La persona perfecta

Tamaño de fuente: - +

¿Enserio?

Hoy fue un día normal, fui a mi trabajo y todo iba de maravilla, hasta que en la hora del almuerzo me encontré con él, ¿Enserio?, Parecíera que me seguía  a todas partes. Fuy a la cafeteria a la cual voy siempre para desayunar y almorzar, todo hay era tranquilidad hasta que apareció él, otra vez.

Me estaba comenzando a preocupar, parecía que él tal leo ahora me seguía a todas partes pues hoy también lo ví en la portería de mi apartamento pero según lo que él me dijo no vivía allí , quise pensar en que era una coincidencia tal vez a él también le gustaba la cafeteria y  tal vez le allá caído bien carl, pero todo fue muy claro cuando me llamo por mi nombre, ¿ Que? ¿Ahora que quería ese idiota? ¿Acaso me estaba acosando?. Yo intenté aserme la de la vista gorda, bueno la del oído gordo, bueno no lo sé cómo que no suena tan bien.

 Todos mis pensamientos se esfumaron cuando leo tocó mi hombro y yo grite del susto.

—un día de estos me vas a dejar sordo- dijo mientras se tapaba los oidos.

— y tú me vas a matar de un paro cardiaco ¿Que haces aquí?-dije mientras me volteaba hacia mi café.

— vine a verte- dijo mientras se sentaba en la silla frente a mi.

—¿ A verme?- dije enarcando una ceja pero yo no me creía eso, tenía que haber una razón más.

— si, no quiero que señorita Loca salga de la ciudad sin comprarme mi celular.-dijo y yo me quedé biendolo muy molesta.

—¿por quien me tomas? Yo siempre cumplo con mis promesas.

—¿enserio? Pues no cumpliste cuando me prometiste que cogerias conmigo— me dijo y quede en shock. Yo no había dicho nada estaba segura que era un mentiroso.

—yo nunca dije eso—dije tratando de sonar  algo imponente.

— oh sí que lo dijiste, antes de casi desnudarte en frente mío por qué tu vestido te incomodaba— me dijo y lo único que pude desir fue:

—¿Enserio?, ¿Tan malo fue?— dije mientras ponía mis manos en mi cara.

—No quería decírtelo  pero si, ves no siempre cumples tus promesas -me dijo pero yo no recordaba nada, intenté pero no pude recordar nada.

— verás estaba bajo los efectos del alcohol y ni siquiera estoy segura que dije eso y que no estás mintiendo- le dije mirándo la mesa, —¿Cómo estoy segura que no estás mintiendo?- le dije  y de inmediato me miró con enojo.

— ¿Crees que yo mentiria?- me dijo pero ni lo conozco ¿como iba a saber?.

—No lo sé, ni te conozco, no sé quién eres ni cual es tu historia, no se nada de ti,- le dije y se quedó callado por un tiempo.

— sabes mi nombre- dijo con voz un poco burlona.

Yo ya había acabado de comer mi almuerzo y me quería ir ya de hay, no soportaba más a este tipo que me comenzaba a poner molesta por no dejarme comer mi almuerzo en paz.

—bien, ya debo irme, adios- le dije y me Fuy a pagar en la caja, no dejaría el dinero en la mesa quién sabe que (ALGUIEN) se la robara y después yo quedara viendo un chispero.

— ¿tan pronto señorita Loca?- me dijo con una voz burlona y mi enojo salto. 

Me había pasado de largo que ya me había llamado así,  pero yo no le preste atención y seguí mi camino.

Creo que el molesto de mi hermano había servido para algo después de todo, pues ya no me importaba ese tipo de comentarios yo simplemente los ignoraba por qué se que la gente solo dice eso para enfadarte y arruinarte el día.

Camine rapido hacia un taxi leo estaba corriendo tras de mí y lo único que hice fue subirme al taxi y pedir que encendiera el auto.

 

Cuando por fin llegue a mi trabajo a seguir mi día mi jefe me pidió que por favor fuera a la portería del edificio a recojer a su hijo que vendría a ser su aprendiz el día de hoy, yo acepté con gusto y le pedí a Jhon que preparara un café y se lo llevará al jefe mientras yo esperaba a su hijo.

Mientras lo esperaba me comence a imaginar cómo sería el hijo del jefe  pues una ves ví una película en que el hijo del jefe era el hombre perfecto, guapo, sexy, buenos sentimientos, un trabajo. todos mis pensamientos se centraron en una cosa cuando me acordé de que mi jefe no me dijo el nombre de su hijo entonces tendría que llamarlo por su apellido para no quedar mal.

Escuché los pasos de alguien y de inmediato me levanté de la silla en la que estaba.

¿Pero que?

—hola pumita - me dijo con un tono dulce pero burlona a la vez.

— ¿Que hace usted aquí?-dije esta vez con voz muy imponente.

—¿Que hago yo aquí? Más bien¿Que haces tú aqui?-dijo mientras me apuntaba con su dedo.—¿Acaso me sigues?

—¿yo? ¿Seguirte a ti?, Yo trabajo aquí ¿tu que excusa tienes?-dije mientras me cruzaba de brazos.

—yo soy el hijo del jefe aqui y tengo mucho derecho a venir- dijo mientras también se cruzaba de brazos.

—¿señor Stone?- dije en voz baja.

—exacto- dijo con voz burlona como si hubiera ganado una guerra.

—Sigame señor- dije mientras me volteaba y comenzaba a caminar.

—¿A donde me llevas?¿Piensas raptarme?-dijo pero yo solo seguí caminando.

— solo sígame y no haga preguntas- dije pero, pensándolo bien sí sonaba como si lo fuera a raptar.

—mmmm, bien me gusta la idea de ir a lo desconocido- dijo pero yo solo seguí caminando sin prestarle atención .

Ahora todo estaba patas arriba, resulta que el loco al que le Rompi su celular estando ebria ahora era el hijo de mi jefe y seguramente mi futuro jefe, desde ahora no podía decirle palabrotas ni confrontarlo a mi modo porque mi trabajo corría peligro, el podría despedirme por cualquier cosa que hisiera mal.

—llegamos señor Stone- le dije mientras me paraba en la puerta de la oficina de su padre.

— señor Stone suena muy formal ¿no crees?- dijo con su tipica voz burlona.

—señor con todo respeto no estoy aquí para ser su amiga, estoy aquí para ayudarlo a facilitar su trabajo- dije mientras iba a mi oficina que estaba al lado de la del jefe para no seguir viendo la cara de leo. El me iba a decir algo pero su padre salió, me agradeció y luego hiso que su hijo leo entrará a la oficina donde el estaba.



Karen ^-^

#3093 en Novela romántica
#1706 en Otros
#310 en Humor

En el texto hay: humor romance y problemas

Editado: 21.07.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar