La Reina De Los Lobos

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04

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Entonces el hablo:

- Yo Antonio Wolden, te rechazo a ti, Samantha Williams, como mi mate y futura luna de la manada Bloody Moon - Solo dice eso y se va, dejándome destrozada, tanto física, como mentalmente.

Lloro, lloro hasta que no tengo fuerzas, cierro los ojos poco a poco quedándome dormida en el medio del bosque.

<><><> AHORA <><><>

Despierto en el bosque donde vi por primera vez a mamá, me levanté del piso con los ojos hinchados y veo que mamá está en la cascada, corro hasta ella, cuando mamá se voltea y me ve, abre sus brazos invitándome a estrecharla, al llegar hasta ella y abrazo su cuerpo fuertemente.

- ¿Porque mamá? ¿Por qué me pasó esto? - Digo con la voz ahogada, dejando bajar las lágrimas por mi mejilla.

- Lo siento cariño pero cuando lo elegí para ti él era un niño indefenso, pero creció y se volvió un ser muy hipócrita y malo - Dijo.

- El me destrozo la vida mamá - Le dije.

- Lo se cariño, lo siento mucho, siento haberte puesto en esta situación. - Dijo acariciando mi pelo y viéndome a los ojos.

- No es tu culpa mamá, Cuando nos elegiste como pareja solo éramos unos niños, sé que no es tu culpa porque los mates se eligen al nacer - Dije.

- Si pero aun así me siento culpable - Comenta mama, respiro hondo.

- ¡Bueno ya! - Dije limpiando las lágrimas de mi cara - ¿Qué tal si entrenamos para poder manejar a la perfección mis dones? - Le digo con un poco de entusiasmo y tratando de sonreír.

- Está bien vamos - Dijo estando de acuerdo conmigo.

Al principio empezamos con controlar la súper rapidez, y demás cosas, al final ya ambas estábamos exhaustas, bueno, al menos yo, entonces le pregunté a mamá.

- ¿Mamá y ahora que voy a hacer? – Le pregunto con los ojos empezando a aguárseme.

- Tienes que ser fuerte cariño, tienes que aprender a ser fuerte para lo que te espera - Contestó ella.

- Pues cuando llegue ese tiempo, seré lo suficientemente fuerte, o eso es lo que espero. - Susurré la última parte.

- Bueno es tiempo de que vayas a descansar - Me dice, asiento.

- Mamá - Llamo su atención.

- ¿Si cariño? - Voltea a verme.

- Tengo algo que decirte - Digo mirándola directo a los ojos.

- ¿Si? - Pregunta mirándome de igual forma que yo a ella.

- He estado pesando – Bajo mi mirada a mis manos y la muevo nerviosamente - Desde que llegue y empezamos a entrenar y he tomado una decisión – La miro y respiro hondo - Iré de la manada - Le digo.

- Respeto tu decisión hija - Dijo de acuerdo, yo sonrío -  Pero te quiero decirte algo,

- Puedes decirlo mamá - Dije para que hablara.

- La manada de tu padre se llama Holy Moon - Dijo de la nada.

- ¿Por qué me lo dices mamá? - Pregunte con un poco de curiosidad.

- Tal vez en un futuro te sirva de algo - Responde, pero a la vez no ya que no lo hace para responder mi pregunta.

- Está bien, adiós mamá - Le dije resignada a la respuesta que me ha dado.

- Adiós hija - Se despidió.

Despierto en medio de bosque y ya era de noche, no sabía dónde me había metido mientras corría, luego de pararme y ver que ya me había repuesto de la golpiza de Antonio, aunque todavía tenía los moretones y demás cosas ya que solo me había curado interiormente, me puse a observar para orientarme de donde estaba y regresar a casa.

Cuando entre Mai y Char estaban esperándome en la sala, a los dos se les notaba que estaban preocupados ya que Charlotte estaba comiéndose toda mi nutella (cosa que hace cada vez que se siente cohibida o nerviosa) y Mason tenía las manos juntas y con la mirada ida en algún lugar de la sala, voltearon a verme cuando sintieron mi presencia.

- ¿Dónde estabas? estábamos preocupados por ti. - Dijo Char dejando la nutella en la mesa que estaba en frente del mueble.

- ¿Sí, dónde estabas? - Pregunto serio Mai.

- Siéntense, tranquilícense, y les cuento lo que pasó. - Dije pausadamente para que se calmaran.

Hicieron todo lo que les pedí y luego me senté en el sillón individual que estaba frente a ellos, lo único que nos distanciaba era la mesa, ya que estaba en medio de no nosotros.

- Lo que pasó al salir del instituto fue que me convertí en loba y salí corriendo como ya saben, Antonio me alcanzó y me golpeó como pueden ver, después de que se hartó de golpearme me rechazo y me puse a llorar y desahogarme, entonces me quedé dormida .- Nos quedamos en silencio durante unos minutos.

- Pero podríamos haber estado contigo, para que por lo menos no te sintieras tan sola - Dice Char.



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En el texto hay: amorjuvenil, parejas, sufrimiento

Editado: 04.06.2018

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