Las Luces el Sol y la Luna

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Capítulo 19. Angustia

¿Ya te perdiste en ti?

Definitivamente Alexandra no me mentía, en la casa no estaba Yeru, y eso me duele, por que la quería ver, oler tan siquiera, saber que compartíamos el mismo espacio, pero ni eso.

El dolor, se ha convertido en mi mejor amiga, y en está casa, donde a los que conozco son sólo un reflejo de mis enemigos, me siento terriblemente desolado, juzgado y como si en cualquier momento está gente podría terminar encerrandome en un calabozo, y hacerme lo mismo que están haciendo a Dara.

La verdad es que podrían, no tengo garantía alguna, más que la palabra de Hugo, quien realmente me odia, y lo hace con todo su ser. Sin embargo estoy aquí sentado, a lado de la piscina, esperando noticias.

Mientras mi perorata se hace eterna, juego con el hilo, o con lo que debería ser el hilo, lo.intento encender, pasando energía, como si mi cuerpo reconociera exactamente en donde está, buscando de esa manera conectarme con Zafiro.

¿Qué estarás haciendo ahora? ¿con quien estas?

Tiro todos esos pensamientos a un rincón de mi cabeza, por que no puedo actuar como un tonto enamorado ahora, se supone que debo estar  concentrado que debo intentar resolver el problema que tengo con este rompecabezas gigante que parece no tener fin.

Pero cada vez que miro los hechos, termino pensando en las ganas que tengo de tener en mis brazos a Yeru.

—¡Oye! ¡Anta!—Grita Rossana haciendome una seña para que vaya hasta donde está ella.

Me levanto con algo de miedo, pero con curiosidad al fin, así que siempre con las defensa en alto llegó hasta ella.

—Hugo tiene noticias para ti—Su voz es cruda, fría, demandante.

Hace una señal con la cabeza, para indicarme que entre en la habitación, la cual es la sala de la casa de Alexandra.

Ingreso a la misma, para ver que Hugo se estaba preparando un sándwich de jamón, al mirarme me hace un gesto de bienvenida.

—¿Quieres?—Pregunta señalando el sándwich, yo niego con la cabeza —Ok, no hay problemas, en fin, mi intención no es invitarte la merienda, es que hablemos de lo poco que pude sacar de información de Dara. 

—Soy todo oídos.—Aseguro cuando Alex entra al lugar y se coloca a lado de Hugo.

—Creo que los dos ya sabemos que quieren destruir a Zafiro, no hace falta que hagamos de eso un descubrimiento, pero es la realidad. Y según entiendo están más empecinados en lograrlo.

>>Lo que pinta es que saben quién es la llave, y aparentemente esa es la misma razón por la que mataron a Zafiro.

—¿Sabes quién fue?—Pregunto con ansias, en verdad me gustaría saber a quién condenare a la horca.

—Tengo sospechosas, pero nada asegurado. Dara es muy buena, sus bucles son duros, es increíble.

—¿Y has descubierto algo importante?

Hugo le da una mordida al Sándwich cuando Alex se sienta sobre la mesada de la cocina, para ver a Hugo a sus ojos, él sin embargo parece muy concentrado en su merienda.

—Los demonios e inmortales los ayudan, la Orden de la Rosas puede romper la barrera entre universo y universo, y aparentemente, afuera es como una jauría de lobos hambrientos, quieren que la jaula se abra para al fin venir a atacarnos, no es tan poético eso de que los universos se unirán.

>>Resulta que en la mayoría ganó el mal, y casualmente, los nemosorum son vencedores... pero hay un problema, una vez que lo hacen... los inmortales matan todo a su paso, liberan demonios y comen la carne de los habitantes de ese mundo. Y los que se salvan deben correr, refugiarse, y fueron muy pocos los designados y guardianes que se mantuvieron con vida juntos, y creo que esos son los que necesitan nuestra ayuda.

>>Lo que creo, es que Dorot ayuda a la Orden de las Rosas, por que se dio cuenta que los nemosorum de aquí no nos dejaremos embaucar.

—Eso quiere decir que estamos en medio de una gran batalla de intereses.

—Gigante, diría yo—La voz de Alexandra en verdad es seductora, tanto que no puede pasar desapercibida.—Los perfugas nos quieren podridos, y la Orden de las Rosas devorados por demonios.

De la nada comienzo a hilar las cosas, como si todo esto cobrara  sentido.

—¡Maldita Mierda! Todo esto, las almas de piedra, las tres rocas, la llave, el ciclo que se repetirá...

—Sí, así como los ayudan a ellos alguien nos ayuda a nosotros...—Dice Alexandra quitando el sándwich de la mano de Hugo para comérselo ella. —Estamos en medio de una maldita revolución, y ahora...

—Tendremos que aliarnos—Escupo con rabia.

Hugo lleva su mano al cuello, cuando sus tétricas sombras llegaron a su cuerpo.

—¿Crees en los Ángeles y demonios?—pregunta Alex cuando Hugo se apoya con sus codos sobre la mesada.

—Creo, que este tablero de ajedrez tiene más piezas de las que creíamos, y sí tenemos pruebas suficientes para confirmar que existen... ahora ¿Quién es nuestro ángel?—Pregunto llevando mi mano a la nariz.

Hugo ríe, para luego caminar hasta mí y poner una mano en mi hombro.

—Algo más—Dice—Aparentemente la muerte de Ader no fue cosa del destino, o una mala jugada, Anta, y creo que con esto ya sabes que hay cosas que tendremos que sentarnos a hilar...



Bsar90

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En el texto hay: muertes, guerra, amorydesamor

Editado: 21.07.2019

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