Lágrimas y sangre

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39. Super luna

Francessca les había informado que Gabriele había escapado luego de que ella y William fueran tras él. Al parecer, el Renegado tenía todo planeado meticulosamente para darse a la fuga una vez completara su macabro plan. La italiana le había pedido a Clare que se reuniera con Seok Joon en cuanto fuera posible, el Príncipe quería saber cómo se encontraba el nuevo inmortal, además Viktor estaba por llegar a la ciudad y tenía deseos de verla. La vampira acepto, pidiendo un plazo de dos semanas antas del encuentro para ayudar a Jacke a adaptarse a su nueva condición.

Una vez de vuelta en casa de la vampira Jacke le preguntó por sus hermanos, quería ir con ellos y abrazarlos. Al fin, el miedo que sentía había desaparecido; sin embargo, Clare le prohibió cualquier contacto con los pequeños humanos por el momento. Así mismo le aseguró que Natalia se estaba encargando de los pequeños en ausencia de él, le contó la mentiría que habían maquilado para que los pequeños estuvieran tranquilos y esperando el regreso de su hermano. Le juro que Peter y Anna se la pasaban de excelente junto Natalia. Si aún fuera humana sería una madre excelente, había pensado Clare la primera vez que vio a la vampira sostener en brazos a la más pequeña de los Knight.

***

Los días pasaron, Jacke cada vez tenía más control sobre sí mismo y la inmortalidad parecía sentarle de maravilla. El neófito insistía en regresar junto a su familia, pero Clare todavía se encontraba escéptica de permitirlo. Por lo que visitaba a los pequeños y luego le contaba las anécdotas del día a Jacke.

Una semana después, se dio la reunión con los Príncipes Oscuros. Clare los había invitado a su cabaña y a media noche estuvieron reunidos juntoa Viktor, Seok Joon y Francessca.

—Un placer volver a verte, Clare Lesage —dijo Viktor en cuanto entro al salón.

—No sé si comparto el sentimiento —contestó la vampiresa.

La comisura izquierda de los labios finos del Príncipe se estiró hacia riba en un intento de sonrisa.

—Me entere de que tu humanidad ha vuelto —dijo recorriendo a Clare de cabeza a los pies como intentado encontrar algún cambio—. Acerté en mencionarles que ni eso cambiaría tu arrogancia y tus feos modales.

Clare hizo una mueca. El vampiro posó los ojos más ella de ella.

—Tú debes ser el Prodigio humano.

—Jacke Knight —dijo el recién convertido ofreciéndole la mano a modo de saludo. Clare evitó rodar los ojos, necesitaba quitarle esas manías humanas. Viktor miró la mano extendida del decadente, soltó una risa burlona y le dio un apretón.

—Esto es extraordinario —dijo el Príncipe luego de dar dos pasos hacia atrás y observar a la pareja con detenimiento.

—¿De qué hablas? —inquirió la rubia.

—¿Lo notan? —Preguntó Viktor. Tanto Francessca como Seok Joon, quien hasta ese momento había permanecido en silencio, asintieron—. Es realmente mágico.

—¿El qué? —insistió Jacke.

—El poder que hay en ustedes —respondió Francessca—. El vínculo que comparten es más fuerte que cualquier otro que hayamos percibido.

—Tanto inmortales como decadentes matarían por poseer ese poder —dijo Viktor inclinando la cabeza hacia un lado y observándonos con detalle; parecía como si pudiera leerles el alma—. La luna de sangre no era cualquier otra luna roja, era una súper luna —explicó—, el poder que lleva consigo el Prodigio se intensificó mucho más. Se supone que el Prodigio humano debía morir para que su magia pasara a ti, al Prodigio vampiro, en cambio lo convertirte. Al compartir su sangre han creado un vínculo que sobrepasa cualquier magia.

—¿Eso qué quiere decir? —preguntaron Jacke y Clare al unísono.

—Ya lo descubrirán mis queridos amigos. Deben saber una cosa, los amantes verdaderos, esos quienes comparten una unión como la suya, pueden luchar contra cualquier cosa. No olviden que el alma del Prodigio y su Destino siempre se encuentran, sin importar qué.

—¿Piensas que aún tenemos alma? —inquirió Clare sin dar crédito y tratando de no dejar salir el tono burlón.

—Si no la tuvieras, Clare Lesage, no te hubieras enamorado de un humano.

—Sí, claro —susurró Francessca con desagrado. La rubia pasó por alto el comentario.

—Gabriele volverá a por ti, debes tener en cuenta que sean cuales sean tus circunstancias ahora o después, debes impedir que ese poder que tienen llegue a sus manos. —Clare asintió—. Nos veremos pronto —dijo y dirigiéndose a la italiana agregó—. Ya conoces su tarea.



Shecid Lovelace

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En el texto hay: vampiros, brujas, angeles caidos

Editado: 31.07.2019

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