La ruleta

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Capitulo 6. "Hechos"

Alexis

Día del accidente…

- Alex, por favor bebe algo. Estas pálido. – Suplica Esteban tratando de darme un te de manzanilla, mientras al fondo se escuchan los gritos desesperados de Sofia insultando a los del campamento por su ineptitud. ¿Quieres dejar de comportarte como un niñato? ¿Qué dirá Anais al enterarse que no te esforzaste en lo más mínimo para rescatarla?

- ¡Cállate imbécil y ayuda a pensar en algo!

- ¡Lo hare cuando tu lo hagas! – Enojado camino hasta donde esta Sofia escandalizada y le doy un empujón a Derek que lo hace retroceder

- No perdamos el tiempo aquí, podemos encontrarlas antes que estos bastardos. – Le hago señas a Sofia y a Esteban para adentrarnos en el bosque.

Revisamos cada árbol, cada arbusto y bajo cada piedra. Encontramos unas huellas que todavía estaban intactas en la tierra aun húmeda por el roció de la noche, nos llevaron hasta una grieta grande de tierra que parecía mas bien una trampa de ciervos, o humana. Pero no había nadie. Pero nuestro instinto detective nos decía que ahí había algo más. Sofia le tomo fotos a la escena con su iPhone 11 y regresamos al campamento.

Al regresar, nos encontramos con que ya habían encontrado a Anais. Nos dijeron que la encontraron desmayada en un árbol, y que Catalina seguia desaparecida. Yo no les creí, así que los deje llorando y fui a hablar con el jefe del campamento. Este solo me dijo que eso que habíamos encontrado en el barranco no era prueba valida.

Cuando Anais al fin despertó, una emoción inexplicable me recorrió el cuerpo, lo único que pude hacer fue besarla. Después ella se desmayo en mis brazos otra vez, y me sentí inútil.

Esa misma noche llame al jefe Alfonzo para informarle lo que estaba pasando. Si nos pasaba algo a Anais y a mí parte de la culpa la llevaría MagicTV.

 

Tercer día después del accidente…

No me he separado de Anais durante las noches, pero odio que durante el día la odiosa de Gisel y el pendejo de Derek nos obliguen a hacer actividades para “despejar nuestra mente”. Muchas veces me escape, pero el director del campamento amenazo con sacarme si no obedecía. También exigimos que Sofia se quedara con Esteban y yo a nuestra protección. Ahora entiendo por qué los únicos visitantes somos nosotros cuatro.

Al medio día, nos obligaron a dejar de almorzar por irnos a un “paseo descontaminante al rio”.

- Joder, esto es absurdo, ¿interrumpir nuestro almuerzo para “caminar”? No tienes mejores excusas tío. – Refunfuño Esteban, a lo que todos asentimos.

- Encontramos a Catalina. – Confeso Gisel. A lo que Sofia y Esteban corrieron de inmediato a la enfermería.

- ¿Estás loca? – Le susurro Derek a Gisel con ira.

- Tenemos que recuperar su confianza, ¿Qué crees que pensarían si después de su “caminata” apareciera la chica por arte de magia? – Le susurro Gisel en el mismo tono.

- Catalina estaba muy apagada, su expresión era de horror. No se alegro al vernos, y no mostro ninguna señal de afecto, solo estaba inmóvil. “Tranquila, nos iremos de aquí” repetían Esteban y Sofia.

- Necesitareis mas de un carro para iros de aquí. No nos vamos a ir.

- ¿De que hablas? Esta experiencia ha sido horrible.

- Lo horrible puede llegar a ser maravilloso. Vosotros también necesitáis probarlo. – Dice Catalina con un brillo de maldad en su mirada. – Todos han sido hermosos conmigo, seria una pena que os lo perdierais.

- Si así lo quieres…

- ¡Quiero! Lo quiero para ti, ¿O eres cobarde? – Enloquece Catalina y empieza a estremecer a Sofia de los hombros, hasta que Esteban la separa.

 

Dos días después de que Anais despertara…

Ya va una semana desde que estamos en este campamento.

Resumen: Catalina no se va por quien sabe qué brujería le echaron. Sofia no se va por no dejar a Catalina. Esteban no se va porque seria imperdonable dejar a su novia, Sofia. Anais no se quiere ir porque se sentiría culpable si algo les pasa a sus nuevos amigos españoles, y yo no me voy por Anais. Me siento atrapado.

 

Ya nadie habla con nadie. O se trata solo de que nadie habla conmigo. Todos parecen estar muy relajados excepto Esteban y yo. O solo soy paranoico.

 

La verdad es que. Quizás todo este tiempo. Yo solo me he incluido en grupos, tratando de crear algún tipo de sentimiento en ellos, creyendo que podía con todo cuando no es así. Quizás solo estuve creando amigos imaginarios para calmar mi ansiedad disfrazada de felicidad.



Minerva Cepeda M.

Editado: 15.11.2019

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