La Vida en 0,3 Segundos

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•|Díez|•

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—Por qué salvaste a esa mujer — le pregunta Zoé mientras corrían detrás de sus compañeros

—Sentí que era lo correcto ¿Tu no lo harías?

—Si, pero ese no es el caso… — trato de explicarle pero fue interrumpida por Linsy

—Ya llegamos, mantengan silencio, según la información este lugar está repleto de guardias

El lugar era un edificio de dos pisos con una plaza enorme en el centro de este, era un construcción un tanto extraña pues el edificio rodeaba la plaza pudiendo ser observada desde fuera.

Una reja gruesa de color rojo sellaba la entrada, el segundo piso era atravesado por un balcón el cual era transitado por peones cada dos por tres

—Yo podría acabar con ellos y abrirles paso —Propone Robert dando un paso adelante

El grupo se encontraba tras un edificio que estaba diagonal a la base enemiga

—Primero debemos saber cuántos son, si hay miembros de las Alas negras —Replica Zoé para luego quedarse muda al ver a tres Ángeles caer en medio de la plaza y seguido los peones se reúnen dentro

—¿Esos quienes son? —Pregunta Arturo con la boca abierta del asombro

—No pude identificarlos —replica Linsy —Son Ángeles caídos pero no parecen de las Águilas negras

Robert los cuenta señalándole con el dedo a cada uno  —Nosotros somos cuatro, podemos con peones y Ángeles caídos

—Somos cinco, se te olvidó contarme —Replica Arturo

—No, no se me olvidó —Afirma el mirándolo fijamente

—Deja de hacerte el idiota Robert —Le crítica Linsy —Somos cinco y estoy segura que Arturo será de ayuda

—Y yo se muy bien cómo —Interrumpe Sander mirándolo con una risa escalofriante.

Un fuerte sonido seguido de otro alertaban al grupo, claramente era una batalla que se libraba en la plaza de ese edificio, una pelea que no están luchando ellos, el grupo se volvió a separa. Sander, Robert y Linsy lanzan por los Aires a Zoé y Arturo con destino a la batalla.

Zoé se acerca a Arturo abrazando en los aires envolviendose en una esfera de tiempo la cual hace que caigan al suelo rodeados de todos los presentes captando su atención.

Ellos toman pose de batalla para recibir a todos esos peones que se dirigían a ellos con intención de acabarlos. Una vez ellos estaban concentrados Robert, Sander y Linsy oxidaron las rejas entrando al edificio con el paso libre para entrar a la plaza.

—Nos dejaremos robar la atención —Comenta uno de los entes alados

—Por supuesto que no — le responde uno de sus compañeros

Los Ángeles caídos con su imparable velocidad atacaron sin piedad, eran en total 18 peones los cuales estaban equipados con subfusiles MP5 y UMP, la sangre Pintaba el suelo de la plaza y en menos de lo esperado sólo se mantenían en pie los alados y Zoé al lado de Arturo los cuales petrificados ante el poder de esos seres.

—Quien Rayos son ustedes —Gritó Sander invadiendo el lugar al lado de sus compañeros

—Eso quisiera saber —Responde Zoé acercándose a ellos.

El grupo se reunió frente de los alados esperando respuesta

—Parece que ya son todos, tal parece que esto no fue más que otra más de sus absurdas distracciones —Argumenta uno de los Ángeles.

Ellos eran de una estatura admirable con la piel completamente blanca y los labios y ojos café claro, sus cuerpos eran atléticos y di cabello largo hasta los hombros de color castaño, sus alas grises con marrón con cantidades donde anteriormente habían plumas. Vestían una falda guerrera de color veis protegida con mallas de alta resistencia, su cuerpo estaba descubierto y con muchos tatuajes de palabras en latín.

—No tenemos duda de eso, pero queremos saber si ustedes son el enemigo —le interroga Zoé al aparente líder del grupo.

—A menos de que sean aliados de Lucifer no creo que tengamos problemas —Expresa el ángel

—Sabíamos que la alianza con ustedes era un hecho pero jamás pensé que vendrían a la batalla con nosotros —confiesa Zoé mientras el grupo baja la Guardia tomando asiento en cualquier lugar y retomar fuerzas.

—Mi nombre es Tamiel. Mis hermanos Ramuel Danel y yo venimos a sellar el portal de este país, nos pidieron ayudarlos pero no es una obligación —Advierte el ángel caído para segundos después da la vuelta ordenando a uno de sus hermanos buscar alguna pista que los guíe a la verdadera base enemiga.

Robert gruñe mientras Sander frunce el entrecejo —Pensé que ellos eran más amigables — le susurra Arturo a Zoé

—Yo también lo pensé, algo extraño sucede — réplica ella mirándolos fijamente

15 minutos después Ramuel le dice a Tamael que el lugar está vacío y no hay pista de las Águilas negras a lo que él responde dirigiéndose a todos —El lugar está limpio, será mejor encontrar donde pasar la noche, mañana temprano buscaremos el nido de esas aves.

Zoé no es que este muy desacuerdo con parar, pero los hechos y el cansancio de la batalla la convencen — Entonces vamos a nuestra base — propone la chica



SrOrtega

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En el texto hay: misterio, mitologia, romance

Editado: 29.04.2019

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