la pesadilla de lizz

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sucesos extraños

Subí a mi habitación , me despoje de mi ropa y decidí dormir un poco , no sé como pero tuve otro de esos raros sueños un hombre de apariencia extraña se acercó a mí , cogiéndome del vestido que traía puesto , y golpeándome en la cabeza hasta perder el sentido, me cargo en su espalda y me metió al baúl del carro, desperté con una extraña sensación de ser observada, dirigí mi mirada a la puerta de mi habitación que se abría despacio pensé será mama, unas manos entraron sigilosamente por la puerta y después vi su rostro asomándose era noa creí soñar me levante de la cama y dije
- Que quieres
Se paró frente a mí y comenzó a aparecer cortadas en su cuerpo y a salir sangre de cada herida de repente sus brazos se cayeron a pedazos y sus piernas igual de su boca salió un líquido negro grite y ella desapareció, prendí la luz rápidamente, mire a todos lados pero no ella ya no estaba, decidí recostarme en la cama y tratar de dormir de nuevo, pese que patético parezco una niña pequeña asustada, finalmente me quede dormida.
Al día siguiente era mi cita médica, me hicieron unos exámenes y en unos días tenía que ir por ellos, llegue a casa me cambie rápido para ir a verme con ángel, llegue a el parque algo tarde, no sé en qué momento, alguien me tomo desprevenida y puso en mi boca un trapo con algo que me sedo, Al abrir los ojos , no podía creer que estuviera viviendo tal escena , mis manos y pies atados a una silla , quería soltarme pero el dolor se me lo impedía , maldito dolor que recorría todo mi cuerpo , una luz tenue ilumino la sala donde me hallaba, buscaba a su atacante , pero solo encontró ante mí un gran espejo , que dividía la sala en dos , y mostraba mi cuerpo lleno de cortadas que sangraban.
Hoy su risa y dijo
- te matare como lo hice con noa, dejare que sufras un tiempo y después desmembrare tu cuerpo, se acercó a mí y siguió diciendo
- Lo siento Liz quise amarte, tenerte pero no puedo amar a alguien que no se ama a sí misma, maldita masoquista
Al acercarse note que era Santiago, le escupí en la cara y
- dije asqueroso gusano
Me dio una patada, que hiso que sitiera como si me quemara viva por dentro, cerré mis ojos de repente apareció la figura de una mujer que empujo a Santiago contra el espejo y agarro un pesado de el mismo y lo clavo en su pecho, yo me desvaneci.



Kim Romero

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En el texto hay: amor, terror, cutting

Editado: 29.07.2018

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