La niñera

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Capitulo 8: Nuevas reglas.

Después de aquella charla si así se le podría decir a eso, me llevo por un pasillo ¡ah! Verdad que no lo mencione, cuando él había terminado de describir mi cuerpo o como yo le digo decir la perfecta sumisa que seria, me ordeno que subiera al auto, obviamente obedecí no soy pendeja, posteriormente me llevo a una mansión a la cual para llegar demoramos aproximadamente 45 minutos era linda pero no me enamore de ella no se era muy… como decirlo ¿extravagante? Bueno no se si es la palabra pero era como una portada que como anuncio tenía un mírame tengo mucho dinero, no se si entendieron. Vayamos al punto el me miro raro pues no mostré cara de impresión, es que ¿acaso que quería? Que dijera ¡wow! ¿Cuándo yo me la pase la mayoría de mi tiempo en una mansión? No se dime… después de ello me ordeno que bajara y lo siguiera a la cocina, ahí discutimos ustedes ya saben de que se trató la conversación.

Al final del pasillo veo una escaleras y subo cuando llegamos a una habitación pequeña parece como si fuera para las personas del aseo, la cuestión es ¿Qué hace una habitación de este tipo aquí arriba?

-Aquí vivirás 2 semanas, ese es el plazo para que empaques las cosas de los niños y no se te quede nada mas que lo necesario para cuando vengan de visita o algo por el estilo.- mi cara de confusión es épica.

-Un segundo me esta diciendo ¿qué me tengo que llevar a los niños?- aunque me parece idiota mi pregunta solo quiero una respuesta.

-A mi esposa no le gusta tener que lidiar con los niños, que otras mujeres tuvieron.-ahí lo mire y no pude creer pusiera a esa mujer por encima de sus hijos un segundo ¿hijos?

-¿Cuántos hijos usted tiene Dereck?- y me di cuenta de mi error muy tarde. El me miro apretando los puños de sus manos pero solo se relajó respirando fuerte.

-agradece que estoy muy cansado para lidiar ahora contigo espero que para mañana mejores ese vocabulario.- yo solo lo mire sintiéndome aliviada- respecto a tu pregunta tengo tres hijos, dos del primer matrimonio y el ultimo de mi difunta concubina- esto ultimo lo dijo mientras le aparecía una sonrisa ladina en sus labios.-los dos primeros son mellizos y estaban bajo el cuidado de mi esposa hasta mañana que tú te harás cargo de ellos, el bebe mañana te lo traigo para que comiences con sus cuidados y no creo que haya problema- otra vez sonrió pero se le prendió una chispa en sus ojos.- y dudo mucho aun cuando eras una enfermera así que dudo que necesiten ir al hospital, por cierto mañana te voy a presentar a alguien de la servidumbre para que te ayude a empacar las cosas de los niños que por cierto son muchas. Te daré una gran suma de dinero para que compres algo en donde vivir o que se yo, pero ojo si tienes que mantener a mis hijos bien cuidados o sino te ira muy mal.-me lo dijo mientras acariciaba mi cara y cabello. Yo solo asentí con temor a que hiciera algo.

Cuidar a esos niños no será tan complicado, si a cambio tengo un poco de libertad y salir a alguna parte. Me conformo con eso por ahora.

-si A-Amo.

-te quiero mañana levantada a las 7 de la mañana- yo solo me sorprendí ¿tan temprano? Bueno no es que madrugue mucho solo que pensé que salía mucho mas tarde no se las ¿9?.- yo siempre salgo temprano a mi trabajo. Mañana tengo que aclararte otras cosas, ya te dejo para que duermas creo que fueron muchas cosas por hoy.- mientras el me tiraba mi mochila a un lado, ni me había dado cuenta que la tenía. Pense que la había votado pero me siento aliviada.

Y vaya que fue mucha información hasta me duele la cabeza ya. Solo me dirigí a esa cama y mire a mi alrededor así ¿que este será mi destino? Por lo menos tengo datos que son importantes ahora solo quiero dormir.

Solo me levanto por la alarma de mi celular, son las 6:30 miro a mi alrededor y como si fuera un golpe justo en la cabezo me acuerdo de lo que paso y en donde me encuentro.

No se qué hacer, mientras tanto tiendo la cama lose es una manía que tengo siempre que estoy en casa ajena por que en mi casa si que la tendía hasta el atardecer. Uno es como pendejo ¿no? Siempre hace oficio en la casa de los demás pero jamás en la de uno. Seguro es la costumbre, cuando termino de arreglar el cuarto miro el reloj y veo que son las 6:55 así que me dirijo a bajar las escaleras para ir la sala, mi sorpresa fue escuchar a dos mujeres discutiendo ¿tan temprano? Cuando me voy acercando me escondo en una de esas grandes columnas que tienen esas típicas mansiones, muchos dirán ¿qué haces? Pero vamos el chisme me llama solo quiero saber y ya ni que fuera pecado.

-Usted solo provoco que mi esposo se muriera, es una zorra sin escrúpulos.- ahí veo que la mujer pelirroja le pega una cacheta a la mujer que esta vestida con el típico traje para limpiar la casa.

-¡te callas! El solo debió haberse callado pero la lealtad a Dereck solo le causo la muerte. Debió haberse quedado como una estatua como le ordene.- aquella pelirroja sonrió mientras seguía golpeando a la pobre chica. Escucho unos pasos en las escaleras y se que es hora de hacer mi aparición antes de que Dereck me descubra chismoseando.

Cuando aparezco delante de ambas mujeres ellas solo me miran sorprendidas. Pero se acomodan rápidamente, actúan normal.



Laura Kroshlo

Editado: 18.04.2019

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