La sucesora

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El libro

El el día llegó las calles estaban mojadas por la lluvia la cual aún caía en pocas cantidades el sol comenzaba a notarse a lo lejos, cuando aidelin despertó no se hallaba en el bosque estaba en una casa, aidelin se levanta y observa por la ventana la ciudad que estaba tan cerca, se podían ver sus luces y oír el estruendo de la autopista, aidelin  escucho unos pasos que se dirigían hacia ella se esconde detrás de la puerta y dentro una  mujer ya casi anciana, con pelo blanco, una ropa muy gastada, sus ojos parecían cansados, la mujer ríe suavemente mostrando una sonrisa gentil y dice

 — tranquila que no te haré daño mi niña sólo te traje el desayuno, aidelin sale y se sienta en la cama de nuevo e inicia a comer  y dice

 — ¿dónde estoy?

 —  Estás en mi casa te saque del Bosque, esta cerca sólo hay unos cuantos caminos para regresar al bosque.

 —  ya veo y estamos cerca de la ciudad 

— no tan cerca mi niña sólo se pueden ver sus luces 

—  ¿ y escuchar el sonido de la autopista? 

—  no, eso no se puede oír estamos lo suficientemente lejos para poder oír la, Y cómo te llamas

 —  Mi nombre es aidelin  y el suyo señora

 — me llamo estrella

 — ya veo y vive sola

 — no, tengo un hijo  el es mi tesoro mas presionado y tu aidelin ¿ donde vives? 

— yo vivo en una  mansion  pero  no se donde queda no me acuerdo de nada mas 

 — es normal que  con el golpe que te diste  no recuerdes  mucho, puedes que darte aquí  hasta que recuperes  tu memoria  y luego si quieres puedes irte o quedarte  

—  grasias señora estrella 

 — dime solo estrella  por favor  

—  esta bien y mi ropa

— estaba muy sucia asi que la lave ¡ha!  pero tengo tus otras pertenencias. 

la  señora se dirige a una mesa en donde habia un libro antiguo su portada parecia gastada  con una inscripción que no se podia leer   

 — toma     

— ese libro no es mio  

— pero lo traias en tus manos y no lo soltabas tal vez y no te acuerdas de el 

— no, podria a segurar que no lo he visto en mi vida,  

 — bueno dejémoslo en que no te acuerdas vale  

— esta bien estrella, 

—  ven te enseñare mi casa y a mi hijo  

— claro.

No era una casa muy grande pero tenía tres habitaciones, la sala no era grande, tenía la mesa, las sillas y la cocina estaba pasando la sala en un cuarto pequeño pero afuera habían varios  cultivos   

—  usted los planta  

— si   

— y  su hijo le ayuda debe de ser un pequeño extraordinario  

— a quíen llamas pequeño.

 Aidelin se da la vuelta para ver quien  le hablaba, era un chico joven, tenía los ojos azules, pelo negro, de piel blanca, un poco más alto que ella que traía unos audífonos negros en su cuello que lo rodea  

— te diriges a mi  

— si,  no soy ningún niño tengo 17 no tengo cuatro para que me trates de pequeño  

— lo siento ¿ y cómo te llamas?  

— dereck ¿ y tú ?

 — aidelin   

—madre   

— si

 —  volviste a recoger a un extraño, tienes que dejar de hacer eso porque no la devuelvas al lugar del que viene, ¿Que no tiene casa?  

— si,  dice que vive en una mansión 

 — mucho mejor que se vaya a su mansión

 —  no por favor,  no me hagan ir 

 — porque no.

 dice dereck 

— no lo sé pero siento que si vuelvo a ese lugar me harán mucho daño,  por favor les ayudaré  en lo que sea pero no me eches 

 — bueno, ya calmate

 —  madre desayunas

 — no, ya lo hice 

 — y tú aidelin 

—  también ya desayuné 

 — bien más para mí creo.

 

 

 



Rh robledo

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En el texto hay: aventura vampiros

Editado: 25.08.2019

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