La Venganza de las Sombras ⚫ En Curso

Tamaño de fuente: - +

⚫36

SOPHIA.

Había llegado uno de los días especiales de la familia para comenzar el año con buen pie, hoy era el cumpleaños de Cat, Caleb y yo queríamos que fuera un día excelente para ella ya que ella se lo merecía.

Nos levantamos más temprano de lo normal con la finalidad de prepararle un pastel de su sabor favorito, red velvet relleno de crema chantillí.

Luego de cepillarnos y prepararnos bajamos a la cocina lo más callado que pudimos, aunque sabíamos que tenía el sueño pesado no podíamos arriesgarnos, queríamos que fuera una sorpresa, pero con Caleb tropezando con todo quizás eso no pasaría.

Por suerte los niños no habían despertado por lo que se nos hizo más fácil la preparación, claro además de distraernos besándonos o riendo juntos. Cuando la masa estuvo lista la metimos en el horno y esperamos mientras preparaba la crema chantillí.

La puerta de atrás fue abierta y vimos como Derek entraba por ella, gracias a dios no había tocado el timbre, habíamos hecho un gran esfuerzo por no despertarla y él no lo arruinaría.

- Hola Derek. – Dije dándole un leve beso en la mejilla mientras trataba de no aplastar las rosas que estaban en sus brazos.

- Hola Sophia ¿Cómo están? – Pregunto mientras saludaba a Caleb con un apretón de manos.

- Todo está bien, los bebes y Cat siguen durmiendo. Llegaste justo a tiempo para darle la sorpresa. – Dije mientras Caleb sacaba el pastel del horno. – Por cierto, te ves bien. – Alague mientras veía el lindo traje de color azul rey.

Me acerque a la mesa mientras tomaba la manga pastelera y rellanaba el pastel que Caleb ya había cortado.

- Gracias. Cat una vez me dijo que si llegaba justo así sería una mujer muy feliz. – Dijo mientras se encogía de hombros haciéndome reír.

- Bueno una vez lo leímos en un libro y nos fascino a ambas. – Dije cuando terminaba de cubrir el pastel con la crema chantillí y colocándole algunos dandis en el. – El pastel está listo, vamos a dárselo.

Los dos asintieron y empezamos a subir hasta la habitación de Cat. Entramos en silencio viéndola dormir pacíficamente, Derek sonrió con amor lo cual me dio mucha ternura.

Los tres nos acercamos a su cama y Caleb se inclinó para empezar a susúrrale tratando de despertarla.

- Hermanita. – Susurro. – Hermanita despierta. – Cat empezó a moverse y lentamente se sentó en la cama mientras se frotaba los ojos.

- ¡Feliz cumpleaños! – Dijimos Caleb y yo al unísono por lo que ella sonrió ampliamente.

- Muchas Gracias, pensé que lo habían olvidado. – Dijo mientras yo le acercaba su pastel. – Que rico se ve ¡Y es crema chantillí! – Dijo a lo que asentí riendo al ver su emoción.

- Feliz cumpleaños princesa. – Dijo Derek acercándose a nosotros por lo que Caleb y yo le dimos un espacio.

- Amor ¡Gracias! – Tomo las flores y le dio un beso en los labios a Derek. Ella se sonrojo a lo que nosotros reímos. – Están muy hermosas.

- Y te tengo otro regalo, espera aquí. – Dijo antes de desaparecer de la habitación.

- ¿Viste que hizo lo mismo que el chico del libro? – Yo asentí y ella salto emocionada. – Y él se veía cien veces mejor.

- ¿Preparada? – Grito fuera de la habitación.

- ¡Si! – Dijo mientras colocaba el pastel y las rosas a un lado.

Derek entro junto con dos perros con él, el primero era uno de mediana estatura y de color marrón, el otro era un poco más grande y era de color negro y blanco.

- Ow. – Los perros se subieron a la cama y empezaron a jugar con ella haciéndola reír. – ¡Gracias, Gracias, Gracias!

Dijo antes de abrazarlos a ambos con mucho amor. Los dos perros eran realmente enérgicos y no dejaban de saltar a su alrededor.

- Son los perros que querías adoptar ¿Recuerdas?

- Claro que si amor, gracias. – Ella se levantó y lo abrazo siendo correspondido por él.

Escuche a los bebes llorar por lo que supe que ambos habían despertado, justo en el momento preciso para dejarlos solos.

- Bueno, iremos con los bebes. – Dije tomando la mano de Caleb y arrastrándolo conmigo.

- Amor. – Dijo en tono de reproche.

- Vamos. – Lo jale más fuerte.

- Los estaré vigilando. – Susurro mientras hacia una seña con sus dedos.

- ¡Vamos!

- Si amor. – Escuchamos la risa de los chicos antes de salir de la habitación dirigiéndonos a la de los niños.

Los bebes empezaron a balbucear en cuanto nos vieron y cada uno tomo a uno saliendo de regreso a la cocina para poder desayunar.

- No puede ser que los hayamos dejado solos. – Dijo Caleb sentándose en la isla de la cocina con Alice y Thiago en brazos.

- Ellos son mayores de edad Caleb, son adultos y tenemos que respetar su privacidad. – Dije terminando la papilla de los niños para dárselas. – Algún día ella se ira de casa a vivir junto a el aunque no lo quieras.



CrazyForever29

Editado: 26.01.2020

Añadir a la biblioteca


Reportar