La Teoría Schröndiger© (snypp#2)

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Capítulo 28

Varias semanas después.

Las semanas siguientes fue como un sueño, nuestra relación mejoró mucho, ya no estábamos peleándonos en cada instante.

Cada día descubría algo sorprendente de Leónidas, poco a poco me enamoraba más, si enamorarme, algo raro entré nosotros pero que en éstos momentos se estaba reforzando cada día que pasábamos juntos.
Ya había empezado ir a trabajar y era increíble, amaba mi trabajo, mis compañeros de trabajo era muy simpáticos.
Las chicas y yo salíamos a diario a comer o tomar un café.

También había hablado con mi madre y aunque al principio no estuvo nada de acuerdo con que viviera con Leónidas, después de explicarle que nuestro matrimonio sólo era de convivencia y que en el contrato estaba estipulado que solo estuviéramos casados dos años para después divorciarnos y seguir con nuestra vidas, se tranquilizó y me dijo que ojalá pronto pasará ese tormento.

Después de hablar con ella sentí una punzada de tristeza, por primera vez desde que había visto a Leónidas de nuevo me di cuenta que no quería dejarlo ir de nuevo.

Tenía una confusión de sentimientos hacía él.
Suspiré.
Todo podría ser perfecto si no estuviera todavía la víbora con nosotros, ¿es que esa mujer nunca se iba a ir? Estaba que la agarraba del cabello y la arrastraba afuera de mi casa.

Ya no soportaba las miradas e insinuaciones que le hacía a Leónidas pero lo que más me irritaba es que esa mujer se hiciera la víctima y fuera a quejarse con Leónidas de que yo la trataba mal.

Y para colmo Leónidas le creía, eso es lo único que me fastidiada de estar en esa casa, esa mujer es la que hacía que hubiera problemas entré Leónidas y yo.
Y cuando intentaba hablar con Leónidas sobre el comportamiento de Patricia Leónidas siempre la excusaba o la defendía argumentando que estaba sola y deprimida.

Si claro deprimida, esa mujer no conocía el significado de esa palabra.
Quitándome esos molestos e inquietantes pensamiento me bajé de la cama para comenzar otro nuevo día, hoy no iría a trabajar y por eso mismo había estado planeando prepararle una cómoda típica mexicana, menudo.
Sonriendo con ese pensamiento y la cara que pondría Leónidas cuando supiera que había cocinado especialmente para él.

Cuando me levanté para cambiarme miré una rosa amarilla y una tarjeta en la mesita de noche.

Sonreí con alegría, Leónidas es muy romántico. Para ser sincera me estaba enamorando de él.

La tarjeta decía:

"No quería despertarte ya que te veías tan hermosa como está flor que en éstos momento está contigo, piensa en mí como en estos momentos yo lo estoy haciendo".

Atte. Tu marido al que quieres mucho Leónidas.

Me reí.

Engreído.
Agarré la flor y la tarjeta y las abracé a mi pecho, animada por lo que había hecho Leónidas por mí, me cambié y bajé los escalones con una gran sonrisa en mis labios.

—Buenos días Ágata.
Le sonreí.
—Buenos días Jessy.

Me encaminé hacía la cocina para preparar el menudo.
Entré Jessy y yo empezamos a prepárarlo, contándonos anécdotas y riéndonos se algunos chistes que decía Jessy.
Después de terminar el menudo me di cuenta que muy pronto llegaría Leónidas del trabajo, Jessy y yo preparamos la mesa con un hermoso mantel blanco con dorado de encaje, unas rosas en el centro e iba a poner velas pero como la víbora nos iba a acompañar a comer me abstuve de hacerlo. Jessy sirvió los platos en la mesa mientras yo iba a vestirme.

Me puse un vestido blanco de encaje, con una pañoleta anaranjada en el cabello y unas sandalias blancas con anaranjado, me maquillé sencillamente, cuando me miré al espejo mis ojos brillaba y tenía sonrojadas las mejilla además que tenía una gran sonrisa en mis labios.
Escuché que se abría la puerta de la casa y la voz de Leónidas retumbó en el vestíbulo.
—¡Oh dios mío! ¡Huele riquísimo!

Sonreí al escuchar eso.
Bajé las escaleras y miré como Leónidas se sacaba su suéter negro, se quitó la corbata y se desabrochó los primeros botones de la camisa, cuando me volteó a verme sonrío alegremente.

—Estas preciosa y huele muy bien— declaró caminando hacía a mí con su mirada plateada brillando de ternura, sonrío, me agarró de la cara y me besó suavemente en los labios.
—Me alegró que te guste ya que te prepare un menudito— contesté sonriendo.— Leónidas gracias por la flor y la tarjeta.
Leónidas me abrazo.
—No tienes nada que agradecerme cariño— respondió mirándome a los ojos— ¿tu preparaste la comida?
Sonreí.
—Jessy me ayudó.
—No mienta señorita Ágata, ella lo hizo sola yo solo partí la verdura— comentó sonriendo.
Me sonroje y Leónidas sonrío.
—Gracias Jessy por aclararme eso— le respondió guiñándole el ojo, Jessy le correspondió con una sonrisa pícara.

Leónidas me abrazó y me beso en los labios dando vueltas conmigo como si fuéramos unos niños.

—Leónidas basta— declaré sonriendo.
Leónidas sonrío.
—Es la primera vez que cocinas para mí y estoy tan contento por eso— contestó mirándome a los ojos— apuesto que va a estar riquísimo ese menudo así que vamos a probarlo— respondió agarrándome la cintura de manera posesiva.

Cuando Leónidas y yo entramos al comedor, la víbora ya estaba sentada en la mesa, le sonrío a Leónidas de manera coqueta y a mí me dio una mirada envenenada.

Cuando nos sentamos a comer todo estaba perfecto, el menudo sabía muy bien. Estaba tan alegre por saber que me había salido bien la comida y que le iba a gustar a Leónidas que me sorprendió cuando Leónidas dejó caer la cuchara con fuerza. Di un respingo por la sorpresa y volteé a verlo.
Me sorprendió ver sus ojos que se habían vuelto negros por la furia.
¿Qué rayos?

—¡Pensé que ya habíamos acabado con estos jueguecitos Ágata!— exclamó Leónidas furioso levantándose de la mesa.

Me quedé en shock, ¿qué rayos había pasado?

—¡Pensé que ya habías terminado con esto! ¡Pero sigues haciéndolo!
—¿De qué hablas Leónidas?— pregunté sorprendida.
—¡No te hagas la tonta Ágata tu sabes de lo que estoy hablando!— gritó señalando la comida.
—Leónidas...— dije sin entender nada ¿tan horrible sabia mi comida que se había puesto furioso?
—Basta Ágata solo para— respondió alejándose del comedor, agarró las llaves de su auto y salió de la casa dejándome en shock.



AdyerenLael97

Editado: 18.08.2019

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