La promesa

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Capítulo 16.

4 años después.

En definitiva, estoy nervioso, llevo dando vueltas por el patio trasero de la casa de mis padres, le dije a mi madre que organizara una cena familiar e invitara a la familia de mi novia, veo una vez más la caja roja que tengo en mis manos, doy un suspiro y entro a la casa, todos estaban reunidos en la sala de estar.

- ¿Hijo te encuentras bien? - me pregunta mi madre, asentí.

-Buenas noches, les sonar loco, pero estoy muy nervioso. - le digo pasando mis manos por mi pantalón, mis padres y los de Atenas me miras sin entender a qué me refiero. - Atenas mi amor podrías acercarte. - ella se levanta y se posiciona a mi lado. - Después de hablar con tu padre y tu hermano sobre todo y me dirán su bendición. - me arrodillo frente a ella, saco la cajita roja y le muestro el anillo. - ¿Quieres casarte conmigo? - le pregunto, ella me mira sin poder creer lo que le acabo de preguntar.

Listo de seguro me dice que no.- pienso para mí mismo.

Me levanto del suelo sin apartar mi mirada de Atenas, me da una sonrisa y asiente.

-Claro que acepto casarme contigo. - me dice al cabo de unos minutos, la abrazo y le doy vueltas en el aire.

-Pero antes tienen que terminar la universidad. - nos dice el padre de Atenas, nosotros asentimos como respuesta.

Este ha sido sin duda el mejor día de mi vida.

(...)

-Espero que hagas muy feliz a mi hermanita porque si no lo haces te quito las pelotas. - me dice Eric dándome un abrazo de despedida.

-La haré muy feliz. - le respondo.

La cena transcurrió con muchas felicitaciones de mi familia y la nueva, ahora llego la hora de irse a nuestras casas, me despido de mis padres y los de Atenas, ella y yo caminamos a mi auto, nos montamos en él, lo pongo en marcha.

A las llegas a nuestro departamento, entramos, sujeto a mi hermosa novia por la cintura y la atraigo hacia mí, dejos un casto beso en sus labios.

-Futura señora Scott ¿Tiene ganas de dormir? - ella niega. - yo tampoco. - la levanto haciendo que enrolle sus piernas en mis caderas, la beso, camino al sofá y la coloco suavemente en él.

El beso se va profundizando más y más, le voy quitando el cierre del vestido, pero nunca acabo por culpa de mi teléfono, me separo de Atenas, atiendo la llamada a regañadientes.

- ¿Si?

-Hijo, tu hermana tuvo una recaída y la llevamos al hospital. - dice mi madre con preocupación.

-Estoy en 5 minuto. - le digo colgando. - tenemos que ir al hospital ya. - le digo Atenas, ella se arregla el vestido y salimos del departamento, subimos al auto y lo pongo en marcha conduciendo como un loco.

Al llega al hospital, paso corriendo por el pasillo que indico mi madre cuando la diviso a unos metros de mi la llamo ella levanta su mirada.

- ¿Esta bien? - le pregunto, mi madre asiente. - ¿Entonces que tiene mi hermana?

-Está embarazada, el doctor dice que tiene dos meses. - me dice pasando su mano derecha por su cara.

- ¿Quién es el padre? - le pregunto, al no obtener respuesta pateo el basurero. - ¿Dime quien es el maldito que le hizo esto a mi hermana mamá?

-Yo, soy yo el padre. - dice una voz detrás de mí, giro y me encuentro con Eric, no lo pienso dos veces y golpeo su cara repetidas veces.

-Es una niña maldito. - le grito, lo suelto.

-Lo siento Carlos de verdad lo siento. - se disculpa lo miro con odio.

-Esto no te lo voy a perdonar nunca, eres 8 años mayor que ella ¿no pudiste pensar en eso? - le reprocho.

-Me hare cargo de ella y mi hijo. - me dice mirando al suelo.

-Eso espero porque si no te mato. - lo miro por ultima ves y salgo hecho una furia del hospital.

-Carlos detente. - me grita Atenas, le hago caso, giro a encararla. - Sé que lo que hizo mi hermano no tiene justificación, pero él dijo que se iba hacer cargo de ella.

-Y yo le dije que si no lo hace lo mato y sabes muy bien que cumplo mi palabra. - le escupo con ira, ella niega con la cabeza.

- ¿Te estas escuchando verdad?

-Pues si Atenas soy consciente de lo que digo. - grito, arrepintiéndome al segundo. - Lo siento no quise gritarte, es que Júpiter y tu son la luz de mis ojos y no me gustaría que le hicieran daño.

-Lo sé y por eso te quiero. - me dice dejando un corto beso.

Que haría yo sin esta mujer, en definitiva, nada, ella es mi razón de vivir



AngieO

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En el texto hay: amor, promesas, reencuentros.

Editado: 28.10.2018

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