La Reina De Los Lobos

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Anteriormente.

Me siento, él se acerca a mí y se acuesta poniendo su cabeza en mi regazo.

- He pensado que necesitas un nombre - Ronronea.

- ¿Qué te parece Julián? - Ruge en señal de que no.

- ¿Qué tal Enzo? - Hace lo mismo.

- Ya se, ya se - Dije mientras sonreía - Tu nombre será.

<><><> AHORA <><><>

- Tu nombre será Otto - Ronroneo - Te gustas - Dije sonriendo

- Ese será, te llamarás Otto, está dicho - Realmente encuentro que es un nombre bastante exótico pero es único y por eso se lo sugerí.

- Oh rayos - Dije mientras me levantaba.

Se me ha olvidado por completo que hoy, regreso a las clases, tengo que darme prisa ya que aparte de mi tengo que levantar a los niños, darles de comer y llevarlos al colegio

- Adiós Otto - Dije al salir de la jaula.

Ty me pidió el día que regrese de la manada de Papá que me viniese a vivir con él, pero le dije que era mejor mudarnos al bosque, que haremos una casa que quede en medio de las dos manadas y acepto, era mejor así porque ambos tendríamos la posibilidad de que si pasaba algo en nuestras manadas podríamos ir rápidamente ya que no son más de veinte minutos en auto para llegar a ambas.

Una cosa positiva es que podré ver a Otto seguidamente ya que nos los llevaremos obviamente.

<><><> Días después <><><>

Hoy iré con Kido al gran claro donde estará la casa de los Alfas, o así la llaman los de ambas manadas.

Por cierto los de ambas manadas están de acuerdo en que se unirán, en realidad no una fusión entre ambas sino que como sus Alfas están juntos se sienten apegados una a la otra.

La única diferencia es que en terreno que las separaba los utilizaremos para unirlas, en ese terreno es que haremos nuestra casa y los que quieran de ambas manadas podrán mudarse ahí ya que Kido y yo iremos para hacer las casas con nuestra magia.

La tierra que las separaba será donde estará nuestra casa y también varias tiendas y un área de prácticas de combate y varias casas.

- ¿Estás lista? - Le pregunté.

- Si - Respondió.

- Vamos - Caminamos al bosque y nos preparamos.

- Entonces lo tienes todo imaginado en tu cabeza - Afirmó.

- Si. - Le confirme a ella.

- Ok. - Dijo

- Harás lo mismo que hicimos en el bosque, me pasaras tu energía, cierra los ojos para que estés bien concentrada.

Cerró los ojos y empecé a sentir como me transmitía parte de su magia.

Alce las manos y vi como todo se formaba exactamente como lo había imaginado.

En el centro está la gran mansión, para cuando haya invitados y también los chicos vivirán con nosotros, frente a esta hay un hermoso jardín con un camino y varios bancos regados por este, hay un área para entrenar, todos, de ambas manadas, podrán venir a entrenar todo lo que ellos quieran, ¿Porque lo hice?, pues porque vi los lugares de entrenamiento en ambas manadas y son muy pequeños para la cantidad de personas que hay, su población ha aumentado desde hace doce años y por eso no tienen espacio suficiente.

Varias tiendas parques y casas para los que no la tienen y las que la necesitan, las cosas necesarias para todos.

Todo se formó completamente, pero me dejó débil ya que hacer todos esto de un tiro es demasiado pero quiero que ellos los tengan lo antes posible.

Fue tanto el esfuerzo, que mis piernas flaquearon y caí.

- ¡¡Sam!! ¿Estás bien? - Preguntó exaltada.

- Si, sabes muy bien que hacer esto es muy agotador, debido a mí poder no quede inconsciente. - Asintió - Llévame a la mansión.

- Está bien - Levanto la cabeza y observo todo - Wow esta hermoso Sam.

Entramos y todo estaba precioso, subió la escalera conmigo a rastras, entró al pasillo viendo cual era la habitación.

- Hasta el fondo, a la izquierda - Susurré.

Entramos a la habitación y esta tenía una cama en la que podrían caber cuatro personas, me volteo a ver.

- Sam - Me miro asustada - Estás sangrando.

- Busca el botiquín - Me callé por el dolor - En el baño - Moví la mano he hice que aparecieran todas la cosas que me pertenecen incluyendo la ropa.

- Sam, sí que eres necia, estás débil y aun así utilizas las pocas fuerzas que te quedan.

- Lo siento - Dije con una sonrisa.

- No paras de sangrar - Me dice.

- No pasa nada, cuando se usa mucha energía estas son las consecuencias, si hubiese dejado que me pasaras toda tu energía, en este momento, estarías muerta, por eso decidí que era mejor que me pasara esto a que tu murieras, a un mago o hechicero normal esto lo hubiese matado, solo busca al doctor de la manada, el me ayudara para parar la hemorragia. - Dije para que entendiera.

- No, no te dejare sola. - Contestó.

- Si lo harás, o quieres que muera desangrada - Dije lo último con una sonrisa en signo broma para aligerar el ambiente.



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En el texto hay: amorjuvenil, parejas, sufrimiento

Editado: 04.06.2018

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