La profecía: El secreto de Horus

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Capítulo 2

Emma

 

Ya casi era hora de irme y solo me faltaba ponerme un collar pequeño con un dije plateado que me había regalado mi mamá hace mucho.

Me miré una vez más en el espejo, mi pelo estaba bien, pero mi maquillaje estaba muy natural así que me pinté los labios de rosa fuerte y arqueé un poco más mis pestañas con rímel.

El top negro y la falda celeste me sentaban bien, pero sin duda, debía acostumbrarme a usar esta ropa ajustada y los tacones altos que usaban las chicas mundanas para salir.

Una vez lista, abrí un portal para ir desde el mundo mágico hacia la calle 142 Winthrop, en donde le había dicho a Marcus que mi casa se encontraba. Me acerqué hacia la entrada de una casa pequeña pero muy moderna para que mi brujago creyera que ese era mi hogar y esperé al lado de la puerta a que él llegara.

Cinco minutos más tarde, el auto de Marcus se estacionó justo frente a mí y yo pretendí cerrar la puerta con llave antes de dirigirme hacia el auto.

Las dos ventanillas que estaban mirando hacia mi lado se bajaron casi al mismo tiempo y Luke me saludó con una sonrisa desde el asiento delantero mientras que Brooke gritaba apresurándome y me abría la puerta trasera para que subiera inmediatamente al auto.

Saludé al conductor desde el asiento de atrás y él me devolvió el saludo con una seductora sonrisa a través del retrovisor. Seguido de esto, Marcus aceleró el auto y nos pusimos en marcha hacia la fiesta.

Estaba un poco emocionada porque iba a ser la primera fiesta mundana a la que iba, y por lo que mis amigos me habían contado, las fiestas siempre terminaban desastrosas, además la música estaba a todo volumen constantemente e incluso las chicas llegaban a mostrar más de lo necesario.

Después de unos minutos, llegamos a una casa enorme en un barrio con casas extravagantes.

La casa estaba llena de personas que iban y venían. Parejas besándose por aquí y por allá, gente bailando, gente gritando para poder conversar, y alguno que otro chico ya se encontraba en un estado detestable.

Entramos por un pasillo infestado de personas sudorosas que bailaban pegadas entre ellas.

Apenas unos segundos bastaron para separarme del grupo y quedarme sola en medio de una sala que estaba siendo poco a poco destrozada por los jóvenes.

Comprobando con mis propios ojos lo que mis amigos me habían contado, comencé a preocuparme; debía encontrar a Marcus y contarle todo antes de que terminara como alguna de estas personas. Empecé a recorrer la casa cada vez más preocupada, sin saber exactamente cómo iba a comunicarle a Marcus que debía ayudarme a salvar el mundo. Mil preguntas rondaban por mi mente, haciendo que mi corazón latiera más y más rápido. ¿iba a creerme? Por supuesto que no. ¿Por qué iba a creer historias locas de una extraña? ¿Cómo podía decirle absolutamente todo si no tenía idea de cómo? Estaba demasiado nerviosa.

Caminé por la sala hasta llegar a la cocina, pero Marcus no estaba ahí. Seguí caminando hasta el patio, después me abrí paso por otra habitación en donde había una mesa larga con comida y bebidas, pero no había rastro del moreno.

Entre la oscuridad y las luces de colores, pude ver a una rubia de ojos saltones bailar sin cuidado y detrás de ella, como dos sombras, estaban Luke y Marcus, riendo a carcajadas de las locuras que su amiga hacía.

Me acerqué a ellos lo más rápido que pude, intentando no perderlos de vista.

- ¡Marcus! -grité, pero no me escuchó y eché a andar más rápido - ¡Marcus! – volví a llamar, pero al seguir festejando y riendo con sus amigos, no me escuchaba. Por lo que tuve que acercarme aún más y por cada paso que daba, me arrepentía más de esto. ¿Por qué me eligieron a mí? Necesitaba decírselo, y era mi deber. Pero simplemente no podía, estaba muy nerviosa y tenía miedo de como Marcus pudiera reaccionar.

Cuando llegué hacia donde el trio se encontraba traté de hablar por sobre la música con Marcus, sin embargo, no me hoyó y tomó mi mano para dirigirme hacia donde sus amigos estaban yendo. Así que continué cerca de él, caminando hacia donde el pequeño grupo se dirigía.

Mientras estaba distraída pensando en el tiempo que estábamos perdiendo en la fiesta, Luke se había separado y Brooke estaba cotilleando con otras chicas bonitas en una esquina del living. Por lo tanto, tenía a Marcus solo para mí. Tomé una bocanada de aire, me preparé y comencé a hablar simulando tranquilidad

-Marcus, ¿Podemos ir afuera un rato? – dije buscando una excusa para demorar mi explicación



E.R. Danón

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Text includes: amor, brujos, elegido

Edited: 11.01.2019

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