La pasión del pirata

Tamaño de fuente: - +

Capítulo 4- Encantado de conocerte señorita

Empezó a toser mientras analizaba todo a su alrededor. 

¿Dónde estaba? ¿Quiénes eran esos hombres?

Observó su precioso traje de seda manchada de vino rojo que al humedecerse había empezado a transparentarse. 

Rápidamete cogió un cojín de terciopelo rojo que encontró en la cama y se tapó.

Esto no pareció gustarle a los secuestradores. 

Analizó a todos con la mirada sin decir palabra alguna. Sus barbilla temblaba como si en la antártica se encontrase. Sus ojos como platos parecían que estaban a punto de estallar.
Quería gritar pero seguía sin poder emitir sonido. 

El pánico se apoderó de ella e intento librarse de ellos, pero, no hizo más que hacerles reir con varios intentos en vano.

—Hola pequeña, te presento a los encantadores hombres que te han traído hasta aquí. El grandote, es bonifacio. Este enclenque que tuvo la idea de secuestrarte es Porfirio. Este rumián es Santiago que buen viaje te dió ¡Y por último pero más importante tienes anti tí, el gran Capitán Jakar!— dijo un hombre bien vestido.

Anthia hizo caso omiso. Solo quería salir de ahí como fuese.

—¡Está bien buena!¿No Capitán?— exclamó felizmente Porfirio.

— Estúpido ¿No ves que es una dama? Hay que hablar con clase— respondió Jakar

— Como, que dama más estupenda, ¿Porque no se quita esa prenda mojada  y se la secamos? ¡Ya después no hace falta que se ponga otra cosa!— bromeó santiago.

Los hombres rieron un rato observando como ella intentaba hundirse en el cojín con la intención de desaparecer de su vista.

— Sí, algo así— dijo Jakar nervioso— ¡Ahora id a coger vuestra parte del botín venga!

Los hombres salieron rápidamente para saciar su sed de dinero dejándoles completamente solos.

El capitán cerró la puerta tras ellos y crujió sus nudillos al acercarse a la joven.

— Yo ya me he presentado, ahora te toca a ti... ¿Como te llamas?—

Ella quedó paralizada un tiempo. No le conocía pero algo le decía que podía confiar en él. 
No olía como los otros hombres y vestía bien. Su cara no era desagradable y su voz parecía más amable.

— Anthia.

—Bonito nombre, vamos a ver que significa no?— dijo correteando a una estantería.

Ella aprovechó para ir hacia la ventana. Ya habían dejado el puerto y estaban en mar. No tenía escapatoria alguna.

Jakar sacó su espada y la apuntó a su cuello mientras sostenía un libro en otra mano. 
Cambió de página con la naríz con tal de no soltar la espada.

—Señora de las flores, bonito nombre... ¿Me acompañas?— dijo acercando la espada a su cuello más aún y dejando el libro sobre una mesa.

No era ninguna propuesta pues pronto se encontró otra vez en la cama.

—Una pena que se haya secado el vino de tu vestido...— comentó mientras se cepillaba el bigote— ha dejado una horrorosa mancha... Bueno ya tienes algo para ocupar tu tiempo mientras estes aquí—

Eso en cierto sentido, la reconfortó. No iba a morir ese dia... mas otro pensamiento fluyó por su mente. "Mientras estes aquí".

Tragó saliva del nerviosismo.

—¿Cuantas veces ha girado el mundo alrededor del sol, desde que vives?— preguntó haciéndose el inteligente.

—18.

— ¿Y cuántos tengo yo?

—¿30?— sugirió.

—¡30! ¡Ja! Ya me gustaría, 41.

Anthia quedó atónita, se conservaba bien para la edad que tenía.
Esto la desconcertó.

—¿Que opinas de mí?— dijo al dirigirse a rellenar la copa que previamente había empapado el vestido.

No obtuvo respuesta. 

— Venga di la verdad.

¡Como se atrevía! ¡La habían secuestrado por amor a los dioses! 
La cara de Anthia enrojeció con rabía. Como podía hablarle tan tranquilamente a su rehén. 
No quería tampoco que la tratasen mal pero estas preguntas la hacían sentir absurda.

— ¿Que... qué creo? ¡Pues déjeme decirle lo que opino de usted! Es un pirata asqueroso que me tiene aquí de rehén por ninguna razón alguna. Que quizás sea mejor que los demás de este barco mas sigue siendo despiadado. Creo que es un cobarde y un... un... ¡Degenerado!— estalló Anthia.

—¿ Ya ha dicho la dama todo insulto que conoce?— dijo riéndose— ¿Sabes qué?

—¿Qué?— gruño.

—Soy mucho peor— respondió.



G. Ariadna Johnson

#8718 en Otros
#1298 en Aventura
#13487 en Novela romántica

En el texto hay: fantasia pirata

Editado: 08.06.2018

Añadir a la biblioteca


Reportar