La Teoría Schröndiger© (snypp#2)

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Capítulo 16

Gael se disculpó el lunes por la mañana, después de que me buscará y yo lo confrontará por sus acciones, tenía un feo moretón y la nariz hinchada. 

—Ágata perdóname— dijo con vehemencia— no sé que me pasó, no debí de reaccionar así, solo que cuando te vi en los brazos de él no pude contenerme, pero te juró que no quise hacerte daño— contestó con arrepentimiento. 
Lo miré a la cara se veía fatal y en sus ojos se veía un arrepentimiento sincero. 
—Está bien Gael pero no lo vuelvas hacer o jamás te hablaré de nuevo. 
El asintió. 
—Te juró que no volverá a pasar, te traje algo en son de paz— sacó unas flores rojas detrás de su espalda. 
Eran muy bonitas. 
—Gracias son hermosas. 
El sonrió. 
—Tu lo eres más. 

Le sonreí. Mi sonrisa se borró cuando miré a Leónidas abrazando de la cintura a Mónica y le sonreía con chulería. 
Sentí furia pero traté de pensar en otra cosa porque al fin de cuentas no era mío o ¿tal vez si? 

Cuando nos juntamos en pareja Leónidas me ignoró pero a Mónica le mandaba sonrisas seductoras, lo ignoré. 

—Fui a tu departamento ayer— comentó con voz aburrida. 
Le contesté de la misma manera que el. 
—No estaba. 
—Si me di cuenta— contestó con sarcasmo. 
—¿Qué querías? 
—Entregarte tu bolso por cierto linda música la que traías en tu iPhone. 
Lo pulverice con la mirada, ¡imbécil! 
—Te dio tiempo de andar de fisgón con mis cosas y atender a Mónica— respondí con burla. 
El sonrió.
—Claro uno tiene que apañárselas como puede, ¿quién dice que cuando estaba atendiendo a Mónica, no estaba escuchando al mismo tiempo tu música?— preguntó con voz seductora mientras me guiñaba el ojo. 
¡Maldito! ¡Como lo odiaba! ¡Iba a borrar toda mi música por que no soportaba que estando con esa arpía la hubiera escuchado! 
—Eres un...
—¿Gato zarrapastroso? ¿Un gato callejero? 
—Estaba pensando en un insulto más grosero. 
Cuando terminó la clase, ignoré  Leónidas todo el día. Caminé para reunirme con Mica y Estrella. 
—Hey ya oíste lo que anda circulando por la escuela. 
—No, ¿qué cosa? 
—Mónica anda diciendo que tu andas de resbalosa con su novio y anda jactándose que fue a visitarlo ayer a su departamento. 
¿Qué rayos? 
—¿Qué? 
—Es una maldita mentirosa no sabe cómo llamar la atención y por eso anda inventando esas cosas. 
—Hablando de la chismosa. 

Mónica se acercaba con ese balanceo exagerado de caderas, traía una minifalda rosa que parecía más un short de lo corta que era, una blusa blanca que se ceñía a su busto. 
Me sonrió presumidamente. 

—Hola gata. 
—Hola rubia oxigenada. 
Ella me pulverizo con la mirada. 
—Te lo advierto rata de biblioteca deja en paz a mi novio. 
—¿Tu novio? ¿Quién es ese dichoso novio?— pregunté con burla.
—No te hagas la tonta sabes bien de quién hablo, de Leónidas. 
—Mira rubia oxigenada por mi te lo puedes quedar, ¿sabes qué? Te lo regalo— le dije sonriendo. 
Ella me aniquilo con la mirada. 
—Como si te perteneciera— me contestó con voz burlona. 
Si supieras. 
—¿Cómo sabes qué no?— le pregunté con el mismo tono. 
—¿En verdad crees que te haría caso alguien como Leónidas? 
—¿Y a ti? 
—No tengas la mínima idea de que está conmigo— respondió presumidamente. 
—Bien por ti ahora si me disculpas tengo mejores cosas que hacer que hablar contigo y todavía hablar de él. 

Y así la dejé con la palabra en la boca y me fui de ahí diciéndome a mi misma, que Leónidas hiciera lo que se le diera la gana, ya que a mí, no me importaba. 
Claro que es más fácil pensarlo que sentirlo. Puff maldito cupido.



AdyerenLael97

Editado: 18.08.2019

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