Las 3 Guitarras

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18 Momentos Escasos pero Especiales con Dora

Estábamos a finales del mes de marzo y recuerdo que yo tenía que ir buscando mi oportunidad para ingresar a alguna universidad. Un día se nos invitó al grupo de tercero a ir de visita a la universidad que alguna vez estuvo en el mismo edificio que la preparatoria, en otras palabras la universidad donde estudiaba Dora; la idea era que fuéramos a la universidad un día, y en ese día tener prácticas de alguna carrera como si ya fuésemos universitarios; unos días antes ya habían pasado a nuestro salón de clases preguntarnos a que carrera nos gustaría entrar para que ese día pudiésemos estar con orientadores de dicha carrera en la universidad, una vez hecho esto, se programó un día para que los de tercer año pudiésemos ir a la universidad. Pensé que esa sería una buena opción para mi universidad ya que de entrar ahí no tendría que irme de la ciudad, viviría con Jasón, aun vendría a mis amigos y lo mejor era que compartiría universidad con Dora, era casi perfecto todo aunque sabía bien que era demasiado bueno para ser cierto, pues aquella universidad era demasiado costosa, aun con la beca que me ofrecían no podría pagar por mucho tiempo mis estudios ahí, pero de igual forma me emocionaba ir a ese lugar ya que talvez podría encontrarme con Dora.

Una mañana salimos de la preparatoria y partimos a la universidad en un autobús, durante el camino compartí asiento de autobús con Leila y fuimos platicando sobre qué carrera habíamos escogido. Al llegar a la universidad nos separaron por carreras y los orientadores de cada carrera nos llevaron a las zonas donde se encontraban las aulas correspondientes, el grupo donde estaba fue llevado a salas donde al parecer tomaríamos clase si es que entrabamos, estuvimos aproximadamente 2 horas en diversas aulas donde nuestra orientadora, después de eso tuvimos un descanso para poder comer algo en la cafetería de la universidad, terminamos bastante rápido y yo sabía que Dora estaba ahí, pero también sabía que era muy probable que estuviese en clases aunque de igual forma el tiempo que me sobro del descanso lo utilice para aventurarme en la gigantesca universidad y buscar el salón de Dora, una parte de mi sabía que no la encontraría, pero otra parte me animaba a seguir, fui preguntando a cada profesor y estudiante que encontré donde se encontraban los estudiantes de administración de empresas que era donde estudiaba Dora, eran tantos alumnos en la universidad que todos los profesores, alumnos y demás personal me confundieron con un alumno más de dicha institución, incluso una persona me había preguntado que si se me había hecho tarde para mi clase, a lo que respondí que sí, fue algo divertido, sin embargo después de estar buscando sin resultado alguno me topé con mi grupo de compañeros y la orientadora quien pregunto dónde había estado, le respondí que había ido al baño y que me había perdido; volvimos a tener asesorías sobre la carrera que habíamos escogido y cuando habíamos terminado la orientadora nos dijo que teníamos que ir a la aula magna donde nos reuniríamos con todos los demás, así que la seguimos mientras nos indicaba donde estaba el aula magna, justo cuando algo desanimado por no haber podido ver a Dora hubo una figura que estaba de espalda viendo hacia las canchas de la institución, pero yo no me había dado cuenta de nada y seguí mi camino, entonces escuche que uno de mis compañeros dijo:

Hola… como estas no te había visto

Hola jajaja ¿cómo están?... (voz reconocible)

“Yo conozco esa voz” pensé así que gire la vista y aquella persona que estaba de espadas era Dora, me alegre tanto de verla que me acerque a saludarla de mano, la orientadora siguió avanzando y teníamos que irnos, entonces mis compañeros me preguntaron:

Alex… ¿te quedas?...

Vayan ustedes… después los alcanzo…

Fue así como ellos se fueron a alcanzar a la orientadora y yo me quede ahí con Dora; nos quedamos un rato ahí platicando y hubo un momento en el que varios hombres vestidos como policías pasaron a un lado de nosotros corriendo pero se pasaron de largo, así que ninguno de los dos hizo caso; ya había pasado mucho tiempo y comenzamos a caminar juntos hasta el aula magna, Dora lógicamente sabia donde era, cuando llegamos nos empezamos a despedir en la puerta de la aula magna aunque fue una despedida bastante larga, entonces se abrió la puerta y comenzaron a salir todos, uno de mis compañeros grito:

¡Hey!... ¡aquí esta!...

Yo me quede pensando “¿a aquí esta quién?”, entonces todos comenzaron a decirme cosas como: que me había perdido, que donde estaba y todo eso incluso me dijeron que mandaron a seguridad a buscarme.

Oh… eso explica los tipos vestidos de policía que pasaron alado de nosotros…

Me despedí de Dora y acordamos volver a vernos un domingo.



Ismael Maximino

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En el texto hay: amor adolecente

Editado: 28.02.2019

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