La pasión del pirata

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Capítulo 8 - A cubierta

—Quédate aquí— gruño frustrado Jakar.

Se levantó y cogió su sombrero de capitán el cual se puso antes de salir de la habitación.

Anthia empezó a analizar la situación, una bala de cañon la había salvado de una mala situación en la que se había metido.
A la par también se daba cuenta de que una bala de cañon entrando por la ventana no era algo normal y probablemente no fuese una señal buena.

Su teoría fue confirmada cuando otra rompió por completo la ventana y casi la despeina

—¡Anthia! ¡Anthia! Gritó una voz.

¿Acaso sería el ataque de un galeón rescate?
Seguro que su padre lo había ordenado.

Velozmente abrió la puerta esperando ver a un soldado pero por desgracia o alegría se encontró cara a cara con Remy.

—¿Qué está pasando?— preguntó deseosa de ver quien atacaba.

—¿Qué? — preguntó Remy que apenas oía nada con tanto choque de espadas y cañonazos.

—¿Qué es lo que ocurre?

—No te preocupes conmigo estas a salvo.

Mas, ella no quería quedarse con él por mucha buena impresión que le diese quería ir a ver si la estaban rescatando y facilitarles la misión.

Remy intentó coger su mano pero ella esquivó sus intenciones y correteó hacia la cubierta bañada de sangre.

Quedo helada al ver semejante panorámica.

Porfirio se escondía detrás de un baúl y atacaba a quien se acercase a él.

Bonifacio tenía dos espadas en la mano con las que giraba como un trompo y de vez en cuando cortaba a alguien por la mitad.

Santiago revoloteaba dándo saltos en el aire con buenos movimientos de espada enfrentándose contra varios a la vez.
Era bien magestuoso su forma de luchar, a saber si Remy podía hacer tales cosas.

El capitán, sin embargo, era el mejor. Sus enemigos temblaban al acercarse a él.
Tánto temor inspiraba que en un enfrentamiento decidió un joven suicidarse con tal de no luchar y morir de forma peor.
Las cuerdas que amarraban las velas eran usadas como lianas para pasar de un barco a otro. Esto hacia que los barcos cambiaran de rumbo cada dos por trés.
Anthia intentó divisar la bandera de su reino en el barco enemigo. No parecían soldados los que luchaban pero aún así tenía esperanza.
Aúnque en poco tiempo la perdió cuando uno se acercó y la dejó inconciente.

************************************

¿Porqué la chica no le había hecho caso? Se preguntó Remy mientras corría hacia la cubierta.

No la veía por ningún lado... ¿Dónde podía estar?

Veía a toda la tripulación con excepción de ella.

Alzó la mirada para ver que había anochecido.
El día le había parecido corto ¿No habían desayunado apenas unas horas?
Pero cuestionar a la madre naturaleza no era para lo que había ido.
Al otro lado del barcó observó como un pirata saltaba del barco al otro llevando algo en brazos.

Era ella.

Atravesó el campo de cadáveres hasta llegar a desde dónde había saltado.

—¡Huída!— gritó Jakar que inmediatamente cogió el mastil e intentó alejarse del barco atacante.

Estában alejándose cada vez más y la joven había sido robada como un tesoro más.

Inmediatamente Remy agarró una cuerda e intentó abalanzarse sobre la cubierta vecina.



G. Ariadna Johnson

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En el texto hay: fantasia pirata

Editado: 08.06.2018

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