La Reina De Los Lobos

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''Conexión mental''

Formemos un círculo – Les dije con un tono firme.

Como usted diga Luna – Dijo José

Estaremos espaldas contra espaldas, ninguno salga de su posición a menos de que sea necesario. - Dijo Luis con la voz más fuerte.

- Si – Dijeron los demás.

''Fin de la conexión mental''

Todos corrieron hacia nosotros...

<><><> AHORA <><><>

Pov Kido

Iba caminando con Yared en el bosque, estábamos dando un paseo, como era costumbre para nosotros, y de pronto él se detiene.

- ¿Qué sucede Yared? – Le pregunté.

- Shh, escucha – Dijo, entonces preste atención a mí alrededor y escuche algo.

- ¿Sabes por donde es? – Pregunte.

- Es por el Este, vamos – Me contestó.

Corrimos por el bosque, saltando de rama en rama, para ser más sigilosos y que nadie nos pudiera encontrar, así, si nos atacaban tendríamos más posibilidades de escapar, seguíamos buscando de dónde venía ese sonido, mientras este se hacía más fuerte.

Avanzamos un poco más y vimos a un pequeño grupo pelear contra uno mucho más grande, estos no se dejaban ganar del grupo grande, entonces Yared y yo decidimos ayudarlos sin que ellos lo supieran.

- ¿Los ayudamos? – Me pregunta Yared.

- Sí – Le respondí, nos separamos, el de un lado y yo del otro.

Decidí que los ayudaríamos porque los que pertenecen al grupo grande, desprenden un aura maligna, además, de solo verlos, se les nota que son malos.

Narra Sam

Todos corrieron hacia nosotros y empezamos a pelear, yo hacía todo lo que podía para proteger a los muchachos, pero tenía que dejarlos pelear, si no nos atraparán a todos.

Antes de que avanzaran más, con un lazo de fuego hice que las dos primeras filas desaparecieran carbonizados, peleábamos y entonces, vi que uno estaba a punto de atravesar el corazón de Daniel con una daga de plata, me tele-transporte, tome a Daniel y volví a tele-transporte donde estaba, con Daniel a mi lado.

Peleábamos y peleábamos, todos los guerreros hacían lo que podían para defenderse ya que terminamos de pelear con dos y otros dos se abalanzaron hacia nosotros.

De pronto, veo que se hacen menos, volteo y veo a un hombre y a una mujer entre los árboles, el hombre utilizaba un arco, mientras que la mujer utilizaba sus poderes, terminamos con todos y decidí llamar a los que nos ayudaron.

- ¡¡Salgan!! – Grité mientras avanzaba en el claro. Nadie salía.

- ¡¡Por favor, pueden salir!! – Volví a gritar.

- ¿Luna a quien le está hablando? - Preguntó Elvis.

- No les haremos daño, pueden salir. - Volví a decir, ignorando completamente a Elvis.

De entre los árboles, salieron dos chicos de mi edad, el hombre tiene la piel morena y los ojos de color café, mientras que la mujer tiene la piel blanca, los ojos verdes y el pelo negro hasta la cintura.

- Hola - Dijo la chica.

- Hola, soy Samantha pero me puedes decir Sam – Dije casi en un susurro.

- Yo soy Kido Mcfly y él es Yared Rodríguez – Dijo con una sonrisa mientras se señalaba a ella y luego a Yared.

-Quería darles las gracias por ayudarnos.... – Deje de hablar y caí al suelo.

- ¡¡Luna!! – Gritaron los cuatro guerreros.

Estaba debilitada, algo que nadie sabía es que antes de irme de la ciudad, la protegí con el mismo campo protector que había en la escuela de los niños, solo lo amplié para que protegiera a toda la ciudad.

- ¿Qué le pasa? – Pregunta Kido con cara preocupada.

- No lo sé – Contestó José.

- Necesito descansar, el alzar el campo protector en la ciudad me ha hecho perder mucha energía, también el caminar durante dos días sin descanso, ha hecho que me debilite más, ya que mientras caminábamos en el bosque alce un escudo para que nada pudiera interceptarnos. – Dije en un susurro.

- Llevemos-la a la casa – Dijo Yared decidido.

- Vamos – Le contesta Elvis mientras me alza en brazos.

Cuando me alzo en brazos quede dormida.

// Sueño //

Estaba en el bosque de mamá, como siempre ella estaba esperándome en la cascada.

- Hola mamá – Dije mientras la abrazaba.

- Hola cariño. – Me beso la frente.

- Han pasado muchas cosas mamá. - Dije afligida.

- Si lo se cariño - Contestó.

- Se quien mato a papá – Dije con los ojos llorosos – El trato de matarme, intentó matar a mis hijos, y yo nunca, nunca dejaré que él le haga daño a mis hijos, mientras siga viva nadie los tocara, y si lo hacen no vivirán mucho para contarlo.

- Ya, no llores – Dijo en tono de súplica – Saldrás adelante, en tu vida vendrán muchas personas buenas, pero también habrán personas que querrán hacerte daño.



EsmeCh18

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En el texto hay: amorjuvenil, parejas, sufrimiento

Editado: 04.06.2018

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