La Odisea de Datura

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Capítulo 4

Cargamos la nave con las provisiones, dejando todo preparado para nuestra partida el día siguiente, regresamos a el antiguo edificio de ladrillos que era lo más cercano a una casa que teníamos. 

- Descansen, duerman todo lo que les sea posible, mañana partiremos a primera hora, literalmente de este mundo - todo obedecieron a Eric y se retiraron para descansar. 

- Pensé que nos iríamos en dos días, por que lo adelantaste - miré con incógnita a Eric, este me observo 

- Algo no está bien Datura, tengo un mal presentimiento, no les digo que nos vayamos ahora mismo por que se, que es un viaje al que tenemos que llevar mucha energía, pero mañana nos iremos tan pronto como nos sea posible -

- ¿Sigues pensando en eso? Todo salió bien, no siempre tienen que pasar cosas malas, a veces los planes salen tal y como lo organizamos, y no por eso va a estar mal -

- No lo sé Datura, espero de todo corazón que tengas razón y solo sea una estúpido presentimiento equivocado -

- Ya veras que si - lo abraze 

- Mañana a esta hora estaremos en el espacio o en Marte, y verás que seremos libres y felices Eric - le sonreí 

- Descansa mañana comenzaremos una nueva vida - bese su mejilla, y me retiré a dormir también. 

(Mañana Siguiente) 

Todos listos y preparados, físicamente porque psicológicamente aún ninguno estaba listo para partir de la Tierra, pero a mal tiempo darle prisa, 

- ¿Ya han empacado todo? - todos afirmamos a la pregunta de Eric 

- Ya estamos todos listos para irnos, pero no les negaré que siento gran melancolía de saber que todos a los que alguna vez conocimos morirán junto a este planeta que nos vio nacer - me dolía saber que tantas personas perecerán, y yo no podía hacer nada para evitarlo, tantas mujeres, hombres, niños, que no tendrían la oportunidad de crecer, ni conocer el mundo y lo que este te puede dar, jamás tendrían una vida. 

- Sin duda a todos nos duele, pero no existe nada que podamos hacer apenas y podremos salvarnos a nosotros mismos - todos guardamos un minuto de silencio ante las palabras de Ronald , sin que ninguno lo pidiera todos nos sumergimos en un abrazo grupal, uno que representa qué tan importantes eran las personas dentro de esta habitación y que sin duda jamás olvidaremos todo lo que pasamos juntos a lo largo de estos años. 

- Es hora de irnos, no podemos esperar más - el susurro de Eric, nos permitió romper nuestro abrazo y iniciar nuestro camino a la nave que nos esperaba, para llevarnos a una nueva vida, una vez llegamos abordamos la nave, me encaminé hacia mi puesto, donde debía revisar que no hiciera falta nada, que todos los suministros se encontrarán en orden, pero antes siquiera de entrar a la mini bodega, escuche el grito de Charlotte sin dudar corrí de regreso y lo que vi me dejó paralizada en mi lugar, completamente congelada, no era capaz de moverme ni un centímetro. 

- Hola bella dama serias tan amable de salir de mi nave - abrí mi boca pero nada salió de esta, lo único que pude pensar en ese momento, fue que ese sería nuestro fin 

- Ya camina maldita perra - el grito de uno de los Akendras me hizo reaccionar, estamos literalmente, completamente rodeados de soldados fuertemente armados apuntando en nuestra dirección, no lo pensé, en un microsegundo saque mi arma y disparé, sin darles tiempo de pensar, el hombre que sostenía a Charlotte y se había atrevido a llamarme perra, cayó al suelo con un orificio entre ceja y ceja, todos los demás soldados me miraron con cierta sorpresa. 

- ¿Alguno más tiene ganas de faltarme el respeto? , por qué podemos discutirlo en este momento - la decisión en mi voz no pegaba nada con el miedo que tenía en mi interior, literalmente estaba temblando por dentro, pero lo más importante es jamás demostrar que tienes miedo o se aprovecharán de él, quien creo es el líder me miró con una sonrisa. 

- Creo que a todos mis hombres les quedó más que claro que eras una mujer muy peligrosa, cosa que realmente me encanta - sentí un brazo en mi cintura que me hizo retroceder, Eric se plantó frente a mí, tratando de cubrirme con su cuerpo lo más posible 

- Lancen sus armas, saben bien que no podrán contra nosotros somos demasiados, los matariamos en un dos por tres - 

- Y por qué no lo hacen ¿por qué nos no disparan? - Dijo Eric con notable enojo 

- ¡Esa si es una buena pregunta! , resulta ser que mis superiores los quieren con vida y es mi trabajo llevarlos ante ellos, una vez los haya entregado, ellos se encargaran de decir que será de ustedes o mejor dicho cómo morían ustedes - mencionó con gracia, 

Lanzamos nuestras armas a un lado, vi la intención de Cassandra de tomar una de las armas que previamente habías lanzado, pero antes de que eso sucediera, uno de los soldados la tomó de un brazo jalandola y esposandola, mientras Cassandra le grita mil y un groserías de su muy amplio repertorio, empezaron a esposarnos a todos, cuando me tocaba a mí ser esposada el líder grito 

- ¡A ella la esposo yo! - se acercó casi corriendo a mí, tomó mis manos esposandome y de paso acariciando mi cabello 

- ¡No se te ocurra tocarla malnacido o te mató! - gritó Eric enojado 



Adays

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En el texto hay: celos, secretos, apocaliptico

Editado: 16.11.2019

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