Las Diecinueve Niñas

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Capitulo 7

Después de la charla tan amena que tuve con el jefe dudo que me deje el camino fácil para ir a los archivos.

Tome el teléfono marcando a Micael

-Hola – sonó una voz – eres Rafael, verdad

-Que gran percepción tienes – conteste

-Déjate de bromas , guarde tu numero – suspirando – y como es propio de ti quieres un favor verdad

-Que agradable sujeto tengo como amigo – solté – podrías informarme sobre el reciente asesinato

-No sacaste nada con el jefe – hablo – vaya que echas la mejor oportunidad

-Deja de bromear, sabes lo mucho que el jefe odia trabajar y si alguien resolviera un caso sentiría la humillación golpear su arrugada cara

-Vaya así que te amenazo de nuevo

-Podemos decir que si – pausando – pero saque algo mejor – recordando el voto de silencio que Meison pidió –Cosas que tal vez guie  mi investigación

-Me alegra que sigas con tu juego – hablo Micael divertido – te daré los datos mediante un archivo , pero debo decirte que el lugar fue cerrado

-El CENF verdad – pensando un modo en el cual entrar – me las arreglare, solo mándame el documento que mencionaste

-Rafael no colmes la paciencia que el jefe te tiene – cambiando su tono a uno más serio – el oculta algo y sabe que si tú sigues indagando podrías joderlo a lo grande

-Tranquilo bien dicen que la hierba mala nunca muere

-Esperemos que mi querido amigo no muera ni pierda el empleo – soltó , cortando la llamada

El documento llego unos minutos después de la llamada, lo descargue y lo abrí percibiendo solo la descripción  básica de los datos, al parecer la investigación y archivamiento completo del caso lo estaba haciendo  los dos detectives que se presentaron en la CENF

-Ojala no obvien nada esta vez – solté con molestia

Me enrumbe hacia mi auto, pisando el acelerador rumbo a la escena que aguardaba mi llegada.

-Olvide a la pequeña Selene – hable  tomando el teléfono

El pitido de la señal de la llamada sonaba cerca a la oreja del pelinegro

-Si – sonó la tan chillona y reconocida voz en el altavoz

-Hablo con Tara – conteste

-Si , eres Ralf verdad – soltando una risa demasiado desagradable a mi gusto

-Déjate de apodos estúpidos – manteniendo la poca paciencia que se agotaba – no hubo avistamiento de nada raro desde mi retiro

-Nada raro – pausando -  dudo mucho que el asesino se aparezca

-Mantente vigilante, pasare algunos días ocupados desde ahora

-Qué pena – haciendo estallar una bomba de chicle  - pero no te preocupes te mantendré al tanto

-Eso espero – respondí cortando la llamada



Minerva

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En el texto hay: asesinatos, amor doloroso, terror psicológico

Editado: 06.03.2019

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