Lagrimas Del Corazon

Tamaño de fuente: - +

5

Keith

cuando llegue a mi habitación me acosté en la cama, estaba cansada y mis ojos estaban hinchados por las lagrimas, muy pronto comenzarían las clases y espero no tener que toparme con ellas, quisiera pasar estos últimos 6 meses tranquila sin que me molesten.

Decidí salir de mi habitación para ir al patio a seguir leyendo, aunque ya ningún lugar es seguro para leer, porque ellos siempre estarán dando vueltas por todos lados, necesito pensar un rato sin que nadie me moleste, ni siguiera que luz me de su charla de siempre sobre lo desagradable que son ellos.

Salí de mi habitación con el libro e ignore todas las miradas de mi alrededor, cuando me encontraba en el patio me senté en un árbol que estaba cerca, la sombra era buena y eso me gustaba, porque me ayudaría a leer sin ningún problemas.

mientras pasaba las paginas escuche un ruido extraño proveniente del cuarto de servicio, me levante extraña y camine en dirección hasta allá, cuando llegue al frente de la puerta escuche el ruido perfectamente, abri con cuidado la puerta y me asome.

quede sorprendida cuando vi a Mario y una chica desnudos cogiendo, mis mejillas tomaron un color rojo y cerre la puerta, no podía creer que lo estuvieran haciendo ahí, es antihigiénico no puedo creer que lo hagan aca.

-chismosear es malo.-me sobre salte cuando escuche una voz, levante la miraba para encontrarme con los ojos de Eric.
-callate.-dije seria y empecé a caminar para él lado contrario de donde él se encontraba.

Mientras caminaba sentí como un brazo me detuvo, mire para la dirección y me encontré con él otra vez.

-que quieres.-dije en tono molesto.
-tranquila no eres de mi tipo.-dijo del y yo frunci del ceño.
-crees que eso me importa.-dije seria y él puso una sonrisa burlona.
-entonces porque escapas de mi.-dijo él y yo jale mi brazo, pero su agarre era mas fuerte.
-porque pusiste una lista y me colocaste de primera.-dije en tono molesto.
-ven.-dijo el y empezó a caminar en otra dirección, no sabia para donde me llevaba pero no quería averiguarlo.
-dejame.-dije mientras intentaba soltarme pero él tenía más fuerza que yo.

No se para donde ibamos pero lo que si sabia es que por alguna razón extraña mi corazón estaba acelerado y eso me asustaba, él tenia unos ojos oscuros pero muy hermosos. Me cachetie mentalmente por pensar algo asi.

No se cuento tiempo caminamso pero estábamos lejos del internado, ya habíamos llegado a la cerca que había.

-para donde me llevas.-dije nerviosa.
-la gatita ya guardo las garras.-dijo él y yo hice una mueca.

Con que derecho me dice así, no tengo cara de gata para que me ponga un apodo ridículo como ese.

Por un arbusto se agacho y me jalo.-olle, espera.

Dije pero él no me hizo caso, con su otra mano me obligo a agacharme. En el arbusto había una gran agujero, él paso y me jalo con él.

Accidentalmente me jalo con mucha fuerza lo que logro que callera encima de él, había quedado a pocos centimetros pero reaccione y me separe.

-para donde me llevas.-dije seria.
-tranquila gatita.-dijo él y se levanto.

Empezó a caminar y yo hice lo mismo. luego de hacerlo por un largo rato pude ver un hermoso lago.

No sabia porque me traía a este lugar.

-bueno aquí es un buen lugar para hablar.-dijo él y yo lo mire.
-porque me trajiste.-dije mientras me acercaba al lago.
-bueno me preguntaste porque la lista,¿no?.-dijo él y yo me senté.
-si.-dije y él se sentó a mi lado.
-pues porque tus ojos me parecen hermosos, no dije mentiras con esa lista y tal vez no tenia planeado que pusieran mi nombre, pero...vi como la chica te empujo.-dijo el y me quede mirándolo.
-pero porque.-dije y él soltó un suspiro.
-pues estaba caminando por eso pasillos y escuche todo, así que espere que salieras de tu habitacion y te seguí.-dijo él y empezó a dibujar algo en la arena.
-no te dije como, si no porque.-dije seria y él me miro.
-no se.-dijo el.-este lugar es bonito.

Dijo el y yo asentí.

-es la primera vez que lo veo.-dije seria.
-en serio.-dijo él con burla y yo puse los ojos en blanco.
-nunca salgo del internado.-dijo y él me miro.
-bueno pues cuando quiera escapar de la burla de ella puedes venir aquí, pero ojo nadie puede saber de este lugar es muy hermoso para ser compartido por terceros.-dijo él y yo asentí.

Nos quedamos mirando el lago durante un largo rato hasta que él sol callo frente a nosotros.

No sabia porque estaba aquí con él, pero me sentía bien estando cerca de él, por alguna razón extraña me sentía bien a su lado, tal vez es porque no me abarcó como hicieron los demás.



Angie Zambrano

Editado: 19.05.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar