La Resistencia del tercer cordero

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Escurriendose entre la multitud ( Parte 14)

Escurriéndose entrela multitud

Al caer la noche...

¡Miren! ¡Allí, allí!... Fue la señal mientras brillaba el primer globo, la carrera hacia la caverna se iniciaba...

- ¡Vamos! - le dijo Luz a Victoria que miraba con asombro el objeto luminoso, que asomaba detrás de la montaña.

- ¿Qué?

- ¡Vamos, seguime! - Insistió

- ¿Qué pasa?

- Camina en silencio sin llamar la atención. Le pidió dulcemente y en voz baja, casi susurrando

- ¿Qué pasa ma?

- Te suplico que me sigas en silencio- Le pidió nuevamente

La siguió... sin dejar de preguntar qué pasaba

Apenas se internaron en la espesura del monte, Luz le dijo

- Llego el momento vamos a la caverna.

- ¡ No! ¡No! ¡ No quiero – Gritaba Victoria

Reyna, que venía tras sus pasos, se abalanzo sobre Victoria y le clavo una pequeña aguja en su brazo.

- Tranquila – Le dijo a Luz - Es solo un tranquilizante

Victoria siguió caminando en silencio abrazada a Reyna.

El tramo anterior a la entrada y los primeros metros de esta, fueron muy difíciles, a oscuras entre piedras resbalosas y bordes afilados. Apenas la luz de la luna permitía reconocer los perfiles de las rocas y las personas, después se empezaba a abrir un pasillo con luz muy tenue que los llevo a una inmensa sala iluminada.

Marcos, Simón, Mabí, Cecilia y Tizziana, se apresuraron a su encuentro, sorprendiendo a Victoria y se abrazaron entre lágrimas. Habían abandonado el mundo que conocían, todo había quedado atrás... ¿ Lograrían sobrevivir? ¿ Serian encontrados? ¿ Cuanto tiempo estarían bajo tierra, meses, años... ?... Todo era incierto... pero el gran paso ya estaba dado.

Algunas personas estaban lastimadas, pero ninguna de gravedad, la mayoría eran cortes por el filo de las rocas o raspaduras.

Rápidamente los médicos del grupo se abocaron al trabajo de curar las heridas y los sorprendieron con las instalaciones que habían logrado hacer, al punto de haber construido con paneles un pequeño quirófano. Resulto sorprendente el trabajo que habían realizado, Nimides, Tanino y Embajador.

Bienvenida Luz, ven que te quiero mostrar el trabajo que hemos hecho – Dijo Nimides con gran entusiasmo –

- Esta es la cabina de mando, aquí disponemos de todas las conexiones necesarias que nos mantendrán conectados con el exterior hasta el último minuto que transmitan, en caso de que dejaran de hacerlo.

-         Esta es la cabina de mando, aquí disponemos de todas las conexiones necesarias  que nos mantendrán  conectados con el exterior hasta el último minuto que transmitan, en caso de que dejaran de hacerlo

O sea que continuaremos informados en todo momento de las noticias del exterior. Además tenemos un sistema de cámaras que cubren todo el perímetro exterior de la caverna.

Disponemos de luz eléctrica, generada por un aparato que armo Nimides y calefacción por intercambio geotérmico de calor.

- ¡Guay! ¡estoy sorprendida! - Exclamo Luz - Realmente inmejorable, disponemos de alimento, comunicación y medicina, para tres años aproximadamente. Pero si el sol que ingresa por las bocas este y oeste de la caverna, fuese suficiente para generar comida orgánica mediante el método de hidroponía, podríamos permanecer aquí durante años, si fuese necesario.

Estaban a la altura de los bunkers civiles, para millonarios, que les garantizaban las mismas comodidades por dos años.

Las primeras horas fueron de mucho silencio, la angustia flotaba en el aire.

Victoria, recuperada de los efectos del tranquilizante miraba a su madre con odio, mientras permanecía sentada junto a los otros adolescentes del grupo.

 

 



Gladys De La Vega

Editado: 21.02.2019

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