La Venganza de las Sombras ⚫ En Curso

Tamaño de fuente: - +

⚫24

SOPHIA.

Desperté lentamente escuchando el canto de los pájaros a través de mi ventana abierta transmitiéndome paz... ¿A quién rayos engaño? Los gritos o mejor chillidos de Ethan me despertaron, parecía una niña llorando y gritando.

Gruñí y me levante malhumorada, esto del embarazo también me irritaba y mi humor no era mal sino horrible además que los mareos y vómitos me tenían estresada. Me despertaba en la madrugada vomitando todo lo que había comido, Caleb se levantaba preocupado insistiendo en ir al doctor pero siempre colocaba una excusa para no ir, debía de darle la noticia rápido.

Al día siguiente de enterarme fui a una consulta confirmando así de que si estaba embarazada y ese día no podía estar de un mejor humor.

Me levante sintiendo un mareo enseguida, tome la cabecera de la cama para sostenerme y cerré mis ojos esperando a que pasara. Luego de unos segundos abrí los ojos viendo que había pasado y suspire.

- Cariño...Te estoy esperando ansiosa pero estos mareos no dan tregua conmigo. – Acaricie mi abdomen aun plano.

Camine hasta la ducha y luego de un baño rápido de agua tibia me coloque algo cómodo para estar en casa pero suficientemente decente para visitas, unos shorts cortos deportivos con una camisa holgada de Mickey ambos de color gris claro y detalles blancos y por último me coloque unos converse blancos cómodos y un reloj sencillo para complementar.

Baje lentamente las escaleras para no tener mareos y me dirigí hacia la oficina de Caleb de donde provenían los chillidos acompañados de risas varoniles        

Baje lentamente las escaleras para no tener mareos y me dirigí hacia la oficina de Caleb de donde provenían los chillidos acompañados de risas varoniles. Mire el reloj en mi muñeca y abrí los ojos como platos al ver la hora, marcaba las tres de la tarde, Caleb no me había levantado a pesar de que le dije que lo hiciera.

Rápidamente busque un helado de la nevera ya que me dio hambre, vainilla con trozos pequeños de chocolate mi favorito. Lo tome y camine de nuevo a la oficina entrando sin tocar asombrándome por la escena que se encontraba allí. Ethan estaba encima del escritorio de Caleb gritando mientras Caleb, Mike y Cat reían a carcajadas de él.

- ¿Qué está pasando aquí? – Pregunte.

- Ethan... Le tiene miedo a las mariposas. – Respondió Caleb tratando de parar de reír fallando en el intento.

Mire la habitación hasta ubicar a la mariposa hasta encontrarla, me acerque a ella y extendí mi mano para que se posara en ella, sonreí al ver lo hermosa y pequeña que era.

- Oh, pero si es hermosa Ethan. – Dije mientras la observaba.

- ¿Hermosa? Esas cosas son monstros.

- Ethan esta pequeña cosita no te haría nada. – Dije acercándome a él haciendo que pegara un gritillo.

- ¡Aléjala de mí! – Grito mientras caía del escritorio haciendo que todas las risas se intensificaran.

Sin poder evitarlo reí un poco y me acerque a la ventana abriéndola y liberando a la mariposa que se fue volando hasta desaparecer de mi vista.

- Listo Ethan, ya se ha ido. – Dije cerrando la ventana. Me di la vuelta observando a Ethan observarme.

- ¿Estas segura? Confío en ti.

- Si Ethan. – Sonreí, él se colocó a mi lado y observo a los chicos molestos quienes reían bajo burlándose de él. – Ahora. – Me cruce de brazos. – Caleb ¿Por qué no me has despertado? Son las tres de la tarde.

- Lo siento hermosa, te vi dormida con tranquilidad y no quise despertarte. – Dijo y no pude evitar sentir ternura aunque jugaría con él un poco.

- No Caleb, te dije que tenía cosas que hacer. – Lagrimas salieron de mis ojos y me felicite al tener tanto talento para la actuación.

Trate de salir de la habitación pero en un instante vi todo borroso, cerré mis ojos esperando el golpe el cual nunca llego por unos brazos que me atraparon en el momento justo. Poco a poco abrí los ojos tratando de que mi vista se enfocara viendo a los chicos preocupados a mi alrededor.

- Amor ¿Estas bien? ¿Qué ha ocurrido? –Pregunto preocupado.

- Estoy bien Caleb, solo me he mareado. – Dije mientras me levantaba con ayuda de ellos.

- Tenemos que llevarte al doctor.

- No no, ya estoy bien. Solo ha sido un pequeño mareo para ya estoy bien.

Tenía que decírselo hoy mismo.

Cat, Mike, Ethan, Caleb y yo nos encontrábamos viendo películas como ya se nos hacía costumbre, Estábamos viendo Frozen la cual pasaban por la TV



CrazyForever29

Editado: 26.01.2020

Añadir a la biblioteca


Reportar