La Venganza de las Sombras ⚫ En Curso

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SOPHIA.

Siento algo húmedo por mi rostro haciendo que lentamente fuera despertando, abro un ojo disimuladamente viendo como Caleb estaba encima de mí repartiendo besos por mi hombro, Sonrió un poco y sigo haciéndome la dormida.

Siento que sus besos van de allí hacia mi cuello dejando unos cuantos allí, trate de no reír por la cosquillas que siento lográndolo, besa y lame un poco mi marca que el hizo y luego sigue su camino hasta llegar a mi mandíbula, deja un beso allí y luego pasa a mi mejillas, mi nariz, mis ojos, mi frente y se detiene unos segundos.

Siento que vuelve a mi cuello donde empieza a repetir de nuevo sus besos pero esta vez no aguanto la risa lo que hace que pare.

Abro los ojos observando como sonríe divertido mientras yo lo hago con inocencia.

- Sabia que estabas despierta. – Dijo y yo reí un poco. – Buenos días princesa.

- Buenos días amor. – Nuestros alientos se mezclan en cuando él se acerca y nuestros labios chocan comenzando un beso.

Empieza con un beso lento y amoroso que hace que nuestros labios se muevan con sincronía. Me toma de la cintura y me da la vuelta quedando yo encima de el aun besándonos. El beso se vuelve aún más apasionado, coloco mis manos en su cuello y empiezo acariciar el cabello de su cuello mientras profundizo más el beso el cual se vuelve más apasionado.

Muerdo su labio inferior haciendo que gruña, el aprieta más su cintura haciendo que gima cuando siento su dureza, el aprovecha la oportunidad y explora mi boca con su lengua. Siento que me quedo sin oxígeno por lo que, con una pequeña mordedura a su labio, me separo. ¡Maldito oxigeno!

Me separo lentamente de él y juntamos nuestras frentes recuperando la respiración.

- Bajare a hacer el desayuno. – Dije mientras le daba un último beso y me separaba de él empezando a caminar hacia la puerta.

Antes de poder salir me tomo de la cintura dándome la vuelta quedando frente a frente.

- Ni creas que me vas a dejar así. – Dijo mientras me apretaba a él.

- ¿Nos damos un baño? – Dije picara, él sonrió travieso y pude ver como sus ojos se colocaban más oscuros.

- Me agrada esa idea. – Dijo y empezó a quitarme la camisa del pijama mientras caminábamos de espalda entrando al baño.

Fue un grandioso baño como podrán imaginar.

Luego del baño me coloque unos shorts deportivos junto con una gran camiseta de Caleb y me hice un moño desordenado en el cabello

Luego del baño me coloque unos shorts deportivos junto con una gran camiseta de Caleb y me hice un moño desordenado en el cabello. Me quede sin zapatos porque amaba ir sin ellos por la casa.

Baje a la cocina mientras él iba al pateo a hacer un poco de ejercicio, decidí preparar unos ricos cachitos para ambos.

Busque los materiales, tenía casi todo exceptuando la harina, la busque por los estantes de abajo buscando sin resultado. Mire los estantes altos que se encontraban allí, había jurado que la última vez deje un poco por lo que seguro estaría allí. Bufe, algunas veces odiaba ser pequeña.

Me coloque de puntitas tratando de alcanzarla pero no lo logre, tome un banco y me subí en él.

- Te encontré. – Tome la harina entre mis manos sonriendo. Cuando estaba a punto de bajar una voz me hizo dar un salto.

- Cariño. – Tropecé en el banco, trate de tomar el estante sin éxito.

Pensé que mi cuerpo chocaría con el suelo pero unos musculosos brazos de detuvieron.

- Lo siento. – Dijo riendo mientras yo le daba un pequeño golpe en el hombro.

- Me has asustado. - Todavía seguía en sus brazos. - ¿No piensas bajarme? – El negó.

- No, prefiero tenerte así. – Dijo mientras daba un beso en mi cabello.

- Debo preparar el desayuno. – El bufó a lo que reí.

- Debes de tener cuidado la próxima.

- Pero si tú me has asustado. – Lo acuse. El me bajo de sus brazos.

- Ya, ya. – Levanto sus brazos. - ¿Qué vas a preparar?

- Cachitos. – Dije riendo.

- Rico. – Lamio sus labios. Me abrazo de la cintura y coloco su barbilla en mi hombro. – Te ves muy sexy con mi camiseta puesta.

- Tú te ves sexy sin ella. – Dije dándome la vuelta, solamente tenía puesto un mono de color negro, unos zapatos deportivos y una gorra hacia tras del mismo color. Mordí mi labio. – Ahora déjame hacer el desayuno.

- Yo te voy a ayudar. – Dijo con una sonrisa tomando mis manos las cuales amasaban la masa de los panes.

Cuando terminamos de amasar empezamos a enrollarlos con los distintos ingredientes de relleno.

- Cat llega dentro de un rato. Ha dicho que el avión esta por aterrizar. – Dijo mientras observaba su celular respondiendo al parecer un mensaje.

- Perfecto, que bueno que hemos hecho más cachitos de la cuenta. – Dije alegre de poder volver a ver a Cat.



CrazyForever29

Editado: 26.01.2020

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