Las 3 Guitarras

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9 ¿Solo Amigos?

Llegue aproximadamente a las 2 de la tarde y me sentía como en mi verdadera casa ahora. Lógicamente no vería a Dora inmediatamente ese día, primero tenía que instalarme y llegar al seminario. Cuando llegue estaba lleno de muchos padres de familia y empecé a saludar a todos mis amigos, aunque ya se habían ido algunos como Xavier y Víctor, pero para mi sorpresa me entere de algo que no me esperaba para nada; el Padre Franco, a quien yo estimaba y apreciaba mucho, seria cambiado por un nuevo padre que yo ya había conocido hace mucho tiempo, era el Padre Marcos, quien para ser sincero no pienso que haya sido la mejor opción, ya que con todo respeto el Padre Marcos tenía un gran defecto para el tan gran cargo que le habían encomendado… no sabía decir “no”, muy a diferencia del Padre Guzmán o incluso el Padre Franco, el Padre Marcos era muy poco exigente y estricto, me preocupaba que muchos se fueran a aprovechar de su tan ciega confianza a nosotros los seminaristas.

Como era tradición, realizaríamos un recorrido con la banda de guerra por las calles del pueblo y lo que más me emocionaba era que siempre después del recorrido nos daban la oportunidad de salir un rato, ya que durante casi todo el mes de agosto hay una gran fiesta en el pueblo y yo quería aprovechar ese tiempo para poderme encontrar mi novia a quien tanto quería y extrañaba, Pandora. Recuerdo que nos arreglamos y alistamos con las cajas y las cornetas, salimos a posicionarnos en nuestro lugar correspondiente de la peregrinación y en un momento dado vi a Dora y a Melody cargando una gran canasta llena de diversos víveres, intente saludarlas a ambas, pero solamente me había saludado Melody, Dora ni siquiera se había volteado a ver, supongo que no me había visto, talvez no me escucho o talvez le daba pena saludarme debido a que estaban todos mis compañeros ahí, no lo sé.

Termino el recorrido y solo alcance a ver una última vez a Dora al final de este, pero nosotros tuvimos que quedarnos un poco más de tiempo que ella, por lo que nosotros nos quedamos un buen rato en el punto de finalización del recorrido.

Justo como ya había pensado, se nos dio la oportunidad de salir un rato, pero aún no era 8 de agosto, aun no era cumpleaños de Dora, así que solo quería verla y saludarla para decirle cuanto la había extrañado; cuando tuve la oportunidad Salí inmediatamente a buscar a Dora pensando que talvez la encontraría cerca, pero no fue así, no la vi por ningún lado, así que decidí ir a buscarla por las calles que ambos solíamos recorrer cuando salíamos a caminar los domingos, pero tampoco la encontré.

Luego de casi una hora buscándola supuse que se había cansado por el largo recorrido que habíamos hecho, por lo que talvez se había ido a su casa a descansar, así que regrese al seminario y me dormí, de igual manera al día siguiente era lunes y ella tenía que ir a la universidad en la tarde, ahí la vería, no había ningún problema.

Se había llegado el día siguiente y yo asistí a mis clases normales en las mañanas, me encontré con mis amigos de clase y empecé a buscar cual sería mi lugar; entro Leila al salón y yo como me había dicho a mí mismo, “evitaría todo contacto posible con ella”, así que espere a que ella tomara su lugar para yo tomar el más alejado de ella posible; fuera de eso, todo estuvo muy bien, de igual forma el primer día de clases no se hace la gran cosa, por lo que fue bastante relajado aquel primer día de clases.

Era ya de tarde y el Padre Marcos dijo que habría deporte en la tarde, así que al igual que anteriores ocasiones, yo me fui una hora antes a la cancha de básquet bol para practicar un poco esperando a que llegara Dora para poder estar con ella. No tardo mucho cuando la vi llegar y me saludo desde lejos, así que le di a entender que iría con ella, se sentó en una banca que quedaba cerca de unos arbustos que aproveche para esconderme en ellos, para que ni el padre Marcos ni el Hermano Will quien era muy inteligente, astuto y que además ya sabía algo de mi relación con Dora; no me viesen con ella.

Me acerqué y rápidamente, me escondí en los arbustos y comenzamos a platicar.

Hola Dora…

Hola Alex…

Cuanto tiempo… te extrañe mucho…

No recuerdo detalladamente que tanto nos dijimos, pero si no mal recuerdo me dijo que la dirección escolar estaba pensando en mover la universidad de ahí a la ciudad, no era seguro según Dora, pero aun así eso me dio un mal presentimiento.

Si no mal recuerdo también le pregunte si estaría en su casa esa noche, a lo que ella me respondió que sí, quería estar con ella y esa noche se nos volvería a dar la oportunidad de salir un tiempo, tiempo que yo quería pasar con ella y darle un regalo por su cumpleaños y ella me contestó que sí.

¿Entonces nos vemos en la noche en tu casa Dora?



Ismael Maximino

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En el texto hay: amor adolecente

Editado: 28.02.2019

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