Las Luces el Sol y la Luna

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Capítulo 1. Realidad

Con el corazón en la mano, me dejaste amor mío, y rompiste mi alma en trozos, tirándome al vacío.

De nuevo con él, de nuevo soñé con Helios, está semana ha sido horrible. Despierto pensando sólo en él, y mi cuerpo entero quiere volver a vivir aquello tan intenso que pasamos.

Me siento en la cama, cuando la puerta de mi habitación es irrumpida por Alexandra quien viene con una bandeja de frutas y un vaso de leche de almendras.

—¿Qué diablos haces Alex?—Pregunto cuando me arrojo de nuevo a mis almohadas.

—No te has bajado a desayunar, ni a comer, ni a cenar, me preocupo por mi hermana...

—¡Claro! olvidé que eres la mejor hermana del planeta—Ironizo. —Pero no tengo hambre.

—¿Sigues sin hablar con Lior?—Pregunta al fin mientras con un tenedor me acerca a la boca un pedazo de kiwi.

—¡Eres insoportable Alex!—Le digo apartando el pedazo de fruta de mi boca.

Ella ríe y termina comiendolo, pero en verdad necesito hablar con alguien, ¿Y que mejor que hablar con mi hermana?

—¿Lior te ha dicho algo?—Pregunto sentandome de nuevo en la cama cuando ella niega con la cabeza.

—Mamá está preocupada, Lior está encerrado en su habitación, igual que tú, no habla, no dice nada, y para que mi madre esté preocupada... es grave. A parte, Hugo y todos nosotros seguimos intentando recuperarnos de la muerte de Iam.

Sí, las cosas aqui son muy oscuras, la partida de Iam es muy dolorosa, apenas hace 15 días aproximadamente.

—Anda...—Dice Alex—Cuentame ¿Qué pasó? ¿Cómo rompiste el 
corazón de Lior?

—Me acosté con Helios...—Digo al fin recostandome en la cama otra vez, cuando Alex sonríe de manera pícara.

—¿Un mes sin Lior y vas a revolcarte con Helios? eres terrible Amit. ¿Los pilló en medio del acto?—Su morbo puede más ¿Cómo es posible?

—Yo se lo conté—Dije llevando mi mano sobre mis ojos.

—¡Estás loca! ¿Cómo cuentas esas cosas, debiste callarte—Acusa—Eres una tonta Amit.

—Lo siento, por ser sincera—mi voz suena aburrida—Pero... Lior quiso besarme, y lo rechace, yo acababa de...

—Revolcarte con Helios...—Dice comiendo las frutas.

—Eres tan delicada...el punto es que no podía besarle luego de semejante acto...

—¿Y es bueno?

—¿Cómo?—pregunto sorprendida.

—Helios, es bueno haciendolo.

—¡Alex! Podrías ser un apoyo para mi, y evitar hacerme sentir cosas...—Sonreí, al ver que ella aún esperaba mi respuesta—¡Dios! Lo volvería a repetir. No he dejado de soñar con él, pero lo arruiné, lo dejé, en estos momentos debe odiarme.

—Al igual que Lior... eres tonta, debiste callar.

Sí, quizás debí callar, pero no quería mentir a Lior, recuerdo que luego de que se lo conté él calló, y desde entonces no hablamos, sólo se que está, por que siento cosas, y no ha salido de aquí.

Hugo me visita de tanto en tanto, y me habla como si yo fuera un cristal y que podría romperme si hablará fuerte, es decir, entiendo que he hecho mal algunas cosas, pero odio que me traten como si yo fuera frágil. No me ha enviado a una sola misión.

Y eso, que gracias a mi, tiene una gran cantidad de soldados nuevos, pero se ha comportado raro, y no sólo es la muerte de Ian, es como si hubiera algo más.

—Bien, Amit, Dana, tú y yo iremos hoy a una pequeña misión. —Informa Alex.

—¿Cómo?—Pregunto confusa— ¿Sin Lior?

—Si—Afirma y me da de nuevo un pedazo de fruta, lo como y me reincorporo.

—Alistate bella... que hoy vamos por algunas almas.

—Odio alejarme de Lior.

—Estoy segura que sí bebé, pero no vamos a desobedecer a Hugo... ¿Verdad?

Niego, y me levanto de la cama, cuando Estoy por tomar mi ropa, Alex me detiene y niega.

—Te vestiré yo hermana, Órdenes de Hugo...

—¿Qué carajos trama Hugo? Está actuando muy extraño.

—Tal vez... pero órdenes, son órdenes, te paso la ropa en un segundo, ve a ducharte mientras.

Cuando ella dijo eso, salió de mi habitación, así que camino en dirección al baño, cuando en el camino veo mi celular, lo tomo, y al llegar  a la puerta coloco el play lista en aleatorio.

Hace tanto no hacía eso, escuchar y disfrutar de la música.

Mientras me enjabonaba, y me limpiaba la piel, no podía evitar recordar a Helios sobre mi, sus ojos de fiera comiendo mi cuerpo, y sus manos recorriendome centímetro a centímetro.

—¿Disfrutando de la ducha?—La voz de Dorot me asustó, pero no me giré rápidamente, sólo, tome una toalla, envolvi mi cuerpo como cigarro y cerré la ducha.

Me gire para verlo y me encogi de hombros para hacerle creer que me daba igual y que su presencia era simple rutina.

—¿Te gusta verme desnuda? o te invocó de alguna forma cuando Estoy bajo la ducha.



Bsar90

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En el texto hay: muertes, guerra, amorydesamor

Editado: 21.07.2019

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