Las feas también podemos

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Capitulo 10

Les contaré un dato curioso del que pocos se dieron cuenta. El nombre original de este libro era Las Feas También Follamos y efectivamente iba a tener contenido erótico pero cuando comencé a escribirlo me operaron y durante un par de meses muy a penas podía pararme asi que no podia esforzarme mucho en mi arreglo personal. Mi autoestima bajó en esos días y mi ego no daba para pensar en erotismo, además me di cuenta que las plataformas están saturadas de sexo y hace falta creer un poquito más en el amor y en nosotros mismos. Se que no tengo muchos lectores y aparentemente no gano nada escribiendo aqui, pero antes solo escribía para mi misma y me da mucha satisfacción que ahora otras personas puedan tomarse el tiempo de leer cada parte de la historia. Les agradezco mucho. Despues les contare en que me base para crear la vida de Issa. Besos.

   — ¿Te acuerdas cuando estabas enamorado de Audry? Tal vez sea la misma cosa y en unos meses nos reiremos de esto. — Agregué antes de bajar del coche para entrar al hotel. 

— No estaba enamorado, solo me gustaba. — respondió.

— El caso es que lo superaste. ¿O no? 

— Si Issa pero ya no tengo 12 años. Y no es que simplemente me gustes físicamente, me gusta como eres y como me siento cuando estoy contigo. — Sus ojos marcaron una tierna mirada y definitivamente yo me sentía igual. Ojalá fuera tan fácil tomar desiciones solamente basándonos en los sentimientos. — Pero será mejor dejarlo así de una vez, tal vez tengas razón y solo sea apego emocional o algo pasajero, además tampoco podría lastimar a Sofy. — Añadió al ver que yo no respondía nada. ¿Y que podía responder? Si estaba luchando por controlar mis ansias de besarlo. 

— A mi también me gusta mucho estar contigo pero será mejor que ya no ha hablemos de esto para no complicar más las cosas. 

— Si, solo prometeme que estarás bien.

— Estaré bien. — Excepto porque tal vez no podría dormir esa noche pensando en él. Pero ya vendrían dias mejores. — Conduce con cuidado. — Bajé del auto y entré al hotel sintiendo una ligera opresión en el pecho.

— ¿Donde estabas Issa? Pareces asustada. — Dijo Audry sentada mirando televisión al verme entrar a su departamento.

— Fui a cenar — Dije mientras ponía mi bolso en la pequeña mesita junto al sofá y me senté junto a ella.

— ¿Iba Sofy con ustedes?

— ¿Pero que dices? — La miré sorprendida porque ella no estaba cuando yo fui a cambiarme y no le dije a donde ni con quien iria.

— Me dijeron en recepción que te fuiste de aquí con Jhoan.

— Para ser tan despistada eres bastante chismosa sabes?

— Pues es un hobbie que me ayuda a mantenerme activa mentalmente. — Solté una pequeña carcajada ante su comentario.

— Creo que necesitas buscar otra distracción. 

— Tal vez después. — Sonrió irónicamente.

— Por cierto, no vino Mateo este fin de semana?

— No, hasta la próxima semana. — Respondió.

— Oye Audry, creo que debo decirte algo.

— Dime.

— Es que el dia que estaba con Mateo en el restaurante, bueno, no quiero que te enojes conmigo pero en realidad nos conocimos la noche anterior.

— Lo sé, Mateo me contó lo que pasó — Respondió muy despreocupada.

— ¿De verdad?  — le pregunté sorprendida.

— Si, me dijo que te conoció a ti y a Jhoan en el elevador o algo así. — Dijo y subió un poco el volumen del televisor.

— Si, bueno, no exactamente, en realidad no se si deba decirte pero nos conocimos en el Tamessi y la verdad yo no tenía idea de quien era y...

— No lo digas Issa, ya lo sé. — Me interrumpió y puso en pausa la pelicula que estaba viendo — de verdad, Mateo me contó lo que pasó en el club pero no quiero que me lo recuerdes. Mejor que quede así.

— ¿No estás molesta? 

— juntoSi me molesté pero sé que si él hubiera sabido quien eras y tu que el me gustaba no lo hubieran hecho. 

— Claro que no — Nunca volvería a acercarme de ese modo a Mateo pero me sentí terrible porque besé a Jhoan la vez anterior aun sabiendo que a Sofy le gustaba. Solo espero que ella nuna se dé cuenta porque no sabría como enfrentarlo. — Pero de todas maneras te pido una disculpa.

— No te preocupes, creo que de alguna forma el universo cobró tu venganza por la vez que besé a Leo.

— Que rara forma de verlo pero entonces supongo que estamos a mano. — Dije.

— Si pero ya no hay que hablar de eso.

— Bueno, ponle play a lo que estás viendo. — Reanudó la película y me quedé sentada  con ella hasta que se terminó.  

A veces es diíficil hablar sobre ciertas cosas con otros pero es mejor buscar la forma y el momento apropiado para decir lo que nos preocupa y ser honestos al menos la mayor parte del tiempo. Tendría que trabajar más en eso pero por lo pronto ya tenía una preocupación menos.

 

— Oye Audry, ¿era en serio lo de ir a tu casa de la playa? — Dije cuando se terminó la pélicula super romántica que estaba viendo mi hermana.

— Pues si, tarde o temprano tendré que ir.

— ¿Y si revisas que días no estará alquilada y yo compro los boletos de avión para que vayamos? — Cada vez faltaba menos para inaugurar nuestro hotel cerca de la playa pero no era precisamente el mar lo que necesitaba sino viajar y creo que a Audry también le hacía falta.

— Pues me agrada la idea. Mañana investigo eso y te aviso. — Después de compartir algunas ideas para planear nuestro viaje nos fuimos a dormir. 

Había pensado que tal vez no podría conciliar el sueño pensando en Jhoan pero hablar con mi hermana me ayudó a despejar mi mente un poco y despues de un rato logré dormir. 

Al día siguiente cuando bajé para ir a mi oficina vi a Maggy sentada en el comedor de los empleados. Tenía sus brazos cruzados sobre la mesa y la cabeza apoyada sobre ellos como si estubiera dormida.



Liza Quetzaly

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En el texto hay: autoestima, romance y humor, sexo y amor

Editado: 12.11.2019

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