La promesa

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Capítulo 2

Me despierto, casi no pude dormir por miedo a que volver a soñar con esa chica, algo en ella me es familiar, me doy una ducha rápida, me coloco un jean, camisa negra y mis vans.

Bajo a desayunar, entro en la cocina y me encuentro con Júpiter mi hermana menor, ella tiene 12 años.

-Hola sistema solar. - me burlo de ella.

-Que chistosa eres ¿me llevaras a la escuela? - me pregunta, asentí.

-Es muy hermosa tu hermana. - dice una voz a mi lado, miro a su dueño y es la misma chica de mi sueño, abro mis ojos como platos.

- ¿Qué haces aquí? - le pregunto, mi hermana me mira sin entender a qué me refiero. - ¿No la ves? - le digo.

- ¿No veo a quién? - me pregunta, señalo a mi lado. - Estas delirando, vamos voy tarde. - me dice levantándose de la mesa.

-Creo que solo tú me puedes ver. -

-Tu ni me hables. - le digo.

-Soy como un fantasma o tu ángel de la guarda. - me dice la chica. - estaba pensando en un nombre para mi ¿qué tal si me llamas Karen?

-No te llamare por ningún nombre, porque no existes, solo estas en mi mente. - salgo de la cocina y después de la casa, subo a mi Audi R8, Júpiter se encontraba en el asiento del copiloto con su teléfono, pongo en marcha el auto.

Dejo a mi hermana en la escuela y voy a la universidad, al llegar estaciono y salgo del auto, entro la universidad, voy a la dirección en busca de mi horario, la secretaria me da mi horario, le doy una ojeada, tengo Contabilidad y después Matemática.

Busco mi aula, toco la puerta y sale un Señor canoso.

- ¿Lo puedo ayudar joven? - me pregunta, le entrego la hoja que me dio la secretaria, que le informaba a mi profesor que soy el chico que trasladaron. - ¿Usted debe ser el chico nuevo? pase. - se hace a un lado y entro, busco un lugar con mi mirada. - Alumnos él es el señor Valenzuela y es su nuevo compañero. - me presento, camino a mi lugar y me siento.

La clase estuvo aburrida, porque no era una materia que gustaba mucho, Matemática estuvo igual de aburrida, me encuentro en una cafetería tomando un Café.

-Lindo lugar. - dice la tal Karen, esta frente de mi viendo el lugar donde me encuentro, rodeo mis ojos esta chica ya me está cansando.

- ¿No tienes más nada que hacer?

-No, por los momentos eres a la única persona que conozco. - me dice.

-Vaya que novedad. -

- ¿Tan aburrida fueron tus clases? - me pregunta.

- ¿Cómo - me interrumpo yo mismo? - estuviste a mi lado todo este tiempo ¿verdad?

-No, lo puedo ver en tu rostro.

-Ahora eres adivina. - le digo con fastidio.

-Ya quisiera yo. - me dice con tristeza en su voz.

Las personas me miran raro, hasta ahora me acuerdo que solo yo puedo ver a Karen, dejo dinero en la mesa y salgo para volver a la universidad.

-Oye, necesito que me ayudes. - dice Karen.

- ¿Ahora que quiere? - se coloca delante de mi haciendo que me detenga.

-Puedes ayudarme a encontrar, a mi familia.

-Porque debería hacerlo. - paso por su lado y sigo mi camino.

-Porque si lo haces te dejare en paz. - me detengo a escuchar la palabra Paz salir de sus labios.

-Bien acepto, pero debes prometerme que cumplirás tu promesa.

-Doki, Doki. - mi cuerpo se tensa a escucharla.

- ¿De dónde aprendiste eso? - ella se encoge de hombros.

-Se me acaba de ocurrir. - me dice.

-Aja como digas.

Perfecto ahora tengo que ayudar a un fantasma a encontrar a su familia si es que siguen vivos.



AngieO

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En el texto hay: amor, promesas, reencuentros.

Editado: 28.10.2018

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