojas del otoño. Sin esperar mucho empece a cantar una parte de "La Vie En Rose"

Il me dit des mots d'amour,
(Él me dice palabras de amor)
Des mots de tous les jours,
(las palabras todos los días)
Et ca me fait quelque chose.
(y eso me hace sentir algo)

Sin saber por qué, después de estas palabras un recuerdo llego a mi y una sonrisa salio inconsiente en mis labios mientras canta de manera melancolica la canción.

Il est entre dans mon coeur
(Él hace entrar en mi corazón)
Une part de bonheur
(una parte de felicidad)
Dont je connais la cause.
(de la que yo conozco la causa)

Cerre mis ojos, mientras lo imagino cuando lo veo todos los días. Su cuerpo delgado recargado en una de las paredes de la universidad mientras lee una que otra partitura.

C'est lui pour moi. Moi pour lui
(Él es para mí. Yo soy para el)
Dans la vie,
(para toda la vida)
Il me l'a dit, l'a jure pour la vie.
(me lo ha dicho, lo juró por la vida)

Escuchaba los pasos atravesar la habitación mientras seguía aun cantando, pero en mi subconsiente abrí mis ojos y gire mi rostro a la derecha.Encuentradome con su persona, siempre impecable, a pesar de que los dos eramos adultos jovenes el vestia de una manera singularmete elegante. Su cabello siempre reluciente y perfectamente arreglado, a veces pensaba que era imposible el dejar de mirarle. Su guitarra colgaba sobre su espalda haciendome saber que ya había terminado sus clases.

–¿Todavía no te has ido a casa Soleil? – Su voz dulce y fuerte se hizo escuchar. Sin saber que responder había dejado mi mirada sobre su persona, hipnotizada como muchas veces. Pero eso era algo que probocaba en mí, me resultaba tan atrayente como la música, tan comovedora y tan hermosa.

Malcolm ¿Qué me has hecho?


Cerre el diario de mamá y lo estruje de una manera fuerte sobre mi pecho. Lagrimas calidas y saladas sobre salian de mis ojos. Mamá amaba a las personas a su manera, era tan profunda y buena que deberia ser injusto no tenerla a nuestro lado. Me dolia el corazón. Ella amaba la música (por eso me había hecho crecer con ella), amaba la vida y lo que traía con ella a pensar de lo dificíl que en parte fue para ella; y sobre todo, 
amaba a Malcolm con cada fibra de su cuerpo y alma.

Cuando la nohe se hizo llegar, no tenía apetito ni ganas de bajar por no encontrarme de nuevo con Malcolm. Aun así, Ana no quiso dejarme sin cenar por lo que subio un vaso de leche y unas galletas. Mientras me las comia, se sento conmigo junto a la cama; dejandome saber las acciones injustificadas de mi progenitor, por lo que yo solo me limitaba a asentir ya que no tenía mera intención de reprochar nada más en contra de mi padre.


Cuando estaba segura de que todos se encoentraban dormidos, baje de manera sigilosa las escaleras con mi pijama puesta. Entre al salon donde se encontraba mi piano, encendí las luches con el regulador dejando una luz tenua pero algo fuerto, lo suficiente para no tropezarme con algo. Me acerque al piano y me sente en la banca que se encontraba al frente de este. Tenía un instito en ese momento, algo que mi corazón no podía comprender pero sin embargo no podía dejarmelo simplemete en el fondo de mi corazó.

Empece a tocar de una manera suave "La Vie En Rose" me la sabía de memoria, por o que deje a mis habiles dedos el trabajo de la melodía. Trataba de recordar la parte en la que hizo mención mi madre en su diario. Pronto la recorde y trate de que mi oxidado frances no se escuchara mal al cantar. Una voz timida peros fuerte salio de mi garganta. Al igual que mi madre, cerre los ojos y me deje llevar por la hermosa melodía. No era conciente de nada, solo de que en este momento me siento cerca de
su persona. Una melancolica sonrisa sale de mis labios, dentro de la burbuja de mis pensamietos. De manera repentina el sonido del cristan rompiendoce contra la madera se hace escuchar, y un sentimiento aterrado asoma en mi cuerpo. Miro en dirreción al sonido, para darme cuenta que es mi padre y que sobre sus pies se encuentra el cristal roto, empapando el piso de lo que se deja ver es agua.



E.D. Umaña

Editado: 15.03.2019

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