La Reina

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ΚΕΦΑΛΑΙΟ 2

MEMORIAS DE DÉBORA

— ¿Porque tengo que ir yo? – renegaba Teo mientras desayunábamos.

— Porque Débora tiene que acompañarme a hacer las reservaciones la luna de miel – volvió a repetir Elián y puse los ojos en blanco.

— Tranquilo papa, yo iré, además Teo no los conoce y el abuelo tampoco lo conoce a él. – limpié las comisuras de mi boca con la servilleta que estaba en mi regazo – Aparte, no han pasado mucho tiempo juntos desde el anuncio de la boda – sonreí y me levante del asiento, lleve mi plato y mi vaso a la cocina, regrese al comedor, bese la coronilla de Elián y la mejilla izquierda de Teo.

— Oye, ya no soy mayor que tu – hizo un puchero a lo que negué y tome las llaves de mi auto - ¿Cuándo poder conducir tu auto?

— Algún dia, o cuando recuperes tu licencia – Papa Elián se atraganto con el jugo y Teo perdió el color en su rostro – Me voy, adiós y no se metan el problemas – Sali de la puerta pero puse mi oreja contra la madera para escuchar como regañaban a Teo, venganza hermanito, después de reírme un poco me dirigí a mi auto, una Chevrolet Traverse plateada, fue un regalo de mi madre por haber terminado la secundaria, quite los seguros, me subí en ella y encendí la camioneta, Sali de la propiedad de mama y conduje hasta el aeropuerto, y para resumirlo fueron varios minutos en los cuales: cante en un idioma extranjero, con todas las ventanas abajo y recibí miradas raras de otros conductores, después de esa odisea, busque aparcamiento en sitio designado del aeropuerto, cuando por fin encontré lugar, estacione, apague la camioneta, me baje y corrí de manera literal hasta el aeropuerto, ya que estaba llegando quince minutos tarde <<Esto me pasa por ponerme a cantar canciones Seventeen en vez de buscar estacionamiento, demonios>> habían solo tres cosas que mi abuelo ODIABA, las trufas, a la nueva esposa de mi padre y la impuntualidad, la última era la peor, en un grado de miedo/desesperación/preocupación absolutos busque la entrada de vuelos internacionales, y camine entre las personas hasta llegar al frente, mire el reloj de Cartier en mi muñeca derecha para comprobar la hora, 9:50 am y el vuelo del abuelo llegaba a las 9:35, con preocupación, busque con la mirada entre las personas de los vuelos procedente de Atenas, hasta que di con mi abuelo, quien no estaba solo << Ay, ¿Por qué de todas las personas existentes en el mundo tenía que traer precisamente a él? >>, alce la mano y comencé a llamarlos en griego, llame su atención bastante rápido y también la de algunos turistas, que en mi humilde opinión no estaban para nada mal, espere a que salieran, ya cuando estaban fuera, abrace a mi abuelo con mucha fuerza, lo había extrañado montones.

— Woah abuelo Abalam, ¿es idea mía o cada vez te pones más guapo? – el abuelo rió complacido por mi broma.

— Pues querida nieta, cuando tu tengas esta edad, estarás agradecida de ser mi pariente – ahora fue mi turno de reírme, el joven que lo acompañaba se acercó con las maletas de ambos – ¿No se van a saludar? – deje de reírme y adopte una expresión seria.

— Si, perdona Abalam, Hola Débora, ¿Cómo has estado? – No han sentido la sensación de tener un tacón de aguja de 15 cm para clavárselo en el ojo a alguien, bien, pues esa sensación la estoy sintiendo ahora mismo.

— Hola Eros, yo he estado bien y ¿tu? – tome las maletas de abuelo.

— He estado bien, gracias – << ¡IDIOTA, IMBÉCIL, HIJO DE HADES!, ah no esperen Hades es muy cool para ser progenitor de este idiota... ¡HIJO DE HERA!>>

— Bien, esto es incómodo – hablo mi abuelo - ¿Nos vamos? – inquirió a lo que ambos asentimos, nos pusimos en marcha, llegamos al estacionamiento, puse las maletas en la parte de atrás, Eros alias el idiota, se sentó en los asientos traseros, el abuelo tomó el lugar del copiloto y yo el del piloto, encendí la camioneta y emprendí el camino a casa.

— ¿Cómo van las cosas en casa Prinkípissa? – inició la conversación el abuelo.

— La verdad es que van bien, Mama y Papa Elián han estado muy liados con la boda y Teo y yo solo estamos preparando la sorpresa para ellos – hable sonriente.

— ¿Quién es Teo? – hablo Eros con un tonito de enojo.

— Es mi hermanastro, bueno mi hermano – alce los hombros y seguí conduciendo, llegamos a casa y bajamos los tres del auto, el equipaje lo bajaríamos después, al ingresar a la casa, Elián venia bajando con Teo detrás de él, al ver a mi abuelo, se puso nervioso, lo cual no tenía por qué estarlo, había practicado frente al espejo desde que se enteró de que iba a estar en la boda, termino de bajar las escaleras y se acercó hasta nosotros.



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En el texto hay: mafia griega, mafia crimen organizado, amor accion

Editado: 05.12.2018

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