Las luces, la piedra y el sol

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De aire no se vive

Sonreí a la luna, porque se llevó mi Alma, en paz, porque al fin, nos hemos dicho la verdad. 
 


Estábamos ya en la casa, no puedo decir, nuestra casa, pero si puedo alardear de que yo no estábamos en el internado.

Julia nos hizo unas tartas de jamón  y queso, menos para Elaine que es, dizque vegana... no, no hay caso, lo intenté por todos los medios, pero mi hermana insiste en no comer carne, o cualquier derivado animal.

Pero así, como respetamos su decisión, papá la obliga a comer muchos frutos secos y suplementos a diario.

—Joder...—Eleonor dice en voz alta mientras lee una historia, mi hermana es adicta a la lectura, pero claro, de historias— Este libro me destrozó el corazón —Lo apunta y me muestra la portada, para darme cuenta que se llama April de Steisy_Ross —¡Papá, en este libro, los Dominis no usar energía!

—Es un poco raro que alguien mencione a los Dominis, y tener que relacionarlo con otra cosa que no sea lo que somos—Dice Julia que se está  sirviendo un poco de jugo. Papá sigue comiendo, y no menciona una sola palabra.

Darme cuenta que mi padre está molesto, me da un mal presentimiento ¿qué  hicimos para que este enojado?

Elaine parece un poco impaciente, por que de verdad ella odia que papá calle, o nos ignore, es como que inconcebible para ella no obtener una sonrisa de él, una mueca aunque sea.

—¿Papi? ¿Qué pasa?— pregunta finalmente, mientras se lleva un bocado de su cena a la boca.

—¿No hay nada que deban contarme?—pregunta mientras se limpia la boca, ya sabia yo que era mala idea callar.—Sentí un brote de energia, el día  de hoy, y venía desde su colegio, si yo lo sentí, ustedes aún más, y no puedo concebir la idea de que se guarden a silencio.

—Te lo íbamos a contar—Respondo mientras bebo del vaso de jugo—Pero...—vuelvo a tomar un sorbo—horno queríamos estar seguras de quién o dónde provenía esa fuente de energía, es más, iba a ir junto a Salos, pero Aila sugirió...

Mi padre da un pequeño golpe en la mesa y las tres nos sobresaltado, Julia solamente baja su tenedor sobre la mesa, y se convierte en una televidente, no recuerdo un sólo día en que papá haya tenido una reacción tan dura contra nosotras. Y parece que se da cuenta, pues  de inmediato mete aire a sus pulmones.

—Entiendo... que se den cuenta que están en una misión, y me encanta, pero yo necesito que este tipo de cosas me las hagan saber, no quiero que vuelva a pasar... ¿se comprende?

—¡Si!—las tres hablamos al mismo tiempo y papá termina por levantarse de la mesa, toma su plato, su vaso, y sin más se va.

Julia, sólo volvió a acercarse a la mesa y continuó comiendo, mis hermanas y yo,  guardamos silencio por un rato, hasta que Julia bajó sus cubiertos sobre la mesa, la notaba triste, dolida.

—¿Toda la semana ha estado tan raro?—pregunta Eleonor a Julia quien afirma con la cabeza.

—Capaz no le calza que tengamos que exponernos — Elaine habla claramente con la voz herida y triste, ver a papá así, le partió el corazón.

—No,—La voz de Julia nos sobresalta—Estoy segura quienes otra cosa...

Ella mira hacia un espejo, su reflejo sólo mostraba la tristeza inmensa fuebla bañaba profundamente. Creo saber qué es lo que realmente pasa aquí.

—¿Crees que sea por mi madre?

Las comensales se tensaron con mi pregunta, mamá, no es un tema que toquemos muy de seguido, mucho menos delante de Julia, quien sabemos el tema la hiere bastante, pero definitivamente, yo debía entender a mi padre, si iba a ir por el segundo asalto.

—Para serte honesta—Julia comienza a jugar con sus manos,—Sí, yo creo que es la razón, desde que supo que la viste, está extraño, no me habla como siempre, peleamos de tanto en tanto, y el estrés lo ha consumido.

—¿Mamá te habló?—preguntan las chicas sorprendidas, no le había contado a nadie más del tema, es más, no quería hacerlo.

—Sí, el día de ojo de mar—clavo un cuchillo en mi comida y miro las frutas que están frente a mi— Me habló sobre el peligro que corremos, todos los Anta, y los Lamied, básicamente, me hizo saber que estamos en medio de la cuerda floja, y eso en verdad... me asustó bastante.

—¿Y la viste?—Eleonor parece fascinada, y más cuando afirmo —¿Y cómo se ve? ¿Hermosa pero da miedo como la abuela Ader? ¿O Hermosa angelical como las fotos fuebla tía  Gizah nos mostraba?

—No da miedo como la abuela—mi voz es un hilo—Pero tampoco es angelical, se ve ruda, dura, fría... su mirada parecía vacía. Y sobre su cabeza, tenía una especie de diadema de energía, vestía de negro y lila... sus cabellos flotaban, y su voz sonaba a eco, haciéndome saber que ella no está en este mundo.

La respiración de Julia parece regularse al fin al escuchar mi respuesta.

Me paro  y agarro mi plato, para llevarlo a la cocina.

Miro a mis hermanas antes de irme, y estas entienden que debo hacer esto, retirarme y hablar con papá, así que  doy pasos apresurados a la cocina, bajo mi plato en el fregadero, para sin más preámbulos, comenzar mi viaje hasta el cuarto de papá.

Subo las escaleras, apresuradamente, hasta llegar ante la puerta de papá, doy tres golpes, hago una pausa, y vuelvo a golpear dos veces más suavemente.

La puerta se abre, con algo de energía, paso a la habitación, la cuál estaba a oscuras. La luz de la luna se colaba por la ventana, y veo a mi padre quien estaba sentado en el gran ventanal. Una de sus piernas estaba sobre el brocal, y la otra colgada. Su brazo derecho reposaba su codo contra la rodilla, mientras con esa mano, apretaba su labio. No hace falta de más luz, para ver el ratro de sus lágrimas sobre su rostro.

Tímidamente comienzo a caminar hacia él, para finalmente sentarme en el suelo, a su lado, él se seca el rostro, h pienso ¿cuántas noches habrá sido esa su realidad? Ahogado en sus lágrimas, preguntándose porque la vida lo escogió para sufrir, automotivandose todas las noches porque tenía hijos que cuidar. Su vida, se hizo polvo ante sus ojos, y no ha parado de darle contra la nuca.



Bsar90

Editado: 20.02.2020

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