La Teoria del Patan

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No puedes vivir sin mí.

Después de estar un rato en la cafetería, vuelvo a casa e inmediatamente me meto en la cama. No me importa que sean las tres de la tarde.

Sin embargo, Sophia parece decidida a no dejarme dormir. Cuando abro los ojos ella está para frente a mi armario.

— ¿Qué estás haciendo? — Pregunto medio dormida.

—Te busco un atuendo.

— ¿Por qué? — Pregunto mientras me siento.

— ¿Recuerdas a Todd?

— ¿Todd?

— El chico de la cafetería, va a la escuela con nosotras, es muy amigo de tu nuevo amigo Loukas.

— De acuerdo, ¿Qué hay con Todd?

— Tiene una pequeña reunión en su casa.

— No más fiestas, mañana tenemos clases.

— No es una fiesta.

Por supuesto que lo es.

— No quiero ir. — Digo acostándome de nuevo, completamente decidida a dormir un poco más.

— Bien.

—¿Bien? — Repito con desconfianza. No puedo creer que acceda tan fácilmente.

Avanza hasta mi cama y se sienta en una orilla. Pone una mano sobre su pecho y finge una exagerada expresión dramática.

— Supongo que tendré que ir sin mi mejor amiga. — Seria una gran actriz de telenovelas. — Quien sabe lo que podría pasar. Tal vez conozca a un vendedor de drogas que le ponga algo a mi bebida y llame a todos sus amigos y…

— Ya basta.

— Entonces encuentra que ponerte.

— Tu eres la amiga más manipuladora del mundo.

— Lo sé — Dice orgullosa.

— Aun así, no iremos.

— Si iremos

— No

— Si

— No

— Si

— Por última vez, no.

Lo siguiente que se es que estoy en una casa enorme, la música podría ensordecerme y hay más gente que en la fiesta anterior.

Todos los que están en la fiesta empiezan a distribuirse por diferentes lugares, algunos se quedan en el frente de la casa, algunos más en la sala de estar, otros en la cocina y algunos más van a la piscina.

Por nuestra parte, Sophia está buscando a Todd, mientras yo solo me impresiono por increíble casa en la que estamos.

La piscina es enorme y está decorada con algunas pelotas inflables que flotaban entre la espuma, también parte de la decoración, que hay sobre el agua.

— ¿Puedo robarme a tu amiga? — Dice Todd apareciendo frente nosotras.

—Por supuesto. — Le respondo.

Mi intención es dejar que Sophia se vaya a divertir un poco con este chico, pero sin perderla de vista.

— Así que no puedes vivir sin mí. — Dice una voz a mis espaldas.

Loukas.

— Vete de aquí. — Le digo en cuanto lo tengo de frente.

— ¿Estas siguiéndome? — Usa una voz coqueta.

¿Por qué está haciendo eso? No me interesa y no sé qué hacer para dejárselo claro.

— Estoy aquí con mi amiga.

— No te creo.

— No me importa lo que tu creas.

No soy tan grosera con todo el mundo, pero hay algo en este chico que despierta lo peor de mí.

— Dices que no te agrado, pero no dejas de buscarme.

— Yo no estoy buscándote. — No me gusta la sonrisa en su rostro, se cree tan superior. — Eres tú quien no deja de seguirme. Me buscaste en la fiesta ayer, me buscaste en la cafetería hoy y apuesto a que estabas buscándome aquí.

— En la fiesta te confundí con otra chica, en la cafetería estaba con Todd y esta es mi casa, mi piscina y mi fiesta.

— Oh. — Quisiera decir algo más inteligente, pero no se me ocurre nada. — Yo...

No digo nada más. Una chica le grita desde la piscina. Estoy segura de que debe ser peligroso nadar con toda esa espuma, pero ella parece tan desesperada por lucir bien que dudo que su propia seguridad le importe.  

No quiero saber lo que va a pasar entre ellos dos, aunque puedo imaginarlo, así que mejor camino hasta alguna de las sillas vacías y, como suelo hacer en las fiestas, tomo mi celular para ignorar a todos a mi alrededor.



SamWONDERSTRUCK

Editado: 21.04.2019

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