La niñera

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Capítulo 1: ¡¿quién está huyendo ella o yo?!

Me llamo Amelia McCartney, tengo 17 años ¿qué puedo decir de mi vida? Mmm pues mi padre es un narcotraficante muy importante, mi madre su esclava la vida en una familia de narcotraficantes es bastante machista, bueno en la que yo he vivido, lo explico desde pequeña mi padre tiene como sus concubinas personales yo no lo entendía hasta que crecí ellas me trataban muy mal porque mi padre supuestamente estaba con mi mama por mí, pero así no era la cosa mi padre amaba de una forma enfermiza a mi madre sumándole a esto que también le gustaba “domesticarla” o como yo lo digo era su esclava pero con privilegios si así se le puede llamar al ser su esposa ¿a qué me refiero? Pues le gustaba humillarla con que lavara la ropa de las concubinas, o eso me quería hacer creer mi madre era pequeña pero no tonta sabía que detrás de aquella puerta en el sótano había más que una cama pues los gritos de todas las mujeres cuando eran castigadas no eran muy silenciosos que digamos, es decir, que hiciera los quehaceres de la casa, mi madre siempre me defendía de ellas pero estas la golpeaban, mi padre cuando veía eso torturaba a sus concubinas mi madre siempre me enseño que a los hombres como él les gustaba ver como una mujer altanera se convertía en sus esclavas, mi padre intento lo mismo conmigo que me convirtiera en una miedosa pero al contrario fingí que no era altanera y hacia todo lo que él me decía como lave la loza y lo hacia, mi madre sonreía porque le hice caso a su concejo, mi padre me dejo en paz y comenzó a tratarme como su hija lo comencé a querer pero un día mi padre salió de viaje con una de sus concubinas, dejo a mi madre aprovechamos esos días para salir disfrutar de todo mi madre me decía que me quería y yo a ella un amor de madre e hija es un amor único y genuino.

Flashback

-Mami me alcanzas las palomitas – le dije a mi madre.

-toma – dijo ella pasándome las palomitas con caramelo.

Cuando ya nos estamos acomodando sonó el timbre se me hizo raro que llegaran visitas, normalmente nunca viene alguien.

-voy yo -dije yo levantándome, pero mi madre me lo impidió.

-no, voy yo tu termina de ver la peli y me cuentas que pasa – entonces se levantó y fue solo fue cuestión de segundos que escuche, no dos si no tres disparos. Estaba en shock pero Salí del sofá lo más veloz posible de él y me levante muy rápido para encontrarme la más espantosa escena, el cuerpo de mi madre yacía allí inerte con dos heridas de bala en la cabeza y uno en el pecho, no me lo puedo creer..

- ¡mama!¡mama! despierta por favor no me hagas esto madre por favor no me hagas esto.- movía su cuerpo para que despertara pero no lo hacía busque su pulso pero nada, ya no hay nada que hacer está muerta.

busco mi celular y lo encuentro en la mesa de la sala marco a emergencias. Bueno en lo que podía pues mis manos temblaban y era muy difícil para mi mediar palabra.

-en que puedo ayudarle. -me contesta una señora, con voz a pagada y triste le respondo.

-mi madre-sollozo ligeramente -mi m-mama la mataron podrían enviar a una ambulancia, por favor. -dije me dolía cada palabra que salía de mi boca.

-deme su dirección por favor. – se la di y no demoraron demasiado en llegar la policía me interrogo dijeron que era imposible saber quién fue así que cerraron el caso y se fueron. Vaya ayuda de aquellos policías, llamarlos es como no hacer nada.

-señorita.- me dijo un doctor – mañana se pude hacer el velorio si gusta- entonces respondí-si claro podría enviar el cuerpo a la funeraria ¿más cercana?- me dijo que si pero tenía que llenar unos formularios y así fue.



Laura Kroshlo

Editado: 18.04.2019

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