Las luces, la piedra y el sol

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¡maldita sea!

Ni bien salimos de la clase de mecanismos y programación, opté por ponerme la mochila e ir a todo dar a la otra sección del internado, este lugar, tiene tantas secciones que me marea.

Pero, sí, se perfectamente dónde voy a encontrar a Salos. Mientras dabas mis pasos a sancanazos, escuchaba los pasos de mis hermanas quienes intentaban alcanzarme.

—¿A dónde  vas? —Eleonor al fin me alcanza y me obliga a quedarme en medio del patio.

—Junto a Salos, debo advertirle lo que sentí, y luego a llamar a papá —respondo mientras saco el móvil e intento descifrar cómo se usa esta cosa. —¿Por qué  simplemente no puedo meter a papá en una bifurcación?—pregunto furiosa mientras intento hacer funcionar el móvil.

— Por que es mucho más fácil que nos encuentren si usamos energia — Aila habla mientras se acerca a las tres, ella trae un libro en las manos, no despega sus ojos de él, hasta que lo cierra, y veo el nombre. "La llave de los tres cerrojos

—¡Ya no puedo con esto!—Exclamo frustrada—¿Por qué  debemos fingir ser normales, si bien ya podemos decir a Nuriel, que realmente se llama Iriel, y yaaaa. ¡Estoy harta!

—¿Por qué siempre eres tan dramática?—Aila se lleva una paleta a la boca mientras guarda el libro en su mochila—En fin... no podemos, esta es una misión... ¿acaso quieres decepcionar a Helios? Yo que tú pensaría dos veces, si fallamos esta, será muy difícil que nos den otra misión.

La niña tiene razón, mierda, respiro, para finalmente  darme cuenta que básicamente estoy en medio de un drama. Pero sí, debo contarle a papá lo que sentí hoy.

—Bien... no iré aún junto a Salos—digo al fin, porque sé que si hablo con mi primo, voy a desencadenar la guerra mundial.

—Una respuesta inteligente —Eleonor hace un gesto de Victoria para mi—Ahora... niñas, tenemos clases de natación, vayamos a fingir normalidad... y a ver si vemos algunos cuerpos tonificados...

Aila pone los ojos en  blanco, para simplificar continuar su camino, y la verdad que me encantaría ir con ella.

Pero finalmente, me alzó el cabello en una coleta y voy tras mis hermanas.

Para ir a la sala de natación, primero debemos pasar por las habitaciones, las cuales quedan lejos del centro del patio,  se supone que debemos dejar nuestras mochilas y llevar el uniforme en unos bolsos, en lo posible, piden que llevemos shorts y remeras largas y nunca pasemos con el uniforme de la pileta.

¿Por qué  tomé el club de natación? Por que no sé  nadar, y ojo de mar me da miedo... sí, parece mentira, la hija de Helios Anta no sabe nadar, pero la verdad es que le tengo miedo al agua.

—Esa sensación de que estamos siendo vigiladas me desespra—Elaine se frota los brazo y la entiendo.

Llegamos a nuestra habitación, Eleonor saca de su bolso una tarjeta magnética para abrir la puerta, ante esto, en l pequeña pantalla aparece nuestras fotos y un aviso de que debemos dejar las ventanas abiertas para que el nivel de oxigeno se regularice en la próxima hora.

Pasamos dentro, y lo primero que hago es obedecer al sensor, abrirlas ventanas y la cortina. Desde aquí  puedo ver a las otras niñas que están  llegando a alero de las habitaciones. Pero mis ojos se clavan en Aurora, quien da zancadas gigantes, parece estar discutiendo con alguien, pero está  sola.

Me quedo colgada observandola, con una mano sostiene su brazo contra su estómago, sus cabellos caen sobre su rostro, y lo único que puedo preguntarme es si de verdad esa niña sabe quién es,  y quienes son sus padres.

—¿Que ves?—pregunta Elaine mientras se acerca a la ventana.

—Esa chica—Susurro cuando Eleonor también se acerca—Está hablando sola... pero parece como si en verdad estuviera alguien allí. Que la sigue, la tortura. Sin embargo, no veo rastros de energía.

—Entonces... simplemente está loca ¿no lo crees?—Eleonor habla con un tono despreocupado y algo en mi hermana me da a entender que debería no prestar atención a eso... al menos, no ahora.

Una voz nos sobresalta a las 3, es el bot  de la casa, la voz de la mujer suena fuerte y claro.

<<En 15 minutos empieza la clase de natación, la temperatura afuera es de 35 grados, está despejado, y no hay vientos, es una tarde genial para disfrutar del agua>>

—Debería decir...—Elaine se cambia la camisa mientras habla—¡Es un día de verano genial, pero tus padres te encerraron en este internado, porque los molestas!

Eleonor suelta una risa maliciosa, pero a decir verdad a mi, me causa pena, porque lastimosamente ella tiene razón. La mayoría de los chicos de aquí no pueden disfrutar de sus familias, porque han estado encerrados toda su vida en este lugar.

¡Mierda! Es una escuela genial, pero seamos honestos, no creo que ningún niño, o adolescente quiera vivir de esta manera tanto tiempo.

Me cambio con rapidez, y sigo criticando esta porquería de uniformes ¿qué les pasa ? Esto en verdad no proteje de nada, no es para luchar, ni para tan siquiera anda segura de los mosquitos.

—¿De verdas niñas?—Apunto a mi uniforme— Esto es un asco, es un pedazo de tela.

—¡No seas tonta Elena! Los simples mortales no necesitan todo lo que nosotros, de obvio que con un pedazo de tela están comodos—Elaine se hace un moño en la cabeza mientras habla.

—Ja, lo único que quiero saber es cuál sería la reacción de papá si nos ve con esto puesto—Eleonor habla mientras ríe, y yo no puedo evitar reír también, es que en verdad, sé que papá estaría super furioso si sabe que la mitad de nuestras piernas son totalmente visibles. ¡Nunca nos vestimos así!

Mientras niego con la cabeza tomó el bolso de la clase, y verifico que dentro esté la malla y el resto de los accesorios.

Mis hermanas hacen lo mismo y salimos, de nuevo Eleonor cierra la puerta  y la imagen de las aparece en la pequeña pantalla.

—¿y?—Elaine me codea con fuerza, casi empujandome —Ese Astor te invitó a una cita...



Bsar90

Editado: 20.02.2020

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